La Gran Fraternidad Blanca

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La Gran Fraternidad Blanca

Como de costumbre haremos un breve repaso a lo que dijimos en sesiones anteriores empezando en primer lugar por hacer una afirmación muy tajante con referencia a lo que definimos como esoterismo, y es que todo cuanto se puede decir esotéricamente si no se tiene una experiencia de los hechos debe ser aceptado solamente como una hipótesis mental y trabajar con esta hipótesis, aceptando primero una duda que no una afirmación rotunda o una más rotunda negación.

El esoterismo es la ciencia que trata de todo aquello que está más allá y por encima de los sentidos, por lo tanto, para llegar a su comprensión deberemos afinar otro tipo de percepción que nos conduzca a otras experiencias, y si llegamos un día a realizar esa experiencia entonces veremos que todo cuanto dijeron los sabios y filósofos del pasado y todo cuanto experimentaron los místicos de no importa qué religión o qué creencia eran verdades irrefutables, y esto son cosas que todos y cada uno de nosotros tenemos el deber de realizar en esta Era recién empezada de Acuario, en la cual parece ser que todas las constelaciones planetarias ayudan al planeta Tierra en el desenvolvimiento del cuarto reino de la naturaleza, el reino humano.

Y a partir de aquí vamos a continuar dando un breve repaso a lo que dijimos el mes anterior respecto a la Ley de Jerarquía.

Jerarquía existe en todos los planos por cuanto es una Ley en la naturaleza.

La Jerarquía existe porque así es la voluntad de Aquel que utiliza el Universo en donde vivimos, nos movemos y tenemos el ser como su cuerpo de expresión, por tanto, todo cuanto existe en las razas, en los reinos, en las dimensiones, en las rondas, en los esquemas planetarios, todo obedece a una sola Ley, la Ley de Jerarquía, haciendo énfasis en un punto muy importante, y es la doble vertiente de Jerarquía, una Jerarquía que es la conciencia jerárquica o es la actividad jerárquica de Aquel Ser psicológico que ha realizado la experiencia espiritual, y por lo tanto está cumpliendo en la vida una función jerárquica.

Existe después aquella persona en función de jerarquía que no es lo mismo, puesto que está ocupando en la vida una función social o una jerarquía que no le corresponde por merecimientos de tipo espiritual y está, simplemente, usurpando un lugar que no le corresponde.

Pero esto vendrá con el tiempo, a medida que se estudien las oportunidades cíclicas operando sobre la Tierra y se miren las capacidades de los niños que van a nacer en un próximo futuro, preparándoles para la técnica de la iniciación, que es la técnica de la aproximación a la Divinidad y para dar una fe de la Ley de Jerarquía.

Hemos dicho que existe jerarquía en todos los planos, y si tienen en cuenta cuanto les he dicho acerca de lo que hay que significar por el término esoterismo, les voy a emplazar en un franco desafío de conciencia a que investiguen todo cuanto se puede decir: que ni acepten ni rechacen sino que simplemente traten de comprender, observando muy atentamente, porque podemos decir cosas muy interesantes pero que no podemos comprobar de inmediato y que por tanto se convierte en un campo muy hipotético de la conciencia sin comprobación y sin experimentación alguna.

Por lo tanto, teniendo en cuenta esto, vamos ya a entrar definitivamente en el tema Jerarquía o Jerarquía social, Jerarquía humana, Jerarquía de reinos, Jerarquía incluso de elementos, empezando por aquello que dijimos: todo cuanto existe de vacío, o que decimos de vacío en el espacio, está constituido por un éter sutil en donde se mueven las dimensiones, es decir, que cada dimensión utiliza el éter para expresar algunas de sus objetividades, que son objetividades desde el punto de vista del Observador que está atentamente y autoconsciente en el plano base del estudio.

Por ejemplo, para nosotros, constituidos a base de cuatro elementos físicos y teniendo una mente razonadora que trata de investigar, nos veremos coartados porque no podemos comprobar lo que existe en la cuarta dimensión, objeto del estudio de la ciencia actual, pero como se escapa a nuestra percepción habitual, se escapa a la zona de influencia de nuestra razón normal porque no existe objetividad, entonces tenemos que apelar al juicio certero de la intuición, y aquí es donde hay que trabajar intensamente.

Desde el momento en que no podemos comprobar lo que existe en el plano astral, por ejemplo, no deberemos negar sino simplemente observar, observar, y estudiar constantemente, para darnos cuenta de que todo cuanto existe en el éter tiene una vida inteligente, tiene una conciencia estructurada y tiene una mente razonable que puede efectuar sus razonamientos empleando otra forma sutil de éter que desconocemos.

Así que el vacío que existe entre nosotros y que actualmente se están llenando por las ondas sonoras de mi voz y que en justa reciprocidad se están llenando también por la atención de ustedes al escuchar, ya tenemos que se llena este vacío por algo que desconocemos, las ondas que no vemos pero que existen.

Entonces, si el aire impregnado de éter que tiene que llevar el sonido, las ondas de la luz, las ondas de cualquier tipo, ondas ultravioletas, infrarrojas, que existen en el espacio al no poder comprobarlo experimentalmente no por esto vamos a negarlo, sino que hay que abrir las compuertas de una nueva célula en el cerebro o en el compartimiento del corazón, y estar estudiando constantemente en este campo hasta que se haga la luz en nosotros y podamos tener un día una prueba objetiva de lo que existe en las otras dimensiones.

Entonces tenemos, por ejemplo, que los éteres del espacio ocupados por elementos que desconocemos vienen caracterizados por un poder que podemos denominar el fuego.

El fuego es la base promotora del Universo, y dentro del fuego, como dentro del agua, como dentro de la tierra, existen jerarquías.

La jerarquía mayor de Agni, o del fuego, es Agni. Es un poderoso ser que utiliza el fuego para manifestarse. De la misma manera que utilizamos nuestra mente para manifestar la inteligencia, el dios Agni utiliza el fuego como base de su expresión, siendo la más pequeña partícula de fuego etérico, la salamandra, la más débil expresión del fuego vivo de la naturaleza, y siendo la máxima condensación de fuego el fuego central o Kundalini en el centro de la Tierra.

Y cuando este fuego por la jerarquía de la psicología humana va ascendiendo en ondas concéntricas desde el centro de la Tierra hasta la superficie está vivificando capas geológicas de tipo etérico y de tipo denso ocupadas por entidades físicas que desconocemos totalmente, y que no han llegado todavía dentro del campo de percepción del naturalismo.

Así, de la misma manera que Agni es el dios del fuego creando la jerarquía que se extiende desde el centro de su mente poderosísima hasta la más humilde salamandra, así tenemos el dios Sapas, el dios del agua, que está dentro de su poder todo el tema psicológico que corresponde al elemento agua.

Así que cuando en la astrología se habla de elementos hay que contar que se está manipulando energías cósmicas e inteligentes y eso nos dará la clave del porqué la astrología se está convirtiendo paulatinamente en la ciencia de la Nueva Era; y no voy a referirme exacta ni concretamente a la astrología convencional sino a la astrología esotérica que tiene como base de su propagación la psique humana y va avanzando hasta el Yo trascendente y de aquí a los planos superiores de nuestro Sistema Solar.

Tenemos también en el aire, el poder de Vâyu, el señor del aire, a través de los silfos más insignificantes está llenando estos éteres con su fuerza radioactiva creando las condiciones que más tarde se convierten en los cuerpos físicos de los hombres y de los niveles subhumanos de la naturaleza.

Lo mismo ocurre con el dios de la tierra, manifestándose a través de aquello que esotéricamente llamamos anima mundi, o sea, el dios Prakriti, que utiliza la forma etérica del plano físico, hasta llegar al reino mineral, y al llegar aquí ya estamos hablando y refiriéndonos a planos sustanciales de la naturaleza, desde el plano físico más denso hasta el plano ádico, en donde se manifiesta la fuerza absoluta del Logos Solar.

Siempre dentro de este orden de cosas vemos constantemente la Ley de Jerarquía, y esta Ley de Jerarquía que se manifiesta en todas y en cada una de las conciencias de no importa qué reino, qué plano, qué dimensión, qué átomo o qué hombre, constituye en sí el poder victorioso y glorioso de la vida, manifestándose por doquier, creando una infinita secuela de jerarquías que van desde el propio Logos Solar hasta el más humilde átomo que ha salido por la fuerza creadora de su conciencia.

Todo es jerarquía manifestándose, tal como dijimos la vez pasada, como la escalera gigantesca e interminable de Jacob por donde, se dice, suben y bajan los ángeles del Señor, teniendo en cuenta que esencialmente el hombre es un ángel, que está revestido transitoriamente por el poder de los elementos a los cuales nos hemos referido, recubierto por gasas, digamos, o moradas de carne cada vez más sutil hasta llegar a lo más infinito y glorioso de su conciencia y que en lo absoluto de su mayor densidad está el cuerpo físico que conocemos y a través del cual nos reconocemos.

Al hablar de Jerarquía y teniendo en cuenta que estamos hablando de algo que está más allá y por encima de los sentidos corrientes, al tener que ejecutar con la inteligencia vamos a analizar uno de los grandes misterios que se realizan constantemente en el planeta y que tienen como base una Fraternidad oculta llamada la Gran Fraternidad Blanca o la Jerarquía Planetaria, y estamos hablando de jerarquía.

Si vamos a buscar la jerarquía de los reinos tenemos el reino mineral, el vegetal, el animal, el humano, y ahora estamos entrando progresivamente en el reino de las almas liberadas o en el reino del Ángel Solar, o sea, que estamos penetrando en el quinto gran reino de la naturaleza ocupado precisamente por todos aquellos seres humanos que después de pagar con el sacrificio de muchas vidas un canto a la libertad espiritual se convirtieron en Iniciados, se convirtieron en Adeptos, en Maestros de Compasión y de Sabiduría.

Por lo tanto, cuando hablamos de jerarquía desde el punto de vista espiritual más trascendente según nuestra observación normal, tenemos que la Jerarquía Planetaria ocupa el centro del planeta en un lugar, precisamente en los Montes Himalayas, pero cuyo centro místico se halla en Shamballa, la Gran Isla Blanca en materia etérica de la más alta vibración, en el desierto de Gobi, en el Asia más cercana a nosotros tocando a Palestina.

Por lo tanto, hablamos de cosas que no podemos comprobar y eso vamos a decir enseguida que cuando hablamos de jerarquía en este orden de cosas estamos tratando y tratando de modelar una sustancia de la más alta elasticidad cósmica para la cual nuestra mente quizá no tenga todavía los requeridos atributos, pero ateniéndonos a lo que se nos ha dicho a través de los libros santos, con conclusiones en la propia Biblia y en los libros santos de la India, vemos que lo que entendemos por Gran Fraternidad o Gran Logia Blanca del Planeta se estableció en la Tierra después de un Concilio Solar que tuvo lugar hace unos dieciocho millones de años, una cantidad astronómica que, al parecer, no tiene importancia cuando se observa desde un alto nivel cósmico.

Se dice que se había realizado una experiencia de propagación o aceleración del poder del espíritu en el esquema planetario de Venus y que había tenido un éxito en el sentido de que realmente había acelerado el proceso de evolución de la humanidad venusiana, y que los animales o el reino animal de Venus había accedido al reino humano en Venus, y que el reino animal en Venus era de la categoría similar al reino humano en la Tierra.

Estas son cosas que no pueden ser comprobadas, pero ustedes sigan atentamente, escuchen al corazón a ver qué les dice.

A este Concilio que tuvo en un lugar indeterminado del Cosmos absoluto, se dice esotéricamente, asistió el propio Logos Solar, asistió la Cámara del Consejo de todas las Logias existentes y evolucionantes de todos los planetas sagrados del Sistema Solar, que hubo también enviados de otros planetas sagrados de no importa qué Sistema Solar, dando prueba que existe también una Fraternidad Cósmica como existe también una fraternidad entre los hombres, porque la Ley hermética es “igual es abajo que arriba, igual es arriba que abajo”.

El éxito del Concilio en la puesta de acuerdo del Concilio tuvo una gran derivación, y de esta derivación salió un ruego, porque jerárquicamente no existe el mandato sino que existe una insinuación, y el ser que cumple con aquella misión se siente lanzado kármicamente a realizarla.

La respuesta vino de un elevado y trascendente Ser de la Cadena Venusiana, que aceptó el encargo de descender de su alto nivel espiritual, de no importa qué dimensión a la cual no podemos acceder con la mente, y aceptando el encargo hizo conciencia de la Tierra.

No vamos a decir descendió o ascendió porque en el Cosmos no existe ni arriba ni abajo, ni derecha ni izquierda, existe un estado de conciencia y una propagación de ese estado de conciencia que transporta y se materializa en otro planeta, este poder lo tienen todos los Adeptos de la Jerarquía, por lo tanto, no trabajamos con sueños, es algo sin embargo que escapa muy por encima de aquello que podemos nosotros comprender según nuestro estado actual de conciencia.

El «Hágase» del Logos Solar, la invocación dentro del Concilio que tuvo lugar durante ese tiempo, con la respuesta de este excelso Ser que, en la literatura esotérica toma el nombre de Sanat Kumara, trajo como consecuencia la instauración en la Tierra de la Jerarquía Planetaria.

Sanat Kumara hizo conciencia en la Tierra con tres de sus inmediatos discípulos, que junto con el Señor del Mundo o Sanat Kumara toman el nombre de los Señores de la Llama o también los Cuatro Kumaras.

Respondiendo también a esta vibración invocativa del Logos Solar con relación a aquel centro Tierra dentro de Su cuerpo universal, vinieron también, cósmicamente hablando, de fuera del Sistema Solar otras tres Jerarquías, otros tres grandes Señores o conciencias psicológicas que se cuidaron de establecer el nexo de unión entre Sanat Kumara y los Señores de la Llama —sus tres discípulos— con todo el ambiente cósmico más allá del planeta.

El acto de sacrificio de Sanat Kumara tuvo como consecuencia ante todo un resurgimiento total de las energías que operaban en el planeta Tierra.

  • El reino mineral accedió por vez primera a la radioactividad, y por primera vez en la historia del planeta se conocieron las piedras preciosas.
  • El reino vegetal, que era de por sí majestuoso empezó a florecer; la flores no existían todavía en el planeta Tierra, solamente con una emanación de Sanat Kumara, propagando las energías del planeta Venus trajo como consecuencia el florecimiento de la Tierra, y desde aquel tiempo en la 3ª Subraza de la Gran Raza Raíz, la Lemur, se realizó el prodigio. Desde entonces el reino vegetal es el nexo de unión más entrañable con el Corazón místico del Logos Solar, siendo el reino dentro de su estructura más evolucionado de la Tierra, guardando las distancias de lo que es conciencia.
  • También se dice que se operó un prodigio en el reino animal, y todas aquellas entidades del mundo animal que estaban ya invocando la fuerza del espíritu accedieron por obra y gracia de Sanat Kumara al proceso de individualización.

Se trajeron del Cosmos, del gran quinto principio cósmico, del quinto plano del Sistema Solar la luz, aquello que se llama el Prometeo cósmico que roba a los dioses, el fuego de los espacios siderales, y unas entidades pertenecientes asimismo al Corazón místico del Logos Solar, que se llaman los Ángeles Solares, cogieron el fuego de manas y lo transportaron al cerebro incipiente de la raza de los hombres, y desde entonces el hombre accedió, por obra y gracia del Espíritu Santo, tal como místicamente se dice, a la gloria de la mente.

Desde entonces, una serie indeterminada de unidades monádicas que operaban en el reino animal accedió al reino humano, y desde entonces existió el 4º Reino de la Naturaleza o Reino Humano.

Aquello fue trascendido, pasaron las épocas, se sucedieron razas y subrazas hasta llegar al momento actual, que es donde basamos nuestro estudio constantemente.

De la misma manera que existe un proceso que ha llevado al ser que evolucionaba en el reino animal a la gloria de la mente, existe también el ser superior o Ángel Solar que está constantemente llamando al hombre para consumar el Verbo y realizar la perfección a la cual tiene derecho como ser humano que busca las alturas.

Y el próximo paso no puede ser dado sin contar con la fuerza de la Jerarquía, por esta Fraternidad de almas liberadas que existen antes aún de que se creara el Esquema terrestre y que, por tanto, pertenecen a otro Universo que precedió al nuestro, como constituyendo un cuerpo dentro del Logos Solar, y ahora, la Jerarquía, se dice, es el Chacra Cardíaco de esta Entidad planetaria que llamamos el Logos Planetario, de la cual Sanat Kumara es la expresión física.

Hay que distinguir pues, en este orden de cosas y de acuerdo con la evolución de las especies humanas superiores, que el Logos Solar manifiesta su poder a través de siete centros y que cada una de estos centros es un tipo de Jerarquía y que los siete centros, convertidos en planetas sagrados, tienen la misión de llevar la voluntad del Logos Solar o el Dios del Universo a todas y cada una de aquellas unidades vivas de conciencia que realizan su evolución en el planeta Tierra, y como el que está más adelantado en este orden de cosas es el ser humano, vamos a buscar su Jerarquía para ver cómo se introduce jerárquicamente en el reino de las almas liberadas o en el reino de la Gran Fraternidad Blanca o la Jerarquía Planetaria.

Y aquí es donde hay que extremar el cuidado, la atención y adquirir ya, como seres conscientes y apercibidos, el poder de ascender a voluntad operando con aquella clave mágica del principio de los tiempos en que Sanat Kumara vino al planeta Tierra para dar la oportunidad de un estado de conciencia evolutivo marcado constantemente por la prueba del fuego, por la prueba iniciática que conduce al reino de las almas liberadas.

Y vamos a insistir nuevamente que lo que se pretende en este orden de cosas no es crear un gigante del intelecto ni crear un gigante con poderes psíquicos trascendentes, sino crear simplemente un buen ciudadano, una persona capaz de vivir con sus hermanos sin reaccionar.

Una persona, en fin, corriente, sencilla, solamente con un propósito encendido en el corazón y capaz de efectuar en el radio de acción kármica de su vida correctas orientaciones.

Es así como se asciende al reino espiritual, y todas aquellas personas que realizan el programa cósmico en su mente y en su corazón y trabajan por la Jerarquía, que realizan su función social de acuerdo con una conciencia jerárquica y no solamente en plan de jerarquía en funciones, están trabajando por esta Jerarquía; de hecho son aquellos que místicamente llamamos discípulos, siendo discípulo la encarnación viva de un propósito de la Divinidad latente en el corazón místico del cuarto reino de la naturaleza, es decir, del ser humano.

Y como existe todavía la clave mística del Señor del Mundo para acceder a este poder infinito de traslación de conciencia podemos decir que ahora estamos ya ascendiendo, siendo la línea más rápida de ascensión la simplificación constante de nuestra vida, teniendo en cuenta que la fuerza mística del Verbo o del Espíritu Creador está en todos y en cada uno de nosotros, y que constantemente estamos manipulando fuego.

El fuego, ya no el fuego de Agni en el centro de la Tierra, técnicamente definido como Kundalini, sino que tratamos al igual que lo hicieron hace millones de años los Ángeles Solares, los verdaderos Prometeos del Cosmos, arrebatar el fuego de Manas Superior y acceder a la fuerza expansiva del Verbo Creador; es decir: convertirnos constantemente en el Verbo revelado de la resolución mística, lo cual implica no mucho conocimiento esotérico sino simplemente una vida correcta, siendo la vida correcta no la vida de disciplina que está llevando mucha gente sino solamente tratar de vivir amablemente con los demás, y si ustedes analizan el proceso verán cuán difícil es vivir amablemente con los demás, porque estamos acostumbrados a buscar la jerarquía en un sentido funcional pero nadie se atreve a ejercitar una virtud o un poder jerárquico, porque el poder jerárquico no se basa en el intelecto ni en los poderes psíquicos sino en la intuición espiritual.

¿Y quién de nosotros no tiene intuición? Todos tenemos intuición, siendo la intuición el contacto que establece el hombre con el ser superior cuando de su mente ha desvanecido, ha desguarnecido, todo su andamiaje mental de imágenes y pensamientos, y entra en un gran vacío.

Un vacío que existe, porque todos ustedes han experimentado este silencio que se produce cuando están serenamente expectantes a la observación de algo grandioso, algo que se convierte en un estudio espontáneo de la vida.

¿Qué les diría? Una puesta de sol magnífica, un cuadro o una obra de arte, una estatua, algo de la naturaleza.

Si la fuerza de la atención es tan suprema que hacen contacto con el alma de aquella cosa sin darse cuenta entran en un vacío solemne, en una tremenda quietud, en un silencio mental del cual no se tiene noción, siendo entonces el silencio del cual nos hablaron los místicos el único poder o jerarquía que nos permite acceder al reino superior, al quinto reino de la naturaleza, teniendo en cuenta, también, que el silencio atrae a los devas.

Si queremos ser amigos de los devas, siendo los devas substancias inteligentes que integran el éter y que producen todo cuanto el hombre no es capaz de producir por cuanto son los constructores de la naturaleza, si somos capaces de invocarles, en ese silencio místico que todos podemos experimentar, entonces tendremos en nuestras manos el poder más formidable de contacto con el Yo Superior y con el Yo que está por encima de todos los yoes, es decir: el Yo Divino que utiliza todas las fuerzas de la naturaleza para expresar su Voluntad omnipotente.

Así que todo está en nuestras manos.

Si podemos establecer solamente un nexo de unión de lo que significa Jerarquía, sin tratar de preguntar formas sino de desvanecer constantemente las formas que nos separan del ideal, entonces entraremos en el camino místico o antakarana de luz que conduce al quinto reino, y sabemos también que muchas veces ciudadanos del quinto reino han pasado por nuestro lado y no los hemos reconocido.

Muchas veces ciudadanos del quinto reino han pasado por nuestro lado y no los hemos reconocido

Este es el misterio más grande porque siempre se le dice al discípulo en probación, y se le prueba de esta manera, pasará el Maestro por tu lado y no lo reconocerás, porque estás acostumbrado a enjuiciar las cosas con el intelecto, y en el reino del espíritu el intelecto no tiene valor.

El intelecto es solamente para expresar formas y el Maestro adopta todas las formas posibles, y cuando pasa el Maestro por tu lado en forma de mendigo ya no le reconoces.

Por lo tanto, si somos sencillos el Maestro estará constantemente con nosotros, y estaremos dialogando con él porque cuando digo que hay que ser amable es por el peligro que existe de que el hombre no sea amable, es decir, que el ser humano no es amable, es agresivo, y dentro de esta agresividad utiliza el intelecto como arma de competencia.

Y aquí tenemos la sociedad tal como está estructurada en la actualidad, es un mundo de competencia, y en un mundo de competencia es muy difícil que el hombre llegue a penetrar el sentido exacto y positivo de los valores espirituales, porque para él no tienen ningún fundamento ni significado.

Hay que dejar todo a un lado, hay que perder místicamente peso para llegar a la ascensión.

Precisamente, el misterio de la ascensión, de acuerdo con la analogía hermética, es que hay que perder substancia de los cuerpos con los cuales viene revestido nuestro Yo trascendente para poder llegar al misterio de la iniciación que nos prepara para ser Maestros dentro de la Logia Espiritual de nuestro planeta, y eso está abierto para todos nosotros.

No es aquello que se dice que son muchos los llamados y pocos los elegidos; yo diría que todos somos llamados y todos somos elegidos porque la oportunidad es para todos, y hay que abrirse a esta oportunidad para poder ascender constantemente, y al ascender ayudar a ascender a otros que están en un nivel inferior dentro de la escala psicológica de la vida.

Esta es la primera premisa que corresponde a los aspirantes espirituales del momento, dentro de los cuales podemos englobarnos todos nosotros, todos somos aspirantes que estamos suspirando por algo superior; de no ser de esta manera no estaríamos aquí en este momento.

Queremos algo más porque la vida no nos satisface plenamente, y cuando la vida no satisface plenamente a un ser humano tiene que haber otros campos, otras estructuras tiene que edificar y crear este puente luminoso que va desde la mente concreta a la mente abstracta, o que va de la mente al corazón y buscando la voluntad omnipotente de Dios en uno para poder llegar a la comprensión de lo que se espera actualmente del cuarto reino de la naturaleza, de las unidades del reino humano, dentro de las cuales todos estamos incluidos, y si entre nosotros hay alguien que tenga esta percepción del quinto reino será una levadura magnífica, será lo que llamamos la sal de la tierra, a la cual se refería Cristo.

Todos estamos, pues, en este plan de pasar de una teoría de conocimientos intelectuales a la fecundidad y sencillez de la práctica de la vida cotidiana, y esto es un tremendo desafío a la conciencia esterilizada del hombre culto de nuestros días.

Aspirante espiritual que conduce a un estado de mente y de corazón en equilibrio, que nos habla perfectamente de aquello a lo cual se han referido siempre los libros esotéricos de todos los tiempos: al estado de discípulo.

¿Qué es un discípulo? ¿O es que sólo ha habido doce discípulos?

Cada persona que busca a Dios es un discípulo, solamente tiene que ejercitar el poder del espíritu para que surja el espíritu y se convierta finalmente en un Iniciado, que culminará un día en un Adepto, en un Maestro de Compasión y de Sabiduría, y se convertiría entonces en una jerarquía dentro del mundo de las almas, teniendo en cuenta que todos estamos inmersos en un mundo de actividad de supremas energías que nos conducen, psicológicamente hablando, hasta un punto específico de interés, y este punto específico de interés crea no sólo jerarquías sino tipos psicológicos.

Y esto es lo que hay que tratar de buscar.

  • ¿Cuál es el tipo psicológico?
  • ¿Cuál es el Rayo que nos condiciona?
  • ¿Cuáles son las cualidades de nuestra vida?
  • ¿Cuál es nuestro tipo de mente?
  • ¿Cómo debemos actuar en la vida para ser unos servidores del Señor? Ya no como simples invocadores de su fuerza sino símbolos de su fuerza edificante y magnífica de redención.

Como saben, existe en jerarquía lo que llamamos Rayos, los Rayos son simplemente cualidades de vida de la Divinidad, y dentro de la excelsitud de Su origen Solar, el Dios de nuestro Universo utiliza para manifestarse siete cualidades que vienen a través de siete planetas sagrados, estos planetas son: —dejando siempre a ustedes este punto mágico de intuición, para ver si realmente es así—

  1. El primer Rayo, por ejemplo, con la cualidad de la Voluntad Superior, corresponde a Urano – Urano que antes estaba velado por el Sol – cuando Urano fue descubierto entró en ejercicio el poder místico de la intuición.
  2. El segundo Rayo está ocupado por aquella gloriosa potestad que utiliza el planeta Júpiter como campo de expresión, y es el que en este Universo expresa más claramente y más diáfanamente el amor de Dios.
  3. Tenemos también el planeta Saturno que está operando con la línea del tercer Rayo, que es la que es el Verbo revelado y que constituye la clave de la evolución del hombre, porque es el poder místico de la iniciación.
  4. El cuarto Rayo viene avalado por la fuerza invicta de Venus, siendo Venus el planeta que expresa la armonía y la belleza de la naturaleza.
  5. El quinto Rayo pertenece a la actividad misteriosa de Mercurio, el Mensajero de los Dioses, el Veloz, estando Mercurio misteriosamente conectado con el quinto plano de nuestro Sistema Solar y manifestándose ahora plenamente en la quinta raza, en aquella subraza actual de nuestra 5ª Raza Aria.
  6. Y paradójicamente la fuerza del idealismo creador o del poder místico de la devoción, o sexto Rayo, viene caracterizado por la fuerza de Marte, el planeta que aparentemente es el dios de la guerra, pero que místicamente es el poder que transforma el ideal en una realidad práctica, en el poder de resolución, es el poder de la fuerza, y esto lo sabe bien el que tiene un tipo marcial, está creando un tipo psicológico de poder, siendo el Maestro Jesús un tipo devocional de sexto Rayo que no fue según se nos dice un hombre dulce sino un hombre fuerte, un hombre que utilizaba el poder mágico de la devoción para crear una nueva sociedad, por esto Jesús fue un gran revolucionario.
  7. Siendo el último de los planetas, el planeta que corresponde al séptimo Rayo, Plutón, la fuerza mística de Plutón, también descubierto más adelante ha creado las condiciones para que el poder de Urano se manifieste en el mundo físico a través del séptimo Rayo, siendo el séptimo Rayo el poder que está actuando actualmente en el planeta Tierra a través de las radiaciones que nos vienen de la gran constelación de Acuario a través de Urano.

Así que tenemos una serie de pormenores que no se pueden comprobar, no se pueden medir, no se pueden señalar objetivamente, se tienen que comprender por la intuición, se tienen que tratar de comprender por aquella evolución mística que tenemos todos en el interior sin la cual no es posible estudiar ninguna particularidad esotérica de nuestro mundo.

Con esto ya tenemos que todas aquellas personas que están tratando de buscar a Dios, siendo muy amplio en ese sentido, no dándole a Dios ninguna figuración de tipo religioso tradicional, sino la fuerza expansiva de esta Entidad Psicológica que utiliza el Sistema Solar como campo de expresión, el que a través de nosotros trata de expresar lo mismo que hace con los planetas sagrados una de las cualidades de su propia vida.

Así que todos pertenecemos a un tipo de Rayo, a un tipo de cualidad, a un tipo de vibración y a una cualidad característica que nos condiciona como servidores de la Divinidad.

Desde el momento que la Nueva Era empezó a crear las condiciones requeridas en el planeta Tierra, llenando los éteres con otro dinamismo eléctrico superior al conocido, todo cuanto era anteriormente una sumisión a la Divinidad, un pedido a la Divinidad, se convierte ahora, por obra y magia del espíritu en un decirle vamos a ayudarte, porque es la Nueva Era.

Es la Nueva Era de oportunidad para todos, y desde el momento que la oportunidad es para todos nuestro deber será simplemente aceptarla, porque todo lo tenemos ya, solamente hay que descubrir en nosotros y desarrollar la capacidad de recibir.

Y llegados a este punto vemos exactamente como todo cuanto se nos ha dicho en el pasado a través de las filosofías, de las creencias múltiples, de las grandes religiones, se resume en una sola cosa: expresar cada cual la cualidad característica de Dios que cualifica su vida y le convierte en una entidad inteligente.

Y esto podemos hacerlo todos nosotros, teniendo en cuenta que en la pesquisa espiritual tendremos a nuestro alcance el poder de un planeta sagrado que nos ayudará.

Decir planeta sagrado es decir el campo de actividad de una entidad gloriosa, psicológicamente hablando, de un Dios planetario que utiliza este planeta como cuerpo de expresión, siendo al propio tiempo cada uno de esos planetas un chacra dentro del organismo entero del Universo, pues tal como veían en su magnífica inteligencia los grandes sacerdotes druidas, todo hombre es la manifestación del Universo, y donde ahora se ponen santos e imágenes existía la imagen realmente pero de un hombre abierto, mostrando los planetas que correspondían a cada uno de sus centros.

Entonces, los sacerdotes eran realmente personas inteligentes que estaban señaladas por el dedo de Dios, y no como ahora que están señaladas por los dedos de las jerarquías de los hombres.

Ahí está la diferencia, estamos llegando a un punto, dentro del programa de evolución cósmica, en el que por poco que nos esforcemos llegaremos a establecer contacto con la Divinidad, y ahí está la gracia y la oportunidad de esta Era que estamos viviendo.

Es esta Era gloriosa para la cual nos hemos preparado desde luengas edades, teniendo en cuenta que llegamos aquí a través de muchos caminos, a través de muchas cualidades de Rayo, a través de muchos estímulos de conciencia, pero atravesando muros y muros de incomprensión, muros de agonía, de tristeza y de dolor.

No se llega a la comprensión de Dios sin haber tenido que pagar un tributo a la vida kármica dentro de la cual estamos inmersos, pero el gran karma que tenemos actualmente, que es el buen karma de nuestro momento actual, al menos para todas aquellas personas de buena voluntad que asisten aquí, es dar el siguiente paso, y pasar del aspirante espiritual que busca a Dios al estado de discípulo que trata de servirle.

Y ahí estamos en este punto, en este punto misterioso que solamente es apreciado por la persona que es pura de corazón, que es sencilla de mente y que realmente trata de acatar la voluntad del Señor, místicamente hablando.

Así que estamos como siempre, y siempre soy reiterativo en este aspecto, que el mejor servicio que podemos hacerle a la humanidad y por ende a esta Entidad gloriosa llamada Dios a través de nosotros, es dar la oportunidad de manifestarse por simplificación constante, es decir, que en vez de hacer a Dios algo semejante a nosotros, definitivamente hagamos de nosotros algo semejante a Dios.

Y con esto, de momento vamos a dejarlo para que ustedes puedan preguntar, que es como se ensanchará más el tema.

Vicente.-… Tierra, procedente del sistema planetario de Venus, muy avanzado en relación a nosotros, se demuestra que puede vivir en un nivel inferior, es un sacrificio naturalmente.

Habrá que pagarse con sangre del corazón, como se dice, lavarse los pies en la sangre del corazón, de Luz en el Sendero, para poder realizar esta grandeza, esta maravilla.

Naturalmente, habrá que hacer un esfuerzo, pero si nos damos cuenta del esfuerzo que ha supuesto llegar aquí después de pasar por todos los reinos de la naturaleza para llegar a ese estado iniciático de hombre como actualmente tenemos, hasta cierto punto aparece como algo que puede ser realizado o realizable, de mantenerse en un estado de pureza y al propio tiempo vivir en el mundo, haciendo lo que decía Cristo “vivir en el mundo sin ser del mundo”.

Esta es la ley de la naturaleza, pero sabemos que existen Maestros de Compasión y de Sabiduría en cuerpo físico aquí en la Tierra, grandes Maestros, grandes Iniciados, y progresivamente los campos filosóficos, políticos, económicos del mundo, y religiosos naturalmente, deberán ser ocupados por Maestros de Compasión y Sabiduría; es decir, por Adeptos, por grandes Iniciados.

Naturalmente que hay prepararles el camino.

Se nos habla místicamente de la Reaparición de Cristo, y si Cristo está puede volver a la Tierra, aunque siempre he tenido interés en señalar que hay que crear el camino para que Él pueda regresar a la Tierra, en este sentido, regresar también es una palabra que no es la propia, porque nunca ha salido del planeta Tierra.

Se nos dice que Cristo tiene cuerpo físico y está en los montes Himalayas junto con otros Maestros, incluido el Manú y el Mahachohan, que están en un nivel superior al de Adepto, siendo Buda —tal como se nos dice esotéricamente— el punto de unión entre Shamballa y el mundo cósmico, es decir, que hace la función de los Budas…, que son los que tienen contacto en el sistema planetario con todos los sistemas solares del Universo, porque hay que tener en cuenta, siguiendo la ley de analogía, que de la misma manera que estamos reunidos en función de familia o de amistad, lo mismo existe en el Cosmos, y que de la misma manera que kármicamente estamos unos a otros en la familia o en ciertas comunidades, los Logos planetarios, solares y cósmicos están unidos también por lazos kármicos, y ahí está donde la razón se nos pierde, y también se nos señala el hecho cuando se nos habla de platillos volantes.

Cada vez se verán más, teniendo en cuenta una cosa muy esencial, que no puede venir un platillo volante de otro sistema solar ni de otro sistema planetario sin contar de antemano con el beneplácito del Señor del Mundo.

Así que no teman nunca que vengan, tal como se hace en las películas hoy día, seres aquí para tratar de apoderarse de la Tierra o gobernarnos según sus propios sistemas.

De la misma manera que al pasar una frontera se nos pide el pasaporte con un visado del país donde vamos, así de esta manera no puede pasar el círculo mágico infranqueable de un sistema planetario sin contar con la fuerza de la voluntad o con el beneplácito del Señor que utiliza aquel planeta como campo de expresión; no hay que temer por tanto resultados funestos desde el momento en que tenemos una Jerarquía que está tratando de representarnos ante el Cosmos, que nos protege como protege a toda la naturaleza y que por lo tanto solamente tenemos como misión esencial tratar de cooperar con esta fuerza gigantesca a fin de que un día nuestro planeta pase de la categoría de glándula endocrina a la categoría de chacra coronario o chacra cardíaco, que es tal misterio que muchos tratan de comprender actualmente.

Es decir, que todo cuanto existe en el universo planetario que no sea un planeta sagrado es una glándula específica endocrina, de la misma manera que cada chacra en nuestro cuerpo etérico está relacionado con una función glandular o un proceso hormonal que conduce precisamente a la expresión física de cierta naturaleza psicológica, y aquí estamos otra vez con lo mismo de antes y lo de siempre, estamos constantemente unidos con esta fuerza magnífica a través de la fuerza expansiva de los nadis y del sistema nervioso en contacto con aquél, hasta llegar a un punto de confluencia en el cual vemos que todo es Voluntad de Dios, siendo el ser humano el único que se aparta de esta voluntad desde el momento en que ha creado el ejercicio del libre albedrío, siendo el libre albedrío no un poder unificante sino un poder divisor, porque desde el momento en que tenemos libre albedrío nos vemos enfrentados con el dilema de tener que elegir entre el par de opuestos, en tanto que al desaparecer, por obra y gracia de la Voluntad de Dios esta fuerza del libre albedrío ya no tenemos necesidad de decidir, porque estamos decidiendo exactamente aquello que debemos hacer, no dentro de la fluctuación del par de opuestos.

Interlocutor.- Quería hacer una pregunta que traía preparada, pero ya hemos hablado del par de opuestos por lo que ya lo dejaría para otro día, y sería interesante esto del libre albedrío, pero iré a lo que iba primero. O sea, que el fuego Venusiano, de Agni toma posesión de la mente humana y ésta, la mente humana, logra entonces el conocimiento; bien, esto lo relaciona usted con la bajada o venida del Espíritu Santo, pero teniendo en cuenta que lo primero que ocurrió hace millones de años, y lo bíblico no llega apenas a dos mil, bien, ¿es correcto entender que el primer fuego iba dirigido a la mente y lo bíblico era fuego espiritual?

Vicente.- El fuego…, todo de hecho en la Creación es fuego.

El fuego cuando lo relacionamos con un sistema solar o con un ser humano lo dividimos en tres etapas, decimos, como usted sabe, que San Pablo —Pablo de Tarso—, definía al hombre como un compuesto de Espíritu, de Alma y de Cuerpo, haciendo una división triple de un solo fuego:

      • El Espíritu corresponde al llamado Fuego de Fohat;
      • El aspecto, digamos, Conciencia, el aspecto del Alma en el hombre, es el Fuego Solar;
      • El Fuego de la Materia del Cuerpo corresponde a Kundalini,

Pero entendamos que solamente existe un solo Fuego en el Universo.

Solamente cuando Dios decide manifestarse es cuando se divide el Fuego, y entonces tenemos el Fuego de Manas, hay el Fuego de Adi, hay el Fuego Átmico, hay el Fuego del mundo inferior que es Kundalini y hay el poder de Kundalini que es, fíjense bien, algo que quizá todavía no ha entrado en el conocimiento de la astronomía, y es que el planeta que no tiene fuego queda completamente parado, porque el fuego es vida, es decir, que si tomamos el ejemplo de la Luna que no tiene movimiento de rotación es porque carece de fuego.

Kundalini, expresado en la fuerza vivificante del tercer aspecto del Logos que lo informaba, ha desaparecido, entonces la Luna está desintegrándose porque ha perdido la vida, el aliento vital que era Kundalini central, ha desaparecido, entonces solamente tiene un movimiento, el movimiento de traslación; en cambio, la Tierra tiene dos movimientos originados, inicialmente, el de rotación por Kundalini central, por la fuerza expansiva del Tercer Logos o el Espíritu Santo, o el Paráclito tal como se dice en ciertos relatos místicos.

Es decir, que cuando un planeta carece de vida entonces solamente sigue un movimiento: el movimiento del primer astro que encuentra a su alrededor que puede atraerle según la Ley física de gravedad, pero ha perdido por completo la característica vital que informa a todos los astros que tienen movimiento de rotación, siendo el Fuego la vida dentro de la naturaleza el que nos informa a nosotros, el que nos crea las condiciones vitales, la que llega un día a la inteligencia que hace que un día cuando somos Maestros de Compasión y de Sabiduría hemos unificado el triple fuego.

Y, entonces, tenemos en un solo punto Monádico de atención central el Fuego de Fohat del Espíritu, el Fuego Solar del Alma y el Fuego de Kundalini del Cuerpo, utilizado todo según una regla rítmica de vibración que no crea división posible, entonces se dice que sobre el Adepto está operando constantemente la Voluntad de Dios y que, por lo tanto, no tienen ya por qué preocuparse por lo que se preocupa el ser humano, del tener que decidir entre dos cosas, ¿por qué?, porque lo que entendemos por libre albedrío es el resultado del ejercitamiento de la mente por el hombre, que produjo una división para mejor comprenderse.

Es decir, que los Prometeos del Cosmos nos dieron la mente para que dividiéramos las cosas a fin de reconocerlas, porque si reconocemos las tinieblas, automáticamente reconocemos la luz, y así sucesivamente con todos los pares de opuestos.

Pero llegado un momento en que todos nosotros somos un cuerpo de luz, como decía Pablo de Tarso, vemos por todas partes sin ulterior discusión sobre lo que vemos.

La percepción de Dios se manifiesta a través de nosotros teniendo en cuenta que somos vehículos de la Voluntad de Dios y no vehículos de resistencia humana que estamos constantemente frenando la Voluntad de Dios, que es lo que ocurre constantemente, y esto lo sabía exactamente el Logos planetario cuando permitió que se creara la mente de los hombres, porque la primera división fue separarse del Creador, separarse de los Ángeles, separarse del proceso místico y espiritual para buscar ya la solución de problemas inmediatos.

Es decir, que lo que antes era solamente una panorámica que se manifestaba y dentro de la cual se creía ser un juguete, de un lado a otro, entonces se ve que el hombre hace una división entre él y la historia, entre él y las circunstancias, entre él y los hechos, y de esta manera es como va progresando hasta adquirir un grado suficiente de autoconciencia o un vacío interior tan grande que le impulsa a hacer lo que estamos tratando de hacer nosotros: buscar la unidad dentro de esta dualidad, no por extinción, no por aniquilación de algunos de estos puntos de polaridad, sino tratando de equilibrar ambos polos para llegar a un punto, como la luz: desde el momento que el polo positivo y el polo negativo se han juntado se ha creado la luz, ya tenemos la unidad.

Pues este misterio tan fácil es el que estamos tratando de desarrollar nosotros. Es sencillo, difícil de realizar, pero de comprender es sencillo.

Y aquí ven tres aspectos de luz: un polo positivo, tenemos la luz de Fohat, a otro lado el fuego de Kundalini; cuando Kundalini y Fohat se juntan sale el Fuego Solar, del cual la electricidad es un síntoma, porque de la electricidad se saben solamente los efectos pero nunca la causa, pues la causa está en el misterio de la unidad del hombre cuando haya equilibrado Fohat con Kundalini.

Leonor.- Resulta que yo pensaba en lo positivo y negativo, y en la dualidad y en el libre albedrío si también tiene mucha relación con la escisión del ser entero cuando se dividió en hombre y mujer.

Vicente.- Sí, naturalmente, y esto se ve precisamente —fíjense en el proceso y guarden un poco de atención porque es fácil de ver pero difícil de apreciar así experimentalmente— y es que del centro de la Tierra ascienden ondas concéntricas del fuego de Kundalini vivificando todo el contenido geológico a través de Agni, el Señor del Fuego, desde el centro de Kundalini.

Pero, vamos a hacer un pequeño dibujo porque a mí me gusta mucho dibujar… Esto es un área de la Tierra, un segmento, entonces suponiendo que el Kundalini está aquí, el fuego asciende de la misma manera que ascienden las ondas de la luz y las ondas acústicas, pero, ¿qué le pasa al hombre? (dibuja un hombre), fíjense en la forma del hombre, aquí está el depósito de Kundalini, cuando asciende Kundalini sube por aquí y por aquí. El lado derecho se convierte en pingala, el izquierdo en ida, y en el centro está la columna vertebral como una especie de columna de mercurio que hace que suba el Fuego Creador de la naturaleza hasta llegar a su tiempo a culminar aquí.

Entonces, dense cuenta de que el Fuego del Espíritu debe ascender por la columna vertebral a través de los distintos chacras o de los distintos planetas sagrados de nuestro organismo hasta llegar al punto más alto, y que es lo que pasó con el caduceo de mercurio… dos serpientes que salen de aquí, y aquí unas alas.

Ya tienen ustedes la ascensión del Señor, que es lo que están tratando de decidir todas las grandes religiones del mundo, pero lo fácil es verlo de esta manera, que ¿por qué tenemos dos piernas y por qué el animal no anda de pie sino agachado?

Es este el misterio. Kundalini y la parte material, el animal anda agachado porque todavía no tiene sus reservas o chacras especializados para contener el Fuego de Kundalini, el hombre sí, ya que tiene un depósito, el depósito de Kundalini, que es el que a medida que va evolucionando va haciendo crear en los chacras un vacío, que al ser vacío, debido a la falta de peso, o de forma ígnea, atrae a Kundalini y entonces empieza a ascender, siendo el misterio no el que el Raja Yoga propugna: en que a medida de que asciende el fuego se están desarrollando los chacras, sino que a medida que los chacras se están desarrollando es cuando surge Kundalini.

Así que no se puede provocar el fuego de Kundalini, sino que es la evolución a través de una vida sencilla y sin complicaciones como asciende el fuego de la naturaleza sin peligro.

¿Ven?, de esta manera, por el lado izquierdo se crea ida, por el derecho pingala, haciendo un cruce, lo mismo que estamos haciendo aquí, siendo la luz eléctrica el fuego que asciende, una columna de mercurio o, como decíamos el otro día, una flauta con siete agujeros, y cada cual tiene solamente un agujero que es el que le corresponde, que es el chacra que utiliza mayormente para ponerse en contacto con su centro planetario.

¿Ven claro esto, más o menos? Masculino y femenino, siendo el del medio el andrógino.

Es decir, que si desapareciesen automáticamente ida y pingala —con el tiempo desaparecerán— quedará solamente un solo punto, que es cuando el hombre no tendrá sexo, entonces no se creará una dualidad, el hombre será el andrógino, será un ángel, de hecho el Ángel Solar contemplado con clarividencia es un ángel, no tiene sexo, es una forma radiante, eléctrica se puede decir, tiene un brillo magnífico, bueno no hay palabras para expresar los colores del Ángel Solar.

Pero, más o menos se dan cuenta de que al llegar a cierto punto desaparece todo cuanto condiciona al hombre, que lo hace dual, para convertirse realmente en algo especial.

Fíjense que la serpiente del Edén es esto también, pero de hecho en el Árbol del Edén con el conocimiento del bien y del mal siempre hay la serpiente; pero antiguamente se representaba como en el caduceo de mercurio: dos serpientes o la serpiente con dos cabezas.

¿Por qué?, porque la serpiente está tentando a Eva, pero Eva tienta a Adán, entonces hay dos puntos de confluencia, pero lo que está tratando de desarrollar el hombre es la fuerza del conocimiento del bien y del mal que es el libre albedrío. ¿Se dan cuenta?

Una vez Kundalini ha desaparecido, ida y pingala han desaparecido, solamente queda un canal que va desde el Kundalini al punto más elevado de Fohat y entonces tenemos el hombre-unidad, el hombre divino.

De esta manera es el poder mágico de la naturaleza o el Verbo revelado o el hombre celeste manifestado a través de un cuerpo físico.

Interlocutor.- ¿Cómo se puede saber tocar esa flauta con un agujero sólo?

Vicente.- (risas) ¡Ah! Yo no se música, eh! Para darse una idea, fíjense bien, porque realmente es esto…

Interlocutor.- No lo he dicho en plan así…, pero es importante…

Vicente.-… suponemos que la flauta es esto, algo así, porque esto está aquí…, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete… Para dar un sonido hay que dejar todos y dejar solamente uno, aquél es el que nos corresponde. Puede ser, por ejemplo, el chacra Sahasrara, y esto es una cosa interesante porque es el más alto, o puede ser el chacra Muladhâra que está en la parte baja de la columna vertebral, o puede ser el centro Anâhata del corazón, o el Visuddha de la garganta, o el Ajna, o cualquiera de los otros.

Leonor.- Quiere saber cómo se conoce, ¿verdad?

Interlocutor.-… esto es como a veces cuando uno se queda en silencio que empieza a escuchar…

Vicente.-… sí desde luego, porque esto está en relación con la música de las esferas, teniendo en cuenta que Dios es un flautista que está tocando en el Cosmos utilizando un instrumento con siete planetas sagrados, y unas veces uno está en vibración mayor que los otros, lo cual significa que en el periodo de evolución de cierta raza evoluciona cierto Rayo, lo cual significa que el Gran Flautista está dejando aquel abierto y los demás, así, un poco retenidos.

Esto nos pasa a nosotros al practicar el yoga. Por eso digo que para practicar yoga hay que saber a qué tipo psicológico pertenecemos, para saber qué nota debemos pulsar, cuál es el yoga que nos favorece más, y es esto, ¿cuál es la respiración, cuál es el pranayama que más favorece nuestro significado?, porque se dan normas generales y te dicen “apáñate”.

Yo digo siempre que hay que partir de la intuición y que no hay que empezar a respirar buscando la intuición sino que hay que buscar la intuición y después respirar, porque primero es el Reino de Dios y lo demás viene por añadidura.

Si se nos ha dicho todo, solamente repetimos cosas que sabemos; no hay más sabiduría que esta. Deberemos saber comprender lo que se nos ha dicho hasta aquí, no pasemos de aquí, porque siempre lo que decimos es lo que sabemos, sólo que quizá lo decimos de otra manera para mejor comprenderlo.

Pero esto desde hace miles y miles de años se está enseñando a la humanidad, y cuando Madame Blavatsky en el 1875 empezó a introducir en el mundo la idea de la Jerarquía, la Jerarquía existía hacía dieciocho millones de años, y antes de esa Jerarquía existieron otras Jerarquías dentro del Sistema planetario que nos han ayudado, como el caso de Venus, hay una correlación misteriosa, kármica, entre Venus y Marte y la Tierra, formando un triángulo; hay otro entre Venus, la Tierra y Saturno, y hay otro superior que es entre Venus, Saturno y Mercurio, y aún otro superior que es el de los Adeptos que es el que tiene que ver con Júpiter, siendo Júpiter el chacra Cardíaco del Señor del Universo, por lo tanto, es el planeta más poderoso que existe en nuestro Sistema Solar, desde el punto de vista esotérico.

Interlocutor.- Acabas de decir amigo Beltrán de que nosotros tenemos siete chacras, cada chacra que nosotros tenemos es un planeta sagrado, entonces ¿cada uno de nosotros somos un Logos solar?

Vicente.- Claro que sí. Somos una representación, sí, sí.

Interlocutor.- Vamos a ver, entonces eso quiere decir que si nosotros somos un Logos solar, nuestras células, por ejemplo, son humanidades ¿estamos de acuerdo?

Vicente.- Sí, sí…

Interlocutor.-… entonces si lo que hay arriba es abajo y lo que es abajo es arriba, nosotros si funcionamos mal, muy mal, muy mal, podemos crearle una enfermedad a nuestro Logos solar y podría morir de ella.

Vicente.- Justo, justo, ahí está el caso. ¿Se dan cuenta de la responsabilidad del discípulo? Ha dado en el clavo. Desde el momento en que sabemos que formamos parte de un Sistema Solar, que somos una célula viva en el Corazón de Dios, o dentro de su Universo, hay que entender al llegar a cierto punto la responsabilidad que tenemos para no crear una desarmonía de tipo cósmico. ¿Por qué creen ustedes que hemos sido visitados muy a menudo por estos aparatos extraterrestres? A partir de la desintegración del átomo y cuando empezaron ya a arrojarse bombas atómicas, en Nagasaki e Hiroshima. Entonces, aquello es visible a los ojos de los dioses y a los ojos de las humanidades de otras partes, como nosotros podemos ver con un telescopio una mancha solar, por ejemplo, entonces hay un desequilibrio, y entonces un Logos dice al otro Logos…. (Corte del sonido)

Vicente.-… dejemos de pensar en términos de individualidad y pensemos un poco más en términos de grupo, en términos de equipo, sin pensar quién va delante y quién va detrás, sino que cada cual, tanto el que va delante como el que va detrás, sepa imponerse a la norma de disciplina de su propio estado evolutivo, que sea conscientemente social, que se convierta en una persona honrada, en un buen ciudadano, porque esto es lo que pretende la Jerarquía de todos y cada uno de sus discípulos, no pretende que sean hombres de grandes conocimientos sino que pretende que la persona sea realmente creadora, que viva el impacto de las nobles razones de lo eterno, que los latidos de su corazón sean los latidos del corazón cósmico, lo cual quieres significar que cuanto menos sea él, más será el espíritu de Dios, muy al revés de lo que hasta ahora, que a fuerza de querer ser uno se olvida del propio Dios, de aquel Ser que lo ha creado y del cual no es más que un pequeño instrumento, y cuando sepa esto entonces estoy seguro que la vida tenderá a cambiar completamente, deparándole una visión distinta de las cosas y con una nueva sonrisa a flor de labio.

En cada uno de los lapsos del tiempo se cumple un proceso creador; cada raza y cada subraza deben cumplir así su propio cometido esencial, así como en el misterio de los Rayos cada cual tiene su propia finalidad, y dentro del hemisferio de la Vida de Dios no hay superior ni inferior sino que hay un deber; cada cual debe cumplir este deber en la hora cósmica que le toca vivir, ya puede ser rico o pobre, ya puede ser enfermo o sano, ya puede estar en las grandes alturas o ser un mendigo, que mendiga su sustento por las calles, todos debemos cumplir una misión y un deber.

Solamente aquel que se escapa del deber cae en el karma, y este es el primero de los grandes misterios que debemos revelar a la humanidad: de que el karma, lo que somos nosotros, represente genuinamente un misterio revelado, una redención en marcha, un proceso creador, algo que se ve en movimiento, que no está paralizado por el imperio de los yugos del tiempo o de las horas críticas que estamos viviendo.

No hay dificultad alguna en la vida humana que no pueda ser solucionada por el misterio de la fe, no hay nada que pueda ser una perdición para el hombre que busca, no existen dificultades en el orden conflictivo que puedan detener la marcha del progreso, ni la magia negra puede hacer nada contra nosotros cuando estamos insuflados por el espíritu de bien, porque la magia en todos sus aspectos es un aspecto de la Divinidad más o menos mal enfocado o bien enfocado.

El proceso en el tiempo se realiza según los misterios de la realización, así vemos que surgen como estrellas estelares dentro de un Universo de una raza determinada, los grandes avatares que con su voz iluminan los caminos, pero ahora, estamos enfrentando la Era de Acuario, cada uno debe convertirse en un avatar.

Ya no debemos confiar demasiado en los avatares porque la mente ha dado un paso de gigante y muchos seres humanos están bordeando los límites, las fronteras, que nos separan del plano búdico, donde solamente existe humildad, el razonamiento ha desaparecido completamente, solamente existe intuición, vida profunda y escasez de comentarios.

Es otro punto para que lo tengamos en cuenta en un momento de la meditación.

Tener en cuenta también que todo está inmerso en el éter, los pensamientos, las emociones, los actos reflejos, todo cuanto existe en nosotros está proyectado al ambiente y vive en el ambiente y constituye el ambiente, y cuando nos quejamos del ambiente sería mejor que pensásemos en la causa del ambiente: qué es lo que determina la escasa vibración o la vibración elevada del ambiente o de los éteres que constituyen el ambiente, hasta qué punto hemos contribuido a la creación del ambiente, es como si hubiésemos construido una máquina y la máquina nos triturara.

Es decir, son cosas que debemos pensar en la meditación, que estamos tratando de reorientar todas las energías de nuestra vida hacia un punto positivo de acción, algo que pueda ser realizable, y yo creo que la buena voluntad es realizable, no se pide que el hombre sea un genio ni que sea un gigante del intelecto o un mago con poderes psíquicos, sino simplemente lo que quiere el Maestro de todos y de cada uno de nosotros es que seamos buenos ciudadanos, por eso insisto mucho en esta palabra, lo cual significa que debemos cumplir un deber social en la vida que nos rodea, con los seres humanos, con los animalitos, con las plantas, con todo, porque somos redentores, y en este proceso de redención ya está el principio de la liberación.

Y todos podemos liberarnos como dice Krishnamurti, tenemos que atenernos a palabras que conocemos para mejor comprender.

Podemos comprender la vida y en el momento en que la vayamos comprendiendo ya nos estamos liberando.

No hay que esperar a mañana sino ahora, el trabajo es ahora, que comprendamos en este místico silencio la fuerza, el valor de los argumentos debe ceder a la fuerza del espíritu y dejar que el espíritu guíe el entendimiento y no sea el entendimiento el que quiera guiar las grandes reflexiones del espíritu.

Aprovecharemos este místico silencio para la meditación.

Que la energía del alma nos inspire y que su luz nos guíe de la oscuridad a la luz, de lo irreal a lo real y de la muerte a la inmortalidad

 

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