Escorpio: síntesis del signo

0
65
La Vía Láctea y la constelación de Escorpio desde Tenerife (España). Foto: Enrico Finotto

Dice el Alma: “mírame con amor y deja que nuestros ojos se encuentren“.

Sabemos que la energía asociada a la Constelación de Escorpio, nos permite comprender la naturaleza de las pruebas a las que está sometida la humanidad en su conjunto y el individuo consciente que con los ojos abiertos, se dispone a ascender a la Cruz Fija de los Cielos.

El Maestro Tibetano, nos explica, que el objetivo de dichas pruebas es,

  1. En primer lugar, reorientarnos hacia la vida del Alma;
  2. En segundo lugar, demostrar que estamos preparados para una mayor expansión de conciencia, que implicará una amplitud en nuestra capacidad de servicio;
  3. En tercer lugar, manifestar nuestra sensibilidad al Plan.

Para realizar el trabajo de Reorientación, es necesario que previamente recapitulemos todo lo que hemos construido a lo largo del tiempo y que ya no sirve en la nueva etapa que queremos emprender…

Nos estamos preparando para la muerte de todo lo que en la vida de la personalidad no responda al reconocimiento de los Nuevos Valores Espirituales sobre los que queremos afianzar nuestra vida.

No debemos olvidar que la oportunidad que nos ofrece Escorpio es la posibilidad de generar aquellas pruebas autoiniciadas, que hemos tenido el valor de invocar, para seguir adelante en el anhelo de liberaración de todo aquello que oprime y obstaculiza la libre expresión del Alma humana.

Nada de lo que responde a los tres mundos de la vida de la personalidad quedará oculto, porque todo tendrá que ser observado en la Luz. El señor de Mercurio, regente jerárquico de Escorpio, proyecta su foco y la verdad queda expuesta a la mirada de la conciencia.
Como nos dice el Maestro ” el discípulo invierte su posición en la rueda de la vida y asume la posición del Observador en lugar de la del Experimentador “, la batalla ha comenzado pero cada uno sabe cual es su lugar.

Poco a poco la energía de 6º Rayo manifestándose a través de Neptuno y no sólo de Marte, regente esotérico de Escorpio, va haciendo su trabajo permitiendo ubicarnos como humanidad y como individuos en la rueda revertida, reorientando la dirección de nuestra vida. Los nuevos valores espirituales comienzan a sustituir y disipar los espejismos en los que vive inmersa la conciencia humana, pero esto no lo haremos sin la resistencia, de aquellas energías que mantienen sofocada y aprisionada al conjunto de la humanidad.

Escorpio no representa todavía el triunfo total de los valores del Alma, pero sí nos otorga la posibilidad y la responsabilidad de comprender que las dificultades no pueden superarse luchando contra el mal, en su propio plano.

Como almas sabemos que la personalidad tiene que dejar de rebelarse, ya que las pruebas no se superan luchando, se superan rindiéndose al Poder Superior de una conciencia iluminada. La personalidad en su conjunto tiene que efectuar ese acto de rendición, tiene que morir para nacer a la nueva vida.

Nuestro enfoque, nuestros anhelos tienen que dirigirse hacia la Luz, hacia los Nuevos Valores y permanecer firmes en ese propósito, con el valor de no ceder al engaño de lo familiar y conocido, que sea fruto del miedo, la separatividad y el egoísmo.

El alma permanece, la Jerarquía permanece, se mantiene firme derramando su Luz y su fortaleza, sólo nos queda la opción de ponernos de su lado, entregarnos con la conciencia despierta y confiar en el verdadero poder, el del Amor.

Sabemos, por propia experiencia, que aquellas fuerzas que han dominado nuestra vida hasta el presente, no van a rendirse fácilmente, pero ya hemos desplazado nuestra atención, hemos intuido cual es el camino y nos dirigimos hacia delante y hacia arriba, Sagitario marca la siguiente etapa y estamos preparados… hemos de pasar del conflicto a la Paz.

Tal como nos han enseñado, no se trata de oponerse al mal, lo que se nos pide es que el contenido de nuestros pensamientos, nuestros deseos y acciones se pongan al servicio de ese Bien mayor, que permitirá la liberación del Alma humana.

La luna cae en Escorpio, los devas lunares dejan de ser nutridos, para que la radiación del Ángel Solar pueda inundar la vida de la forma. Las energías de Marte y Mercurio garantizan la fortaleza y la Luz necesarias para hollar el camino.

Nuestros hermanos mayores, los maestros de Amor y Sabiduría son la garantía de que de que el Sendero está abierto para todos aquellos que quieran penetrar en el, con un corazón puro y sin armas.

Como nos dice una frase que asociaremos más adelante con la energía de Capricornio:

vencemos cediendo.
avanzamos retrocediendo
nos elevamos arrodillándonos.

 

Mª Carmen Díaz Fernández

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.