Aries: significado del trabajo de Hércules

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Trabajo de Hércules en Aries
Automedon with the Horses of Achilles Regnault, Henri, 1868 Museum of Fine Arts, Boston
Aries es el signo del comienzo, del inicio del sendero del discipulado en el que el héroe o heroína que se encuentra en el corazón de todos nosotros emprenderá el viaje de Aries a Piscis a través de Tauro. Un viaje en sentido contrario al realizado por la humanidad promedio, dormida e influenciada por la ruta zodiacal en sentido contrario: de Aries a Tauro a través de Piscis.
Este sendero del discípulo es el único que permite el retorno a la Casa del Padre, es el camino en el que se controla la forma -la personalidad- y se le somete al dictado del Alma.
En Aries, Hércules, el discípulo es consciente de su naturaleza dual y emprende la búsqueda de esa única Luz que reside en su corazón. Una Luz integradora, inclusiva y altruista que le guiará en el camino que le dirige al quinto reino de la naturaleza.
El mito de Hércules es un relato tan abundante de significados alegóricos que es prácticamente imposible desperdiciar una sola frase carente de valor.
En Aries, el primer trabajo, se le encomienda a Hércules la captura de las yeguas devoradoras de hombres (leer mito aquí).
Aries es un signo que rige la mente, y es por ello que las yeguas negras del mito simbolizan los productos de la mente inferior no evolucionada.
Nos referimos a la mente fuera de control, procreadora de conceptos erróneos, de interpretaciones ilusorias de la realidad, de ideas orientadas por el deseo que asolan y devastan a las personas que nos rodean.
Es la mente inferior que rige al hombre dormido mediante la maledicencia, la calumnia, la difamación, la murmuración, el despropósito, la crítica, etc.
Es aquella mente que propugna, sin saberlo, la lucha continua y estéril en el reino de los hombres.
El mito nos habla de yeguas porque a partir de unas ideas y pensamientos se engendran otros nuevos, de forma que unos retroalimentan a otros.
Es la mente guiada e influenciada por el regente exotérico de Aries, Marte. Es por ello que el mito comenta que las yeguas eran propiedad de Diómedes, hijo de Marte, dios de la guerra.
En la resolución del trabajo, Hércules debe de hacer en Aries acopio de su regente esotérico, Mercurio, el que media entre el espíritu y la personalidad.
Por tanto, podemos decir que en el sendero del discipulado el primer trabajo que debemos emprender es el de aprender a dominar a nuestros pensamientos e ideas.
El mito nos aclara como una vez capturadas las yeguas, Hércules encomienda a su mejor amigo, Abderis, conducirlas hacia el portal. Pero éste, sin las capacidades de Hércules, es incapaz de retenerlas y muere devorado por ellas.
Abderis simboliza la mente inferior y como sabemos, Hércules a nuestro Yo superior, el Alma.
El mito viene a indicarnos que nuestros pensamientos e ideas no podemos controlarlos desde la mente, se requiere una capacidad superior, hérculea, para dominarlos. Es decir, únicamente podemos amansar y dominar nuestros pensamientos destructivos gracias a la capacidad discernidora de nuestra identidad superior.
Para el hombre promedio, el hombre dormido, la nota clave es «Y la Palabra dijo: Que se busque nuevamente la forma». Respondiendo así, a través de la mente inferior, seguirá inmerso en la batalla diaria en la que devoramos y somos devorados por los pensamientos materialistas de los hombres.
En cambio, para los discípulos la nota clave es «Aparezco y gobierno desde el plano de la mente».  Refiriéndose, claro está, a la mente superior, los discípulos del mundo tratarán de resucitar a la humanidad y de ayudarla a reorientarse hacia valores espirituales.
No es casualidad por tanto que al plenilunio de Aries se le denomine también la «Festividad de la Resurrección». Resurrección en el sentido de construir puentes entre un reino y otro, entre la personalidad y el alma. Resurrección es una fusión gradual con un nivel superior de la existencia.
Bajo este signo, los aspirantes espirituales y los discípulos, han de trabajar las cuatro «R»:
  • Reorganización
  • Repolarización,
  • Reorientación
  • Regeneración
Aries es un signo que nos invita a abrirnos a nuestros recursos internos para irradiar belleza en nuestra comunicación y relaciones cotidianas, a través de la consagración de ideas y pensamientos originadas en nuestra dimensión más elevada.
Aries supone por tanto la primera oportunidad del sendero que vuelve a casa.

 

Josep Gonzalbo Gómez

 


Referencias:
  • Alice Bailey (1974). Los trabajos de Hércules, una interpretación astrológica. Madrid. Editorial Luis Cárcamo.
  • Torkom Saraydarian (2005). Sinfonía del Zodíaco. Buenos Aires. Editorial Kier. ISBN: 950-17-0324-X
  • José Trigueirinho Netto (2006). Hora de crecer interiormente. El mito de Hércules, hoy. Buenos Aires. Editorial Kier. ISBN: 950-17-0157-3
  • Sri K. Parvathi Kumar (1999). Hércules. El Hombre y el Símbolo. Barcelona. Ediciones Dhanishtha. ISBN: 84-88011-40-7
  • Francisco-Manuel Nácher. Los doce trabajos de Hércules. Libro digital.

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