¿Qué es la Atención plena o Mindfulness?

0
397

Mindfulness es una práctica, una manera de ser. Es una ayuda para encontrar las fuentes de paz y alegría que todos poseemos en nuestro interior.

La práctica de la atención plena o Mindfulness pretende ayudarnos a redescubrir esa felicidad innata en nosotros, al tiempo que nos liberamos del dolor y del sufrimiento que nos aflige a diario.

La práctica de Mindfulness requiere de una auténtico compromiso por parte de la persona que espera obtener beneficios de esta práctica.

Está contrastado científicamente que el Mindfulness resulta una herramienta eficaz para reducir el riesgo de padecer depresión, estados de ansiedad, estrés y otras muchas dolencias como el dolor crónico, adicciones, hipertensión, etc.

Si incorporamos la práctica de Mindfulness en el acontecer de nuestra vida cotidiana, obtendremos el espacio necesario para resolver nuestros problemas de una forma más eficaz y duradera.

Mindfulness está también dirigido a aquellas personas que, aún sin estar diagnosticadas de algún trastorno o dolor, no se sienten felices en el quehacer de sus vidas. Son personas que les preocupan sus episodios de pérdida de alegría, angustia subyacente, agotamiento, necesidad de cambios en su vida, tensión, tristeza o soledad.

Con el Mindfuness empezamos a ver el mundo tal como es, no como esperamos que sea, ni como queremos que sea, o como tememos que pueda llegar a ser.

 

¿Qué NO es la Atención plena o Mindfulness?

  • Mindfulness no es una religión, es simplemente una técnica o práctica mental.
  • Mindfulness lo practican personas de diferentes confesiones religiosas así como personas ateas o agnósticas.
  • No es una práctica meditativa clásica en la que nos retiramos y aislamos de nuestro entorno. Aunque inicialmente su aprendizaje o puesta en práctica requiere de ciertos ejercicios de meditación, el objetivo es el de trasladar ese estado meditativo o de atención plena a cada momento, a cada instante de nuestra vida cotidiana.
  • No es una práctica que requiera mucho tiempo pero sí un poco de paciencia inicial y persistencia en su práctica.
  • Mindfulness no es una práctica complicada porque lo importante no es tener éxito o no en la meditación, sino en intentar practicarla.
  • Mindfulness no trata de ser indiferente a lo que ocurre a nuestro alrededor o de aceptar lo inaceptable de nuestras vidas.
  • Mindfulness no evita que surjan en nosotros recuerdos de infelicidad o momentos de tristeza, pero te nuestra cómo ser consciente de esos estados negativos para impedir que te arrastren en su dirección.

 

¿Por qué practicar Mindfulness?

  • Porque aporta cambios a largo plazo y de manera persistente en nuestro estado de ánimo y en los niveles de felicidad y bienestar.
  • Evita y reduce los episodios de ansiedad, depresión, estrés, irritabilidad, dependencia, adicciones, dolor crónico, etc.
  • Mejora la memoria, aumenta la creatividad y refuerza nuestro sistema inmunológico.
  • Las relaciones personales son más satisfactorias.
  • Se incrementa nuestra empatía, solidaridad y colaboración con el bien común.
  • Facilita la capacidad de ver el mundo con conciencia pura, clara y sincera.
  • Nos ayuda a salir de la tendencia natural de la mente de pensar demasiado, sobreanalizar y juzgar.
  • Nos permite experimentar la vida con independencia de lo que ocurre a nuestro alrededor.
  • Recuperamos el control de nuestra vida.

 

A quién va dirigido la práctica de Mindfulness

Hay que resaltar que de manera clara y contundente la práctica del Mindfulness reporta beneficios importantes a cualquier persona independientemente de sus capacidades, su cultura, su religión o condición social o económica.

Es decir, no se requiere que en la persona practicante de Mindfulness confluya algún tipo de circunstancia física, emocional, mental o espiritual.

Dicho claramente y sin ambages, la práctica de Mindfulness es recomendable para todo ser humano.

No obstante, también podemos afirmar que si te sientes identificado/a con alguna de estas descripciones, Mindfulness está especialmente dirigido a ti:

  • Percibes que tu vida se rige por un extrés excesivo y no sabes muy bien qué hacer al respecto
  • Sientes que los problemas de sobrepasan y te acucian los miedos y la ansiedad.
  • En numerosas ocasiones te sientes triste, deprimido/a y desanimado/a, y percibes que esos estado te van desgastando poco a poco.
  • Te lamentas por no cumplir tus objetivos y no llevar a cabo tus planes en el ámbito personal, familiar y profesional.
  • Te sientes culpable o te arrepientes de hacer determinadas cosas o comportarte, sentirte o pensar de algunas formas.
  • Deseas una vida más plena y satisfactoria y con mayor sentido.
  • Anhelas ser más feliz.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.