Notas sobre habitantes del Plano Astral

Se le llama el reino de la ilusión … a causa de la extrema inseguridad [en la correcta interpretación] de las impresiones que en él recibe el inexperto visitante. Dos de sus características que dan pie a esta dificultad son:

  1. Que muchos de sus habitantes tienen la propiedad de cambiar de forma con rapidez y de fascinar a quienes escoge para su diversión.
  2. Que la visión en el mundo astral es muy diferente y mucho más amplia que la visión física.
    • En el plano astral se ven los objetos desde todos los lados a la vez, y el interior de un sólido es tan visible como la superficie.
    • Uno de los más frecuentes errores de la vista astral, es la permutación de las cifras de un número (139-931)

  1. HABITANTES HUMANOS:
    • Con cuerpo físico:
      • Los Adeptos y sus discípulos.
      • El individuo psíquicamente desarrollado.
      • El individuo vulgar.
      • El Mago Negro y sus discípulos.
    • Sin cuerpo físico:
      • Los Nirmanakayas.
      • Los discípulos en espera de reencarnación.
      • El hombre ordinario después de la muerte.
      • La Sombra.
      • El Cascarón.
      • El Cascarón vitalizado.
      • Suicidas y víctimas de accidente.
      • Vampiros y lobos.
      • El Mago negro y sus discípulos.
  2. HABITANTES NO HUMANOS:
    • La esencia elemental perteneciente a nuestra evolución.
    • El cuerpo astral de los animales.
    • Los espíritus de la naturaleza.
    • Los Devas.
  3. HABITANTES ARTIFICIALES:
    • Elementales formados inconscientemente
    • Elementales formados conscientemente
    • Elementales artificiales humanos.
  4. AUXILIARES INVISIBLES.

 

  1. HABITANTES HUMANOS
    1. HABITANTES HUMANOS CON CUERPO FÍSICO: 4 CLASES
      1. Clase. LOS ADEPTOS Y SUS DISCÍPULOS.
        • Estas entidades no emplean como vehículo el cuerpo astral, sino el mental. Tiene la ventaja de permitir el instantáneo traslado del plano mental al astral y viceversa.
        • Como la vista astral no percibe el cuerpo mental, el discípulo ha de aprender a revestirse de un velo de materia astral a fin de hacerse visible a las entidades de este plano y poder relacionarse con ellas. Este velo no contiene nada de materia del cuerpo astral propio de la entidad.
        • En las primeras etapas puede el discípulo actuar en el cuerpo astral; pero cuando es guiado por un instructor competente, con cualquiera de los dos vehículos tiene allí plena conciencia y es capaz de funcionar en todos los subplanos.
        • Es el mismo individuo, tal como se le conoce en la tierra, excepto los principios inferiores al del vehículo que use.
        • El recuerdo completo y exacto en el mundo físico, de cuanto se hace y aprende en el plano astral, dependerá de su habilidad para transferir sin interrupción su conciencia de uno a otro mundo.
        • Eventualmente se puede encontrar en el plano astral, estudiantes de ocultismo de todas las partes del mundo pertenecientes a otras logias o asociaciones.
      2. Clase. EL INDIVIDUO PSÍQUICAMENTE DESARROLLADO (NO SUJETO A LA GUÍA DE UN ADEPTO).
        • Este puede o no estar desarrollado espiritualmente.
        • Podrá ser perfectamente consciente al actuar fuera del cuerpo físico, pero expuesto a tremendos engaños respecto de lo que percibe, por falta de adiestramiento.
        • Puede actuar en todos los subplanos, aunque generalmente se ve atraído a un subplano al cual limita su actividad.
        • El recuerdo de lo percibido puede variar, según el grado de desenvolvimiento, desde la perfecta exactitud hasta la completa tergiversación o el completo olvido.
        • Siempre se manifiestan en cuerpo astral, puesto que no saben actuar en el cuerpo mental.
      3. Clase. EL INDIVIDUO VULGAR.
        • Carece de facultades psíquicas y flota vagamente en su cuerpo astral, más o menos inconscientemente, durante el sueño del cuerpo físico.
        • Durante el sueño profundo, el Ego con el cuerpo astral se retira del físico y permanece en su proximidad, y si el individuo está muy poco desarrollado psíquicamente, queda tan inactivo como el físico.
        • En algunos casos, el cuerpo astral flota como adormilado a impulso de las corrientes astrales y eventualmente reconoce a otros Egos en el mismo estado o condición, y tiene experiencias agradables o desagradables cuyo recuero, confuso y alterado, al despertar constituyen los sueños.
        • Estos desprendidos cuerpos astrales, en los casos de razas salvajes e individuos sin cultura, son casi amorfos y de indefinidos contornos; los de los individuos mental y espiritualmente desarrollados están ya definidos y muy semejantes al cuerpo físico.
        • Las personas cultas tienen bastante aguzados sus sentidos astrales y si se decidieran a examinar las realidades que les rodean durante el sueño, serían capaces de observarlas y aprender mucho de ellas. Poseen facultades astrales, pero apenas las usan, es decir, que están despiertos en este plano y, sin embargo, no se dan cuenta de que están allí, por lo que solo tienen una vaga percepción de lo que les rodea. Cuando se llega a ser discípulo, despierta súbitamente de su soñoliento estado, percibe las realidades del mundo astral y las aprovecha para su estudio y trabajo.
        • Como quiera que las facultades psíquicas de la humanidad están en curso de evolución y hay individuos en todas las etapas de desarrollo, esta clase se va convirtiendo poco a poco en la anterior, la 2ª.
      4. Clase. EL MAGO NEGRO Y SUS DISCÍPULOS.
        • Esta clase es el aspecto negativo de la 1ª clase. El Adepto o Mago Blanco aplica sus fuerzas al bien en beneficio de la humanidad, mientras que el Mago Negro las usa de forma egoísta en provecho propio apartándose del Propósito divino.
        • Entre las inferiores categorías de magos negros figuran: los miembros de la secta Obeah o Vudu, los curanderos o hechiceros de muchas tribus salvajes. Entre los de primera categoría, por su poderoso intelecto, están los Dugpas del Tibet.
    2. HABITANTES HUMANOS MUERTOS:
      1. Clase. LOS NIRMANAKAYAS.
        • Esta clase es excepcional, porque es muy raro que unos seres tan evolucionados se manifiesten en un mundo tan inferior.
        • Cuando por razón de su obra, le conviene manifestarse en este plano, elabora previamente un cuerpo astral con la materia atómica del plano. Para ser capaces de actuar en cualquier plano, retiene el nirmanakaya un átomo de la materia de cada plano, que le sirve de núcleo para la formación del cuerpo con el que se manifestará en el respectivo plano.
      2. Clase. LOS DISCÍPULOS EN ESPERA DE REENCARNACIÓN.
        • Un discípulo que ha decido, con ayuda de su Maestro, renunciar al Devacán al desprenderse del cuerpo físico y espera en el plano astral a que este le disponga una nueva encarnación.
        • En raros casos, se le ahorran las molestias de un nuevo nacimiento, infundiéndose en un cuerpo adulto cuyo poseedor ya no lo necesita.
        • Como este procedimiento se aparta muchísimo del ordinario, es preciso recabar licencia de una altísima autoridad; y es tan potente la fuerza de la ley natural, que el discípulo ha de tener sumo cuidado de permaneciendo en el nivel astral ni por un momento tocar el mundo mental, pues sería arrastrado por la irresistible corriente de la normal evolución.
        • Como actúa con plenitud de conciencia con igual facilidad en todos los subplanos del astral, es capaz de proseguir la tarea que su Maestro le encomendó más eficazmente que cuando tenía cuerpo físico.
      3. Clase. EL HOMBRE ORDINARIO DESPUÉS DE LA MUERTE.
        • El carácter y condición de estos es enormemente amplio; y también lo es la duración de su vida astral, pues mientras algunos sólo permanecen allí unos cuantos días, y algunos tan sólo horas, otros están muchos años y aun siglos.
          Todo ser humano ha de pasar por todos los subplanos del astral en su camino hacia el mundo celeste aunque su grado de conciencia en ellos puede variar de uno a otro.
          El cuerpo astral contiene partículas de todos los grados de materia astral.
          Además de la materia de su cuerpo astral, el hombre durante su vida atrae la correspondiente esencia elemental la cual se disgrega de la masa circundante y forma una especie de elemental artificial con definida existencia propia, aunque temporal, y sigue el curso de su natural involución con la consiguiente influencia negativa.
          Cuando las desintegradoras fuerzas de la naturaleza comienzan a actuar sobre el cuerpo astral (el citado elemental adquiere entonces existencia de peligrosa entidad separada) permanece el hombre en el 7º o inferior subplano, hasta des-asir en él su Ego por no sentir atracción alguna, y entonces concentra su conciencia en la materia del siguiente subplano, esto es, se transfiere a este subplano lo cual produce la disgregación o eliminación del cuerpo astral de la materia del subplano abandonado.
          La permanencia del Ego en cualquier subplano del astral está en relación con la cantidad de materia que de dicho plano contiene su cuerpo astral, y esta cantidad depende a su vez de la conducta que observó durante la vida terrena y los deseos que satisfizo.
          Las acciones del hombre cuando se halla consciente en un subplano pueden, dentro de ciertos límites, acortar o alargar su permanencia en él.
          La comunicación mutua de las entidades astrales está limitada, como en el mundo físico, por el conocimiento individual, es decir, que sólo se comunican, tratan y relacionan entre sí los individuos que tienen las mismas ideas, el mismo idioma y las mismas simpatías. Un discípulo es capaz de usar su cuerpo mental para comunicar sus pensamientos eludiendo estas limitaciones.
        • El grado de inteligencia de la entidad astral, fluctúa continuamente, porque la mente inferior está influida en sentidos opuestos por la naturaleza espiritual que actúa desde los niveles superiores y las potentes fuerzas del deseo que actúan desde abajo. Oscila la mente inferior entre las dos atracciones, aunque con creciente tendencia hacia la naturaleza superior.
      4. Clase. LA SOMBRA.
        • Es el cadáver o cuerpo astral que queda cuando el Ego y los principios superiores abandonan definitivamente este cuerpo junto con una porción de su mente inferior. Esta entidad temporal, sin conciencia propia y en proceso de desintegración, está constituida no sólo de materia astral, sino también de las partículas de materia mental inferior con ella entretejidas que quedaron arrancadas de la mente inferior. La proporción de materia astral y mental inferior contenidas en el abandonado cuerpo depende del grado en que la mente inferior se ha entretejido con las pasiones siniestras y bajos deseos.
        • Ofrece la misma apariencia de la personalidad que tuvo en la tierra y conserva su memoria y características principales hasta el punto que se puede confundir con la entidad real. La duración de la Sombra varía según la cantidad de materia mental que contiene. Al desintegrarse, su materia mental se dispersa en la materia del plano mental sin pasar a formar parte del cuerpo mental de ningún individuo.
      5. Clase. EL CASCARÓN.
        • Es el cadáver astral en el último grado de desintegración, cuando ya no le queda ninguna partícula de materia mental. Carece por completo de inteligencia y por sí sola permanece inerte arrastrada por las corrientes astrales. Tiene la propiedad de responder automáticamente a las vibraciones groseras a que estuvo acostumbrado en su existencia como Sombra; cada cosa atrae a su semejante.
      6. Clase. EL CASCARÓN VITALIZADO.
        • Es el despojo insensible y pasivo del cuerpo astral vitalizado por el elemental artificial creado por los malos hábitos del hombre. Se le puede considerar un demonio tentador, una maligna entidad cuya influencia sólo está limitada por el alcance de su poder que como la Sombra puede ser utilizado por la magia negra.
      7. Clase. SUICIDAS Y VÍCTIMAS DE ACCIDENTE.
        • Un individuo arrebatado bruscamente a la vida física, si fue en vida egoísta, cruel y de burdos deseos y pasiones, se encontrará muy activo por sus impulsos astrales y con riesgo de convertirse en una entidad maligna y terrible. Al no tener cuerpo físico por cuyo medio satisfacer sus groseros apetitos, se valen de personas sensitivas y de frágil voluntad a las que poder obsesionar y se dedican a inducir a los incautos vivientes a cometer los excesos por ellos apetecidos. A esta clase pertenecen los demonios tentadores a que aluden las religiones. Los individuos de vida recta y noble conducta, cuando no tienen materia astral que los retenga en un determinado subplano, pasan el tiempo que han de permanecer allí en estado de tranquila somnolencia hasta que el Ego abandona el cuerpo astral.
        • La situación del suicida es más complicada, porque menoscaba el poder del Ego de llevarse consigo los principios inferiores, y por lo tanto los expone a múltiples peligros; pero se ha de considerar los diferentes tipos de suicidio, desde el moralmente intachable de Sócrates y Séneca, hasta el criminal que sólo pretende eludir las consecuencias de sus nefastas acciones. Las entidades de esta clase como las Sombras y los Cascarones vitalizados son los que se llaman vampiros menores, porque para prolongar su existencia siempre que tienen ocasión absorben la vitalidad de los vivientes a quienes obsesionan y a los que se encuentran en su esfera de influencia.
      8. Clase. VAMPIROS Y LOBOS.
        • Estas denominaciones son metafóricas. Aunque difieren notablemente en varios aspectos tienen en común horribles cualidades y sumamente raras; son repugnantes anacronismos y espantosas reliquias de las razas primitivas. Los individuos de la quinta raza raíz hemos trascendido por evolución la posibilidad de merecer tan espantoso destino. Solo se conocen casos aislados en países que conservan sangre de la cuarta raza raíz.
        • Vampiro. Un hombre que ha sido en vida tan abyecto y degradado, tan brutalmente egoísta, que su cuerpo mental inferior empapado de sus pasionales deseos se separa del Ego. La abandonada personalidad, incapaz de permanecer en el plano astral se verá irresistiblemente arrastrada en plena conciencia a la misteriosa octava esfera donde se desintegrará. Como no puede ir a la octava esfera hasta la desintegración del cuerpo físico, lo mantiene en una especie de catalepsia por el horrible medio de transfundirle la sangre sustraída de otros seres humanos por medio de su semi-materializado cuerpo astral, y así demora su destino final. Contra ello hay el remedio de exhumar y quemar el cadáver.
        • El lobo aunque igualmente horrible resulta de un karma algo diferente, y en rigor habría que incluirle entre los habitantes vivientes en el mundo físico que visitan el plano astral, pues siempre se manifiesta por vez primera durante la vida física del hombre, y supone invariablemente el conocimiento de la magia negra para ser capaz de proyectar el cuerpo astral. Cuando esto hace un hombre refinadamente cruel y malvado, es posible que se apodere de él otra entidad astral y lo materialice en forma de animal salvaje, generalmente un lobo, y así vagará por el país matando a otros animales y si le es posible a personas humanas para satisfacer no sólo su sed de sangre, sino también la de las malignas entidades que lo impulsan.
      9. Clase. EL MAGO NEGRO Y SUS DISCÍPULOS.
        • Esta entidad corresponde al extremo opuesto de la escala en que se halla el discípulo en espera de reencarnación; pero en el caso del mago negro, en vez de recabar licencia para emplear un método extraordinario de progreso, desafía el proceso natural de evolución, manteniéndose en la vida astral por medios ilícitos. Baste saber que toda entidad humana que se esfuerce en prolongar su vida astral más allá de los límites naturales ha de hacerlo a costa de la vitalidad sustraída a otros seres humanos.
  2. HABITANTES NO HUMANOS.
    • En esta categoría nos conviene prescindir de las primitivas formas de la vida universal que están evolucionando de una manera apenas comprensible para nosotros mediante la sucesiva agrupación de átomos, moléculas y células, pues estos reinos elementales constituyen un enorme número. También prescindiremos de otras dos grandes evoluciones no humanas que comparten con la humanidad el uso del planeta y sobre las cuales está prohibido dar referencias. Igualmente prescindiremos de dos órdenes de entidades, altísimos Adeptos, que ocasionalmente se manifiestan aquí procedentes del exterior de nuestro planeta.
    • Se han dividido en cuatro grandes clases cada una de las cuales no es una subdivisión menor, sino que abarcan generalmente un reino de la naturaleza tan vasto como el vegetal o el animal. Algunas de estas clases son inferiores al hombre, otras igual y también otras que lo superan en bondad y poder. Varias de ellas pertenecen a nuestra línea de evolución, otras siguen su propia y peculiar línea.
      1. Clase. LA ESENCIA ELEMENTAL PERTENECIENTE A NUESTRA EVOLUCIÓN.
        • La evolución elemental se efectúa en el arco descendente y por lo tanto progresa hacia la completa inmersión en la materia que ocurre en el reino mineral.
        • “Esencia Elemental” es un nombre aplicado durante ciertas etapas de su evolución a la esencia monádica, que a su vez puede definirse como la efusión de la energía divina en la materia.
        • Antes de llegar la energía divina a la etapa de individualización que animó al hombre, había ya animado sucesivamente seis fases de evolución que fueron los tres reinos elementales, el mineral, el vegetal y el animal.
        • Los nombres de mónada mineral, mónada vegetal y mónada animal sólo aluden aunque deficientemente al mayor grado de diferenciación de la esencia elemental pero sin alcanzar la etapa de individualización.
        • Cuando el espíritu quiere descender a la materia, o transferir su conciencia a un plano inmediatamente inferior se ha de revestir de un cuerpo de la materia peculiar de ese plano y así en cada uno de los planos a que descienda, por lo cual si desciende tres planos el espíritu o chispa divina o mónada se verá revestido de tres envolturas, velos o cuerpos.
        • El espíritu, mónada o esencia monádica diferenciada que ha llegado en sus sucesivos revestimientos hasta el subplano atómico del plano mental, y que en vez de ir pasando por los otros seis subplanos del plano mental da un salto y se reviste de materia del subplano atómico del plano astral, constituye la esencia elemental del plano astral correspondiente al tercer reino elemental, el inmediatamente inferior al reino mineral. En el transcurso de sus 2.400 diferenciaciones en el plano astral atrae la mónada varias combinaciones de la materia de los otros seis subplanos del astral.
        • El llamar elemental a esta clase es un error. Lo que hay es una vasta masa de esencia elemental, sensitiva al más efímero pensamiento humano y responsiva a la vibración del deseo o de la voluntad humana; pero desde el instante en que por influencia del pensamiento o de la voluntad se plasma en una fuerza viva o en algo que puede calificarse de elemental, deja de pertenecer a esta clase y pasa a ser un habitante artificial.
        • Las principales líneas de clasificación:
          • Una división “horizontal” es la que ha dado su nombre a los elementales clasificados según el estado de la materia en que habitan, porque hay siete grupos de entidades relacionadas con los siete estados de la materia física.
          • Hay también una división “perpendicular” que cuenta con siete tipos distintos de elementales que se diferencian en su carácter y afinidades. En cada tipo se encuentran siete subtipos que se distinguen por la coloración que les da la influencia que más fácilmente les afecta. Cada tipo es capaz de reaccionar sobre los demás aunque no pueden intercambiar su esencia.
        • Todas las divisiones de esencia elemental poseen algunas propiedades comunes. Cuando una porción de esta esencia viva permanece durante algunos momentos sin que la afecten influencias externas (algo muy raro), carece de forma definida, aunque su movimiento es rápido e incesante; pero a la más mínima perturbación, asume una desconcertante confusión de móviles y cambiantes formas que surgen y desaparecen con rapidez. Estas formas, aunque generalmente asumen la de seres vivos de alguna especie, son manifestación de la existencia de separadas entidades en la esencia elemental.
        • Los reinos elementales no admiten los conceptos de bueno y malo. Sin embargo, hay en casi todas las subdivisiones de elementales la tendencia a mostrarse más bien hostiles que favorables al hombre, de lo cual deriva el repulsivo o contrahecho aspecto que asumen. El tercer reino elemental es en conjunto, lo que el bajo nivel del pensamiento colectivo de la humanidad hace de él. En la producción de fenómenos psíquicos, el elemental no es por sí mismo el agente motor, sino tan sólo una fuerza latente cuya actualización requiere un impulso externo.
        • Aunque toda clase de esencia elemental puede reflejar imágenes de la luz astral, hay variedades que reciben las impresiones mucho más fácilmente que otras, y asumen formas peculiares de su variedad, algo menos evanescentes que de ordinario.
      2. Clase. EL CUERPO ASTRAL DE LOS ANIMALES.
        • Esta clase, muy numerosa, no ocupa una posición importante en el plano astral, porque sus miembros permanecen allí muy poco tiempo. A su muerte, la esencia monádica por él manifestada vuelve al particular depósito de dónde provino, llevando consigo las experiencias adquiridas durante la vida física. El animal tiene en el plano astral una existencia cuya duración, aunque no muy larga, varía según el grado de inteligencia desarrollado. En la mayor parte de los casos está en conciencia soñolienta, pero parece completamente feliz.
        • Los pocos animales domésticos que ya han alcanzado la individualidad, y que ya no renacen como animales en la tierra, tiene una vida más larga y consciente en el plano astral, y al fin de ella caen gradualmente en una condición subjetiva que dura un período muy largo.
      3. Clase. ESPÍRITUS DE LA NATURALEZA.
        • Son entidades radicalmente diferentes de todas las anteriores y corresponden a una línea de evolución diferente, por lo cual ni han sido ni serán nunca humanos. Aunque inapropiadamente se podrían considerar como los animales de otra línea de evolución.
        • Aunque mucho más altamente desarrollados que nuestra esencia elemental, tienen algunas características comunes con ella. Estos también se subdividen en siete órdenes que habitan respectivamente en los mismos siete estados de la materia física, inter-penetrados por las correspondientes variedades de esencia elemental. Son definidas e inteligentes entidades astrales que residen y funcionan en la tierra, el agua, el aire y el fuego o éter.
        • En la edad media llamaron gnomos a los espíritus naturales de la tierra; ondinas a los del agua; sílfides a los del aire; y salamandras a los del fuego. Otros nombres que reciben son: hadas, sátiros, faunos, elfos, duendes, damas blancas, nereidas, morenillos, trasgos, etc.
        • Sus formas son muy variadas, pero con frecuencia de configuración humana y corta talla. Como todos los habitantes del plano astral, son capaces de asumir cualquier aspecto a voluntad, pero tienen una forma definida o preferida. En las condiciones ordinarias son invisibles a la vista física, pero son capaces de materializarse para hacerse visibles.
        • Hay multitud de razas y los individuos de cada una de ellas difieren de las otras en inteligencia y disposición. La mayoría evitan la relación con el hombre, cuyas costumbres y emanaciones les repugnan; también hay algunos que se muestran amigos y le favorecen y benefician en cuanto está de su parte, pero esta actitud es relativamente rara, y por lo general se muestran indiferentes o disgustados, o bien se deleitan en engañarle. Otros órdenes son más formales y a ellos pertenecen las entidades que en diversas ocasiones han sido reverenciadas como dioses locales o de los bosques.
        • Ninguno de ellos, ni aún los de superior categoría posee una individualidad permanente reencarnante, por lo tanto uno de los puntos en que su línea evolutiva se diferencia de la humana, es que han de llegar a un alto grado de inteligencia antes de que se individualicen permanentemente.
        • La duración de la vida de los individuos de los diversos órdenes de espíritus de la naturaleza es muy corta en algunos y mucho más larga que la del hombre en otros.
      4. Clase. LOS DEVAS.
        • Es la línea de evolución superior relacionada con nuestro mundo físico, llamados en la India devas y en otras partes ángeles, hijos de Dios, etc. Se pueden considerar como un reino inmediatamente superior al humano. El hombre tiene al llegar a un alto nivel, abiertos ante sí, siete senderos, uno de los cuales es la evolución dévica.
        • Aunque relacionados con la tierra no están confinados a ella, porque el conjunto de nuestra presente cadena de siete globos es para ellos como un solo globo, pues evolucionan en un sistema superior de siete cadenas. Hasta ahora sus huestes se han reclutado principalmente de otras humanidades del sistema solar, unas superiores y otras inferiores a la nuestra. Algunas de sus numerosas clases no han pasado en su evolución por ninguna humanidad comparable a la nuestra.
        • Para el estudio del plano astral sólo necesitamos mencionar las tres categorías inferiores de los devas, que son:
          • Los devas astrales, llamados también kamadevas;
          • Los devas mentales inferiores o rupadevas y
          • Los devas mentales superiores o arupadevas.
        • El cuerpo astral es el más inferior posible en el kamadeva. Este deva se encuentra en análoga situación a la que se encontrará la humanidad cuando llegue al globo F de la actual cadena planetaria; y aunque vive en cuerpo astral, puede desprenderse de él y visitar en cuerpo mental el plano superior. De igual modo el cuerpo inferior del rupadeva es el mental inferior o subplanos de las formas, mientras que el inferior del arupadeva es el causal, los tres subplanos superiores del mental. La manifestación de los devas mentales y causales en el plano astral es sumamente rara.
        • La categoría inferior de los devas astrales no es muy superior al hombre, pues algunos proceden de una humanidad menos adelantada que la nuestra. El término medio de sus individuos aventaja mucho a nuestro término medio, pero los individuos difieren mucho en disposición. Se puede llamar la atención de los devas astrales por medio de ciertas evocaciones mágicas, pero la única voluntad humana capaz de subyugar a la suya es la de una muy alta categoría de adeptos.
  3. HABITANTES ARTIFICIALES.
    • Es la clase más numerosa de entidades astrales y también la más importante para el hombre, porque son seres de su propia creación y por tanto kármicamente actúan sobre él directa e incesantemente.
    • Es una enorme masa de entidades medio inteligentes que difieren entre sí tanto como difieren los pensamientos humanos que los originan. Una división posible es la que distingue entre los elementales artificiales formados inconscientemente por la mayoría de la humanidad, y los formados deliberadamente por los magos; una tercera división la podrían constituir las entidades artificiales que no son elementales.
      1. Clase. ELEMENTALES FORMADOS INCONSCIENTEMENTE.
        • El pensamiento se apodera de la esencia elemental y moldea con ella instantáneamente un ser viviente de la forma implícita en él, el cual una vez formado ya no depende de quien lo formó, sino que tiene vida propia cuya duración es proporcional a la intensidad del pensamiento y del deseo que lo formó.
        • Los pensamientos de la mayoría de los hombres son tan vagos e indecisos, que los elementales por ellos formados sólo duran unos cuantos minutos o a lo sumo algunas horas; pero los formados por un pensamiento insistente o un deseo ardoroso puede prolongarse su existencia durante muchos días. Debido al egocentrismo del hombre los elementales que forma permanecen a su alrededor y tienden con su influencia a provocar la repetición del pensamiento originario, pues tales repeticiones intensifican el elemental ya formado y le alargan la vida en vez de formar otros nuevos.
        • Cuando los pensamientos del hombre se refieren a sus semejantes el elemental formado no actúa sobre el que lo forma, sino sobre el individuo a quien se dirige el pensamiento. La acción desplegada por el elemental, en bien o en mal, puede parecer inteligente por su adaptabilidad cuando en realidad es tan sólo una fuerza actuante por la línea de menor resistencia que fluye constantemente en el mismo sentido. También influyen los elementales artificiales en los individuos con los que se ponen en contacto aunque no es tan completa su relación con ellos.
        • Un elemental impulsado por un deseo maligno contra otra persona buscará el punto por donde dañar con más facilidad. Pero su objetivo no lo podrá alcanzar si la persona a quien va dirigido, no vibra en la misma tónica que el elemental formado por tan siniestras emociones; ante el rechazo del elemental por la impenetrabilidad del aura del individuo de puros pensamientos y recta conducta, éste reaccionará de forma mecánica contra quien lo emitió. En algunos casos sucede que un elemental de esta clase, por varias razones, es incapaz de reaccionar contra su creador, por lo que se reduce a una especie de errabundo demonio fácilmente atraído por quien esté en sintonía con emociones y pensamientos análogos a los que lo crearon.
      2. Clase. ELEMENTALES FORMADOS CONSCIENTEMENTE.
        • Tanto los magos blancos como los negros se valen frecuentemente en su obra de elementales artificiales cuya acción es muy extensa cuando están científicamente preparados y con hábil conocimiento dirigidos, porque quien así sepa formarlo puede relacionarse con su elemental y guiarlo hasta no importa qué distancia, de forma que actúe como si estuviera dotado de la misma inteligencia que su dueño. Hay que tener en cuenta que pudiendo ver el mago con toda exactitud el efecto que produce la actuación del elemental, posee inmenso poder en su pensamiento.
        • A veces los magos blancos han proporcionado definidos y muy eficientes ángeles custodios por este medio, cuando el karma permite semejante interferencia en la vida de una persona. También por medio de hábiles procedimientos la magia negra puede formar este tipo de elementales, ocasionando mucho daño aun cuando reaccionase contra su creador al no poder actuar sobre el objetivo prefijado.
        • Estos malignos elementales se emancipan a veces de la obediencia de su creador, y se convierten en demonios que vagan a la ventura con la mayor peligrosidad derivada de su mayor inteligencia y más larga vida. Procuran a toda costa prolongar su vida, alimentándose vampíricamente de la vitalidad de seres humanos. A la peor y más abominable especie de esta clase de elementales pertenecen las falsas divinidades que exigen sacrificios cruentos en algunas comarcas de Asia y África. Por medio de la substancia que pueden extraer de las ofrendas y más todavía de la vitalidad que absorben de sus devotos pueden prolongar muchos años y aun siglos su existencia, y retener suficiente energía para realizar ocasionales fenómenos para estimular la fe y el celo de sus adoradores a título de premios o castigos.
      3. Clase. ELEMENTALES ARTIFICIALES HUMANOS.
        • Esta clase consta de muy pocos individuos pero ha adquirido mucha importancia por estar relacionada con el espiritismo. Tubo como origen el intento de una muy antigua logia ocultista de paliar el creciente materialismo que se extendió por Europa y América durante el siclo XIX, mediante un nuevo método que aportara pruebas a los buscadores de la realidad de la vida post-mortem que la ciencia niega. Con el tiempo esto dio lugar el movimiento espiritista moderno.
        • El método adoptado fue escoger a una persona ordinaria después de la muerte, despertarla completamente en el plano astral, instruirla hasta cierto grado en las posibilidades y poderes del plano y confiarle después la dirección de un centro espiritista. La entidad así instruida enseñaba a su vez en el mismo tema a otras entidades desencarnadas que influían en los asistentes a las sesiones espiritistas. Pronto se vio que no era posible valerse durante mucho tiempo de un mismo guia sin perjudicarle gravemente. Como la substitución o relevo de los guias tenía sus propias dificultades se recurrió entonces a formar estos elementales humanos.
        • Al fin decidieron que la entidad destinada a relevar al guía, lo relevase con la condición de revestirse de los principios inferiores (la sombra) desechados por el que se iba y cuyas características personales había de simular. El punto flaco de este recurso está en que además de los miembros de la logia original muchos otros psíquicos pueden adoptarlo, y entre ellos los magos negros.
  4. AUXILIARES INVISIBLES.
    • Son seres humanos capaces de actuar conscientemente en el plano astral. El trabajo de ayudar en el plano astral y en el mental inferior está encomendado, principalmente, a los discípulos de los Maestros y a otros lo suficientemente evolucionados como para actuar conscientemente en esos planos. Este trabajo es muy variado y en general dirigido a un fin único, o sea, impulsar la evolución. Ocasionalmente está vinculado con el desenvolvimiento de los reinos inferiores que bajo ciertas condiciones se puede acelerar. La más extensa e importante obra de los “auxiliares invisibles” se relaciona con la humanidad; principalmente con el desenvolvimiento espiritual aunque algunas veces se da también ayuda puramente física.
    • Hay amplio campo de trabajo entre los que mueren porque muchos ignoran completamente la vida después de la muerte además del horror de quienes creen en el “infierno” y la ”condenación eterna”. El trabajo principal del auxiliar invisible es tranquilizar y confortar a los que acaban de morir, liberarlos, cuando es posible, del temor que con frecuencia se apodera de ellos; lo cual los hace sufrir impidiéndoles comprender el porvenir que les espera y retarda su avance.
    • En casos en que el Elemental del Deseo ha efectuado ya la redistribución del cuerpo astral, el auxiliar astral puede romper tal redistribución y restablecerlo a su condición primitiva permitiendo así que el individuo pueda percibir todo el mundo astral, en vez de un solo subplano. En casos que han estado más tiempo en el plano astral reciben ayuda en forma de explicaciones y consejos sobre el curso que deben seguir en las diferentes etapas. También se hace un gran trabajo entre los vivos, inculcando buenos pensamientos en las mentes preparadas para recibirlos.
    • El auxiliar invisible ha de tener siempre presente que todo poder y entrenamiento que se le dé será con ciertas restricciones. Nunca los ha de usar con fines egoístas, ni exhibirlos por vanidad o para satisfacer a los curiosos; tampoco para entrometerse o enterarse de los asuntos de otros; nada debe haber que aparezca como fenómeno en el plano físico. A medida que el auxiliar progresa, en vez de ayudar a individuos únicamente, aprende a ayudar a clases, naciones y razas.

Miguel Sánchez de la Rosa Bustamante

Fuentes:

  • EL PLANO ASTRAL Y EL PLANO MENTAL. – C. W. Leadbeater (1854-1934)
  • EL CUERPO ASTRAL. – A.E.Powell

 

 

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