El Agni -Yoga y la Precipitación Kármica

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El Agni-Yoga y la Precipitación Kármica Barcelona, 9 de abril de 1981

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Vicente. –… de las dieciséis primaveras…

Leonor. –… los treinta, sí, porque…

Vicente. –… rápidamente, que esta energía es ashrámica …, es una precipitación kármica, y es que las grandes desgracias, las grandes penas pasan a las personas, digamos, que somos sensibles; porque a una persona por muchas cosas que les pasen si no tienen sensibilidad sufrirá pero no con aquella intensidad, lo que dijo Krishnamurti…

Interlocutor. – Oye os ruego que habléis en castellano.

Vicente. – Precisamente siempre hablo en castellano…

Interlocutora. – Sabes qué pasa, que luego escuchamos el cassette y va muy bien que vaya en castellano.

Interlocutor. – Hay mucha gente que no sabe catalán.

Vicente. – Estamos hablando de la conferencia de ayer en los Amigos de la India, e hice énfasis en un aspecto muy importante en la vida del discípulo que es el fenómeno de precipitación kármica.

Naturalmente, el discípulo por sus características está abierto, significa que no ofrece resistencia a la vida como los demás; entonces, los hechos, las circunstancias, el propio devenir psicológico de su vida es más rápido, el tiempo se hace pequeño, el espacio más grande.

Cuando el tiempo ha quedado a cero, entonces ha llegado a ser infinito el espacio, entonces hay un silencio impresionante en la mente, y ahí ya se empieza a gestar la iniciación.

Hay que empezar por tener la mente silenciosa, y lo demás va surgiendo como consecuencia de este silencio mental, o haber vencido la soledad íntima del corazón -de esto hablaremos un día, forma parte del Agni Yoga, precisamente-

Entonces, el discípulo se da cuenta de que marcha más rápidamente, a una velocidad impresionante, la velocidad de la luz de 300.000 km./sg., no tiene nada que ver con la velocidad, digamos, del Yo cuando está sumergido en el océano de la soledad, donde piensa con la mente de Dios, él ha dejado de pensar.

Hasta aquí el hombre había pensado, había creado el antakarana, y llega el momento que el antakarana ya no le sirve, ves que no hay nada.

El antakarana si no tiene los propósitos individuales del pensamiento individual, de los anhelos, los deseos, las intenciones, la aspiración superior, esto crea, digamos, este puente de arco iris, o antakarana, pero llega un momento en que estás encaramado en la punta del antakarana y no sabes qué hacer allí, quedas colgado, y entonces debes afrontar aquel estado, que es lo más difícil en Agni Yoga, afrontar el estado de soledad.

Interlocutor. – ¿Y eso se sabe siempre, cuando llega ese momento se sabe siempre de una forma consciente?

Vicente. – Tendría que serlo, pero no siempre debido a que la gente no vive muy atenta; evoluciona pero sin atención, o sea, que evoluciona por la fuerza de las cosas, no por la fuerza de la voluntad o de la razón sino porque la vida lleva una dirección y te deja allí, ahora bien, el que se ha esmerado con atención, afrontando los hechos, no ofreciendo resistencia, siendo muy dúctil, muy adaptable ―tal como dijimos en la conferencia de Madrid― y vas penetrando allí, entonces te preparas para dar el salto.

Es decir, que el Agni Yoga surge cuando está en las cumbres del Raja Yoga, cuando opera el Raja Yoga es para crear el antakarana, el yo inferior se conecta conscientemente con el Yo Superior, pero el yo inferior no debe quedar parado ahí, debe continuar, más allá incluso del Ángel Solar.

El Ángel Solar está solamente como punto intermedio entre el hombre inferior, que es la Tríada Espiritual, y llega el momento en que el hombre exige sus derechos, además, el Ángel Solar exige su propia liberación; es decir, que hasta aquí había sido el norte de la vida humana, porque el hombre estaba incapacitado para llegar rápidamente allí.

Además que el Ángel Solar es una aceleración del proceso, porque por la aceleración del proceso vino la individualización, el hombre-animal se hizo hombre por un proceso de aceleración.

Vinieron de Venus unas grandes entidades -como sabemos, los Señores de la Llama- que incrementaron el poder que había en la Naturaleza, y todos los reinos se sintieron estimulados; entonces, el hombre-animal invocó -se dice técnicamente “invocó”- a las alturas y Dios escuchó las plegarias de los hombres-animales y envió a los Ángeles Solares, es lo que se dice en los Upanishads, dice los “Dhyan-Choanes”, Madame Blavatsky en la Doctrina Secreta lo dice: Dhyan-Choan es el Ángel Solar.

Entonces, cuando el hombre empieza a pensar porque ha germinado en su mente el Ángel Solar, ha depositado el huevo áurico de la mente dentro del cerebro incipiente del hombre primitivo, entonces hay una unión de energía entre el hombre superior y el inferior, pero es tan tenue que solamente lo sabe el Ángel Solar, el hombre es inconsciente durante muchas vidas, cientos de vidas, de que está unido al Ángel Solar.

Pues bien, lo que decimos antakarana es este hilo hecho consciente ya en ciertas partes del cerebro, se ha hecho luminoso, se ha hecho radioactivo, y llega hasta el punto en que el hombre se pone cara a cara con el Ángel Solar, lo contempla vis a vis, como se dice.

Bueno, entonces viene otro aspecto, el Ángel Solar desde el momento en que tiene el hombre su altura Él cede, porque ha llegado el momento de la 4ª Iniciación en que el Ángel Solar destroza el cuerpo causal y retorna al Nirvana, es un paso muy sutil, que hay que ver con esa sutilidad del pensamiento, con gran rapidez de reflejos psicológicos.

Y en este punto es cuando el hombre ve que el antakarana ya no le sirve, a veces no sabe ni siquiera que está en presencia del Ángel Solar porque es una oscuridad tan grande que no ve nada; pero, naturalmente, ¿qué hace el individuo?, cuando ve esta soledad lo primero que hace es aferrarse al antakarana de nuevo, el antakarana se convierte en otro impedimento, desde el ángulo de vista esotérico del ashrama, y hasta que no aprenda a sujetarse vuelve a recogerse, que es lo que hacíamos nosotros cuando a veces estamos en un sentido, digamos, de unión con el Yo Superior, estamos en silencio y no nos damos cuenta, estamos abstraídos, como se dice, estamos abstraídos pero esa abstracción está dominándose, ¿dónde está el yo?

Está en todo.

Pero, cuando el yo se da cuenta de que está en silencio vuelve enseguida a acogerse a su vehículo, teme la inseguridad.

Pero, en el discípulo cada vez son más frecuentes sus estados, digamos, de aislamiento total del medio ambiente, en el cual existe el perfecto desapego, porque ni el cuerpo físico, ni el cuerpo emocional, ni el vehículo mental le sirven en este caso para nada, han quedado tan integrados que al no haber resistencia no hay reacción, no hay pensamiento, no hay deseo y el cuerpo está solamente integrado en sus funciones naturales.

El hombre está contemplando el proceso desde arriba, en un plano superior, y como nada le molesta de abajo pues va siguiendo el proceso, y en la cúspide del antakarana es cuando empieza realmente Agni Yoga.

Raja Yoga crea el antakarana, entonces, la función del Agni Yoga, o del yoga superior que corresponde a la Nueva Era es soltarse el antakarana e ir libremente sin antakarana, que sea Dios quien mueva tus manos, y tu entendimiento y tu voluntad, y entonces el hombre piensa con la mente divina, empieza a pensar con la mente de Dios, porque pasarán muchas épocas, quizás muchas vidas que aún tenga que aferrarse de vez en cuando al antakarana.

Pero, hablo del proceso a grandes rasgos y en términos muy generales, y cada discípulo es un caso, por lo tanto, de tantos casos como hay…

¿Vais comprendido el proceso?

¿No es tan fácil?

No es fácil, pero es posible.

Interlocutora. – Pero es un camino.

Vicente. – Sí, y además, fijaos bien, que a veces estamos aquí hablando y quedamos sin antakarana, quedamos flotando en silencio, y esto no lo provoco yo, se provoca por la fuerza de las cosas, ¿por qué?, porque hay unas radiaciones tan especiales que aceleran el proceso de la Humanidad como un todo y, naturalmente, la Humanidad media seguramente que reaccionará al revés de lo que es esta energía, porque la potencia de la energía si no hay control es horroroso, pero, el discípulo -y yo creo que estas energías son para el discípulo, para el aspirante espiritual- puede dar un salto tremendo, puede alcanzar la iniciación, o la iniciaciones en una sola vez.

Ahora estamos preparándonos todos para la iniciación.

Leonor. – He sentido una llamarada de calor, súbita.

Vicente. – Bueno, será algún ángel superior. Es que empezamos a hablar de estas cosas y tenemos visitas de estos seres.

Leonor. – No, siempre no, y nunca sabemos por qué, no es ni por categoría ni por nada, una determinada vibración y basta, atrae algo y es esto.

Interlocutor. – Yo me encontré con un caso hace unos tres años atrás, que pasé una época, digamos, muy sensible, que un ruido me hacía vibrar todo el cuerpo, yo nunca me he explicado por qué motivo, sí puede ser sensibilidad, pero, ¿por qué?

Vicente. – Sí, tú eres Escorpio.

Escorpio es muy sensible, entonces, cuando hay un movimiento astral en el ambiente, y hay muchos movimientos astrales llevados por entidades, llevados por ángeles, llevado en cualquier ambiente por el pensamiento o sentimiento de las personas, entonces puedes recogerlo, pero son épocas en que la persona está más abierta a las energías, a las buenas y a las malas.

Leonor. – De todas maneras a veces es el estado nervioso, hay que pensar también en el plano físico que también actúa, pero hay cosas que ya se ven que no son del plano físico.

Interlocutor. – No era del plano físico, era demasiado…

Leonor. – Demasiado sí, pero según cómo están los nervios hacen de antena, según cómo está el proceso físico también ayuda a hacer de antena, a captar mejor, ¿comprendes?

Xavier. – El otro día se me ocurrió una cosa bastante interesante, pero que todavía no está cocinada, y prácticamente viene a ser lo que estábamos hablando, dice: “Y Dios creó al hombre a imagen y semejanza suya, lo formó de barro -es decir, tierra, agua- y le insufló aire”. Es decir, tenemos aquí los dos aspectos bien determinados del físico, del emocional y del etérico, ahora: ¿dónde está la segunda parte?, porque esto podemos decir que sería la creación del lemur; pero, ¿los Señores de la Llama o de la Mente, dónde están representados en este proceso?

Vicente. – No comprendo lo que quieres decir.

Xavier. – Es decir, Dios formó a Adán de barro, tierra y agua, físico y emocional, e insufló aire en su nariz, etérico, o sea, el aire aunque en algunos sitios se dice que es la mente, la mente en realidad es el fuego.

Vicente. – Bueno, pero no hay que hacer mucho caso de lo que dice la Biblia.

Xavier. – Bueno, pero es curioso como muchas cosas ayudan a la analogía esotérica, aunque muy disimulada, pero aquí sería perfectamente tangible, o aprehensible la idea de la creación, es decir, que de un trozo de barro, de carne, o de un ser animal, la tierra, le puso un conglomerado de sensibilidad astral, el agua, entonces se formó, tierra y agua forma barro.

Vicente. – Sí, pero por qué no-buscar el principio de la materia.

Leonor. – El principio de la materia es tierra.

Vicente. – El principio de la materia es gas, es hidrógeno, porque todo cuanto existe en la Naturaleza es una congregación de átomos de hidrógeno; entonces, cuando el átomo de hidrógeno -y de esto lo hablaré el próximo sábado, porque hay que hablar de la trasmutación de los fenómenos mutantes de nuestra era, y voy a explicar cómo se produce este hecho, tratando de explicarlo esotéricamente- entonces, el átomo de hidrógeno es gas, es aire, pero lleva un contenido de 18 anus, anouk en sánscrito; pero, esto, cuando le quitas anus y va subiendo se va haciendo más transparente y más sutil, y entonces asciende hasta llegar al nivel más sutil del plano físico, allí es completamente éter, éter sin modificación alguna.

Entonces, cuando hablo en el libro de los ángeles del proceso de substanciación del éter, y esto haces así (Vicente lo representa en una pizarra), va descendiendo este átomo sin nada, al pasar por el plano se van añadiendo estos anus, hasta llegar a los 18 del plano gaseoso, y entra ya en el plano físico como un protón y un electrón y, entonces aquí empieza la solidificación, porque la unidad de medida en química es el átomo de hidrógeno, que tiene un protón y un electrón, entonces el protón y el electrón son nueve anus positivos y nueve anus negativos, o sea, dieciocho, entonces, una agregación de átomos de hidrógeno hace el helio, el litio, el bario, el sodio, el plomo, y todo los demás elementos hasta llegar al laurencio que tiene ciento tres protones, lo cual significa que tiene ciento tres átomos de hidrógeno en el núcleo y ciento tres electrones dando vueltas como planetas alrededor del sol central del protón. Bueno, entonces, como no se conocían estas cosas tan sutiles en aquellos tiempos lo he hecho en forma alegórica.

Hablan de la tierra, del barro y esas cosas, pero todo es la condensación, porque el aire condensado se convierte en agua y el agua condensada se convierte en tierra, vemos que si condensas el agua a la temperatura cero se convierte en hielo, en sólido, sin embargo, la pones al fuego y se convierte en vapor, el agua te demuestra los estados reales de la materia.

Interlocutora. – Lo que pasa Vicente es que esto no es la primera vez que lo has tratado, concretamente en la calle Joaquín Costa.

Vicente. – Y ahora tengo que tocarlo muy profundamente porque estoy hablando de la transmutación.

Interlocutora. – Yo descarté totalmente la teoría de lo que ha dicho él, de la tierra y todas las…

Xavier. – Entran los tres elementos, ¿no?, el sólido, el líquido y el gaseoso.

Vicente. – Pero es que aquí no están todos los elementos, el oxígeno tiene tantos elementos…

Xavier. – Simplemente era una disgregación a la Noche Oscura del Alma en la cual el discípulo se encuentra sólo ante el Ángel Solar, sin amigos, sin apoyo, sin Maestro… (Corte de sonido)… O sea, volviendo a la Noche Oscura del Alma, y volviendo al plano del ocultista entrenado ante este evento, entonces, tenemos, por ejemplo, ¿es igual -aunque sea en teoría- el mismo momento que pasa a una persona, por ejemplo de 6º Rayo que a una persona de 3er Rayo, esta Noche Oscura del Alma?

Vicente. – Depende mucho de la característica psicológica, pero el proceso es el mismo.

Lo que pasa, por ejemplo, el tipo del 1er Rayo lo tomará con una decisión tremenda.

Si coges, por ejemplo, un tipo místico, como quizá el propio Jesús de Nazaret, que opera como un 6º Rayo, entonces lo tomará de una manera devocional que es silencio, el 1er Rayo coge la espada para entrar dentro del silencio, rasgando las puertas y haciendo la invocación.

Un tipo del 7º Rayo cogerá la espada de la justicia, cogerá los ornamentos de la Liturgia para penetrar allí, éste internamente, en un sentido de reverencia,

El científico seguramente que tendrá que dejar la mente concreta, porque precisamente el científico es el mejor capacitado para prepararse para el antakarana, pues está investigando constantemente, está atento constantemente, y éste va muy rápido, pero allí tendrá que dejar todas sus elucubraciones mentales, todo su afán investigador para quedar allí sólo, prendido, y allí estará en forma difícil.

Todos tendrán dificultades, pero hay algo que es común a todos, que es que hay que afrontar aquel silencio, que es la soledad, porque todos los Rayos han creado el antakarana.

Además, como dice el Tibetano, la conciencia social que ha adquirido el hombre moderno es el antakarana de la Humanidad, como un todo, por lo tanto, el antakarana y la cúspide del antakarana es común a todos los discípulos, entonces, el soltarse del antakarana para penetrar en el gran vacío, el dejar el tiempo para penetrar en el espacio, por decirlo de una manera muy científica, exigirá siempre el mismo valor por parte del 1er Rayo que del 7º Rayo, claro, demostrará una gran evolución por parte del discípulo porque penetrar allí es la corriente iniciática, que te absorbe a tu pesar, de ahí que todos ofrecemos resistencia, y la resistencia que ofrecemos a los hechos es lo que nos incapacita esotéricamente para ir más deprisa, y claro tenemos la precipitación por el hecho de ser discípulos, pero al propio tiempo tenemos que esta precipitación de hechos no tiene su máxima, digamos, espectacularidad dentro del corazón, o aceptación de nuestra parte por este miedo a afrontar los hechos, que es parte del proceso de enfrentar la soledad, porque una gran crisis siempre te deja sólo.

Todos ofrecemos resistencia, y la resistencia que ofrecemos a los hechos es lo que nos incapacita esotéricamente para ir más deprisa

Naturalmente, la gente cuando se encuentra con un problema se encuentra en un momento de soledad, pero prefiere luchar con las armas de la razón y del entendimiento y no dejar que las cosas sucedan de acuerdo con la voluntad de Dios, que es la parte mística del proceso, entonces, ofrece una resistencia constante contra el proceso de los hechos y, naturalmente, entonces los hechos tienen una tendencia de que se precipitan a cristalizarse, y es el peligro del discípulo que no se atreve a afrontar los hechos, porque la precipitación kármica que ha invocado por efecto de su evolución superior se encuentra cristalizado en el aquí y ahora por efecto de su inadaptación o su miedo a afrontar aquellos hechos.

Ya puede ser un problema emocional, un problema de tipo mental, o un problema de tipo físico, una enfermedad por ejemplo.

Hay que aceptar las cosas, y además el Tibetano dice: “No resistáis ni aun a la propia enfermedad”, eso dice en La Curación Esotérica.

Sufriríais menos si no hicieseis resistencia a la propia enfermedad, pero cuando hay dolor lo rehuimos, y naturalmente al rehuir el dolor se centuplica, porque es como si tratáramos de apagar el fuego con gasolina, porque la lucha engendra siempre este fuego de resistencia.

Ahora bien, estamos dentro de una tercera dimensión y estamos hablando de cosas que suceden psicológicamente en la quinta dimensión, casi en el plano del Alma, porque estamos hablando del discípulo, no hablamos del aspirante ni hablamos tampoco de las personas corrientes, sin menosprecio y sin afán peyorativo alguno.

Pero, cuando estamos en ese estado sucede algo muy importante, es que la persona por primera vez se da cuenta de cuán pequeño es delante de la Divinidad, porque se encuentra frenado pero al propio tiempo tiene ciertas intuiciones internas, que son las que le dan la fuerza necesaria para poder subsistir en un ambiente difícil, en las circunstancias ambientales o en el ambiente social que le ha tocado vivir.

Tenemos el ejemplo de Cristo en Galilea o Giordano Bruno en Italia o Galileo también en Italia, que tuvieron que sufrir el agobio de la propia tradición existente.

El proceso está aquí: que hay que afrontar los hechos.

Y muchos prefirieron sacrificarse antes de renunciar a aquello que habían visto internamente como discípulos, y así a través de la historia hemos visto muchos discípulos en el campo social, que no les damos importancia y también son discípulos en los Ashramas de la Jerarquía, que han traído grandes movimientos sociales, nos damos cuenta de que son discípulos dentro de un ashrama y con sus Maestros respectivos, y los ponemos por encima o por debajo de esos que llamamos santos, que no son más que personas buenas, que hicieron obras buenas y que no hay que alabarlos tanto, porque una persona buena no siempre se sacrifica por los demás, y hay muchos santos que fueron buenos porque fueron santos, porque fueron muy inteligentes o porque los deificaron en los altares, pero que desde el punto de vista de la Jerarquía no tiene ningún valor tan esencial, son pequeños discípulos, por decirlo de alguna manera.

Pero, ahora nos encontramos en el siglo XX, casi en el siglo XXI, y hay una fuerza tremenda a nuestro alcance que es una fuerza que nos viene de la Constelación de Acuario, pero muy específicamente dice el Tibetano -en escritos no publicados todavía- de que viene de una estrella específica de la Constelación de Acuario una fuerza del 1er Rayo que es la que promovió la destrucción del átomo, vino con fines naturalmente positivos, pero los hombres lo interpretaron mal y lo hicieron servir para fines negativos, como sabéis fue el caso de Nagasaki y de Hiroshima.

Sobre estas cosas hay un proceso en marcha de estas energías que son las que dieron a la Jerarquía la oportunidad de desarrollar la mente del discípulo haciéndolo entrar rápidamente de la probación a la aceptación, y muchos miles, quizás millones, de aspirantes espirituales, entraron en el discípulo en probación, y están siendo observados muy atentamente dice el propio Tibetano por la Jerarquía.

Entonces, estamos aquí y ahora con unas energías que hay que aprovecharlas.

Yo estoy asombrado de la manera como la gente responde a estas energías, ya sea aquí, ya sea en Madrid, ya sea en cualquier sitio, las personas responden a ese tipo de energías del 1er Rayo, y una de las condiciones para adquirir estas energías es la adaptabilidad al proceso.

Ante estos nuevos acontecimientos no hay que tenerles miedo, hay que afrontarlos, el Agni Yoga es precisamente parte de este proceso de aceptación de los hechos, de aceptación del principio, digamos, de recepción, de precipitación kármica.

Xavier. – Yo estoy otra vez con la Noche Oscura del Alma, como ocultista, es decir, acostumbrado de alguna manera a efectuar un alineamiento con entidades o con objetos interiores o externos, es decir, en el momento en que de alguna manera estoy en la cúspide del antakarana, y que yo me vea de alguna manera, por decirlo así, que no tengo un soporte superior, yo puedo como ocultista entrenado lanzar, por decirlo así, este antakarana, ya sea a la Mónada o a la Jerarquía, al Logos Planetario, o a Sirio, no sé; es decir, siempre hay un antakarana por encima que dominar, es decir, si esto es de alguna manera una crisis iniciática, una prueba de ese tipo, yo puedo usando mis conocimientos que, claro, dices, el científico tiene que vaciar su taza, ¿no?, el místico, de alguna manera…

Vicente. –… también su taza, todos tienen que vaciar su taza.

Xavier. – Ya, pero, el ocultista a pesar de decir, bueno, hasta aquí mis conocimientos me han ayudado, he podido sentir esta ventosa, he podido asirme a este antakarana, ahora, a partir de ahí yo creo que el conocimiento y usando la ley de analogía, me puede servir también.

Vicente. – Sí, pero una cosa es que la persona piense por sí misma, interpretando el entendimiento y haciendo uso de la razón lógica, y también por el poder de la voluntad de crear el antakarana, cuando por ejemplo se pasa desde el plano mental superior al plano búdico.

Ahora bien, si es un camino desconocido de otra dimensionalidad que no sea la luz del antakarana, o que sea un tipo de luz desconocida, no podemos penetrar este misterio todavía.

Aquí yo solamente hablo de un misterio que conduce a la 3ª Iniciación, no voy a pasar de aquí, no quiero hablar más de la 4ª y de la 5ª, sería meterme en terrenos que desconozco, pero esto lo siento muy dentro de mí, el proceso, por lo tanto, cuando hablo de la Noche Oscura del Alma, o de este árido y reseco desierto, o de esta tierra, digamos, yerta y sombría, porque cada religión tiene su propia interpretación de este principio de la Noche Oscura del Alma, entonces, cuando se llega a la frontera que delimita, donde el antakarana se ha hecho tan sensible que se ha perdido, entonces viene algo que no es el antakarana, al menos lo que conocemos como antakarana.

Entonces el hombre se encuentra sólo, desguarnecido, sin poder apoyarse en nada, y entonces es cuando recibe la prueba de la 3ª Iniciación, de la Transfiguración, porque entonces llega a un estado de amplitud del ser que entra en el plano búdico y entonces integra los tres vehículos, que es lo que sucede en el Monte Tabor, como decíamos ayer, en el cual vemos los tres discípulos dormidos, debajo del Monte Tabor de la conciencia, sucede dentro de la conciencia.

Cristo lo da esto como un ejemplo histórico pero es místico, y además es simbólico, no tiene nada que ver con la historia del propio Cristo como ser, sino que es algo que sucede internamente, y como dijimos, Cristo siempre dramatiza psicológicamente a la Humanidad, por lo tanto la Humanidad a través de Cristo sabe lo que debe hacer, si lo quiere hacer.

Ha venido como un Instructor del Mundo no para ejemplarizar un hecho histórico sino un hecho oculto que sucede dentro del ser y, por lo tanto, él lo representa aparentemente a través de su doctrina como un hecho externo pero es interno.

Sucede dentro de la conciencia, que es lo que el Tibetano dice: “Es una aventura dentro de la conciencia”, y esto va para el iniciado, para el discípulo y para el aspirante espiritual, y aún para el propio Maestro, y lo que viene después del Maestro, porque si podemos alcanzar estas cúspides, podemos también permitirnos el lujo de hablar del Logos Cósmico, del Logos Solar, siguiendo la ley de analogía simplemente.

Bueno, entonces, cuando se encuentra uno que no tiene antakarana donde asirse tiene que enfrentar al miedo, el terrible miedo que causa la soledad que precede al plano búdico, y cuando vas al plano mental superior, al plano búdico, aparentemente existe una cosa como el arco iris, que un color se destiñe a lado del otro, pero el hombre tiene que ir haciendo como la luz, la anaranjada cuando penetra en la luz roja, tiene que ir perdiendo su tonalidad hasta convertirse en aquello que es del otro plano.

Pero, si vamos a ver las cosas de una manera científica y empezamos a considerar los hechos en el plano físico suceden a la velocidad de la luz, o sea, a 300.000 km/sg., se explica el porqué al hacerse el tiempo más pequeño esta velocidad se centuplica en el espacio, entonces tenemos que al llegar al plano búdico la velocidad que tiene el plano búdico, las partículas eléctricas del plano búdico son tan rápidas que la mente no las puede coger y entonces se queda vacía la mente, y el miedo es aquí.

El miedo que tiene el discípulo, ya sea para entrar en la iniciación, o para ver claro el proceso, es la velocidad que no puede seguir, o la soledad que no puede afrontar, o el silencio para el cual no está capacitado todavía, y entonces hay un rebote, por decirlo de alguna manera, y se vuelve a asir el antakarana que creado, que es su arma, que es por donde se transmite la inspiración que viene del plano búdico, si no hay antakarana no puede haber intuición, o expresión concreta, pero el antakarana sólo sirve desde el plano mental -concreto hasta el plano mental- abstracto pasando por el Alma, o por el Ángel Solar, por el Yo Superior, entonces hay una tierra de nadie, por decirlo así, y esa tierra de nadie que no ha sido hollada por pie alguno, como dicen los textos hindúes: ”Solamente eres tú que debes hollarlos”, y entonces sabes del misterio de la soledad, porque la soledad es un misterio.

Ahora bien, no es que sea este solamente el pináculo, por ejemplo, de la soledad, este momento al que me estoy refiriendo que precede a la entrada en los primeros subplanos del plano búdico, sino que nos hemos preparado para este momento a través de todos los momentos de soledad que hemos tenido en nuestra vida, unas veces los hemos afrontado, otras no; pero el pasar, por ejemplo, al plano del sueño hay un momento de soledad, y no nos damos cuenta de que si no se pasa esta frontera de soledad el cuerpo astral no puede pasar al plano que le corresponde, está asido al plano físico, y el cuerpo etérico está atado al cuerpo físico también; entonces, cada momento que entra un cuerpo en otra dimensión tiene que perder peso, tiene que afrontar la soledad, tiene que ir más deprisa, más rápido, hablando científicamente.

No sé si me explico, es un poco complicado porque hay que explicar una cosa que realmente sucede en una quinta dimensión y tenemos que expresarlo con palabras que pertenecen a la segunda dimensión, porque la palabra no tiene relieve, la escuchamos con esta oreja o con la otra, no siempre la escuchamos con las dos orejas, porque depende del ángulo de vista de la persona que habla.

¿Os dais cuenta si hay complicaciones en esto?

Ahora bien, hay que aplicar la analogía en todos los planos de la Naturaleza, pero sí hay una cosa muy importante:

Todos podemos prepararnos para este momento de soledad final,
afrontando los pequeños hechos cotidianos que son momentos de soledad,
un problema es una soledad,
y el sufrimiento es una soledad.

Ahora bien, ¿qué pasa?, cuando sufrimos buscamos el remedio, buscamos el sucedáneo, buscamos la diversión, o cuando estamos muy solos y abatidos buscamos algo que nos dé compañía, nunca se nos ocurre afrontar la soledad o aquel sentimiento, nos vamos a la diversión o algún sitio u otro ¿verdad?

Pero no tenemos la suficiente fuerza para acoger aquello con toda la lealtad que precisa, y así perduran las encarnaciones en el tiempo, y cuando llega la oleada de vida al discípulo, y el discípulo empieza a ser consciente, cuando ya ingresa en un ashrama y es consciente de la vida del Maestro y ve más allá de sí mismo ciertas cosas, entonces también se dará cuenta de que hay que afrontar los pequeños misterios diarios, que son la pequeña soledad de cada uno de los actos que no afrontamos en la vida.

Y, claro, entonces casi de una forma que dije ayer muy sutil, que cuando la persona se encuentra muy desilusionada de todo cuanto se encuentra y que no puede afrontar la soledad, cuando se encuentra deprimido, desconcertado, entonces busca la contraparte, el sucedáneo, y se va a la meditación.

La meditación para ciertos espíritus es una evasión, en tanto que la vida del discípulo no siempre puede ser meditativa, o bien es una conciencia meditativa que está meditando las 24 horas del día o aquello no tiene importancia.

Dirás que es una luz que se abre en tu compartimiento, es un relámpago de luz, es la luz en todas sus fases, por eso hago mucho énfasis en que seamos muy observadores y que estemos muy atentos, porque la verdadera meditación es la atención profunda de los hechos, y cuando hay esta grandiosidad de atención entonces la meditación es continuada, no es que no deba hacerse meditación sino que hay que prestar la misma atención a esta meditación que a los demás hechos, para que no exista una desvinculación del hecho principal que es la vida.

Interlocutora. – Ya estamos otra vez en la constante atención.

Vicente. – Es que no hay otra.

Leonor. – Lo primero que decías es que la predisposición en un individuo marca la clase de evolución que va llevando adelante, porque ahí está en la vida de las personas, que le puede ser necesario en un estado de depresión pasar a algo que le divierta o que le distraiga de aquello, cortar y pasar poco a poco, y si mentalmente comprende que lo ha de hacer, porque de momento es necesario, si mentalmente se va predisponiendo llegará el momento en que podrá afrontar… [Corte de sonido]…

Vicente. –… más allá de toda conclusión, porque será la introducción de aquél del cuál nada puede decirse, que es el Logos Cósmico que engloba siete sistemas solares, nuestro planeta es el cuerpo físico, porque nuestro universo es solamente el cuerpo físico del Logos Cósmico.

Y tal humildes y orgullosos que somos como Humanidad, que es esta humildad el reconocimiento de que hay siempre una causa superior a la cual jamás llegaremos, siempre veremos delante una gran apertura de conciencia, y ver esto no es la liberación como una meta, por ejemplo, encuentro una meta y allí voy sino que lo bonito es ver que la meta está cambiando constantemente, como estos momentos que estamos pasando, esto es la liberación, ahora, si nos detenemos a pensar lo que estamos haciendo, y vemos que estamos incapacitados para seguir el fluir de la vida, entonces nos detenemos en el tiempo y creamos un estado de conciencia.

Repetimos lo que decíamos el otro día, que hay dos cosas a considerar, que es el estado de conciencia y la conciencia sin estado.

Una conciencia sin estado está en constante movimiento, y un estado de conciencia siempre está buscando una meta donde culminar, que es lo que pasa con la personalidad, que está buscando culminar en un arquetipo, cuanto menos este arquetipo interese la atención del pensador, del observar, mejor.

Cuanto menos el pensador esté enfrascado en sus pensamientos y el observador en sus creaciones, mejor irá la liberación creando su surco dentro del individuo.

Por lo tanto, parecerá un poco chocante que se diga que no hay que establecer disciplinas, y establecer una disciplina es detenerse en el presente; es decir: “voy a hacer esto”, porque mientras estás diciendo “voy a hacer esto” no estás haciendo nada, en tanto que en la meditación dices: “voy a meditar”, y estás haciendo lo mismo.

Claro que la gente está meditando, está tratando de establecer un vínculo con el Yo Superior, yo digo: sí, sí, pero les digo: ¿de qué creen que les hablo a Uds., de un estado de conciencia o de la liberación?

¿Entienden? Si quieren que definamos un estado de conciencia Uds. están perdiendo el tiempo.

¡Ahora! Que ustedes me digan que están buscando la liberación les diré que están perdiendo el tiempo, porque la liberación no es algo que funciona como una meta, y el Yo Superior y el Ángel Solar… pero me doy cuenta de que cuanto menos hago conciencia del Ángel Solar más el Ángel Solar está haciendo conciencia de mí, ahí está la gracia.

Es decir, tú tienes que estar solamente observando, primeramente observando, divinamente silencioso, y divinamente divertido como hacemos nosotros, porque cuando estamos divertidos no pensamos en el Yo.

Fijaos bien del por qué después de una buena meditación conviene un explaye de la conciencia, que nadie se crea que esto es una limitación, es la continuidad de un estado de conciencia.

La prueba es que os sentiréis cada día más bien, porque quizás por primera vez veis que todo es una participación consciente de algo que se está realizando más allá de nosotros mismos, y como que no creamos ninguna meta, no creamos ninguna estratificación de nuestro estado de conciencia hay una liberación; y naturalmente como esto es la liberación de la personalidad, lo cual implica que es la liberación del karma, forzosamente hay un avance tremendo que significa para el Logos Planetario, que encuentra colaboradores en cadena, personas que están realmente siguiendo este movimiento interno de la vida sin crear paralizaciones en su movimiento, en su fluir.

Es decir, que no hay que tener disciplinas, sería tonto, solamente que la persona que se disciplina se busca un objetivo, si no, ¿para qué sirve la disciplina?

Interlocutora. – Perdona Vicente, pero cuando uno quiere imponerse una disciplina yo creo que también cae en el error, entonces ahí tiene que entrar el discernimiento que muchas veces hablamos ¿no? De que yo no hago esto porque creo que esto otro es mejor para acoplar mi forma de vida, como yo quiero vivirlo, y esto no entra dentro del sendero, por decirlo de alguna manera. Entonces, eso no es una disciplina, eso es un querer hacer las cosas mejor. Yo entiendo por disciplina, como lo han explicado siempre, que es imponerse una cosa, ahora hago esto, ahora hago esta otra cosa, o sea, es con un sentido de sacrificio.

Vicente. – Por eso una disciplina es una meta definida, porque primero es una disciplina porque llevamos un peso kármico de muchos siglos, porque yo he sido el primero que he dicho que tenemos el mundo lleno de egregores creados en la época lemur, el cáncer proviene de la raza atlante, de las grandes tensiones atlantes al final de la quinta subraza atlante, y todavía está aquí el cáncer, y no se puede hallar la curación porque no es nada objetivo, es un estado de conciencia en el plano psíquico, o es un egregor, como queráis llamarle.

Interlocutora. – Entonces, ¿paga karma la persona que tiene cáncer? También es una forma de quemar un karma.

Vicente. – Naturalmente.

Interlocutora. – Pero también de que es un karma creado en el pasado, necesitas coger ese cáncer para quemar eso.

Vicente. – Exacto. Si la persona en el pasado ha creado tensiones es el karma de la sociedad.

Interlocutora. – O sea, si las tenemos ahora esas tensiones…

Vicente. – Exacto, por eso hablo de distensión constantemente porque es la única manera de no crear karma.

Una mente distendida no puede crear karma, una mente en tensión forzosamente está creando una atmósfera enrarecida que tiene como virtualidad crear egregores, egregores negativos, naturalmente, y si ha creado un egregor negativo en el pasado en forma de cáncer, que nace de las vibraciones violentas, de las tensiones y del miedo de la persona, forzosamente tiene que pagar las consecuencias, el mal que tiene es que ha de adaptarse a las circunstancias y, por lo tanto, hay cáncer en las personas precisamente porque hay aquellos ramalazos kármicos que une las tensiones que provocó en el pasado, psicológicamente hablando, y la creación de este gran elemental que se llama: enfermedad cáncer, y está en el mundo psíquico.

En mi segundo libro hablo de esa entidad, y naturalmente, ¿por qué pudimos hacer mucha cosa por María Carmen?

Porque no tratamos la enfermedad en sí sino la causa productora, no los hechos externos sino la causa productora, y se fue alargando en el tiempo este proceso sin crear dolor.

Lógicamente el dolor era la consecuencia kármica, si se evitaba el dolor es que luchábamos contra la causa, significa también que llegamos allí sobre la causa del cáncer.

Marchó, bien, se fue de viaje, está por ahí, por lo tanto, solo tiene importancia desde el punto de vista de la forma o de la vida, se ha extinguido una forma pero la vida continua, con su conciencia y con la integridad de sus funciones psicológicas, avivadas por el no tener el impedimento de un cuerpo físico que no podía apenas ya soportar.

Hay que ser muy consecuente en estas cosas, y por ejemplo cuando el Tibetano está hablando de formar grupos de curación él sabe lo que se dice, porque si tenemos en cuenta lo que dijeron los teósofos del pasado de que el karma es algo que está establecido y que no se puede usar porque es kármico, “¡ah! es el karma, es el karma”; pero, karma ¿qué?

Eres tú proyectado en el tiempo, y si tú proyectado en el tiempo creas karma, tú en el tiempo puedes liberar el karma también, y ¿por qué mañana? Ahora.

Leonor. – Aquí hay una cosa muy importante en esto de los grupos de curación, porque resulta que todos pensamos en el karma individual, pero hay un karma colectivo, esto que estabas hablando de lo que está hecho ya por los egregores a través de las acciones de miles de generaciones. En realidad tiene que haber grupos de curación de tipo, digamos, social, porque en este caso tendríamos que atacar las causas y al atacar las causas este grupo de curación no se verían los efectos de las personas atacadas. Luego habría de haber otro grupo de curadores, médicos o no médicos, que ataje los efectos, en este caso es cuando puede haber las grandes decepciones de las personas que buscan el resultado inmediato en el cuerpo físico de sus familiares o sus amistades. En este caso no sirven los mismos curadores, los curadores que pueden atacar las causas, e ir limpiando la atmósfera para que generaciones venideras encuentren otras, sí encontrarán otras clases de enfermedades quizá más horribles, otras nuevas, se teme mucho por la locura más que ahora, el cerebro se hace trabajar mucho en muy diversos aspectos y repercute en el sistema nervioso. Pero, al atacar toda esa trama, esa trama que hay colectiva, que se entre funden unas cosas con otras y hay tantísimo daño acumulado de millones de años, los grupos de curación que trabajan en estos campos, no que no los busquen para curar de inmediato a una persona atacada, porque ya pertenece a otro terreno, diríamos, concreto. Y cuando la evolución de una gran cantidad de seres permite que venga la influencia, digamos,… en mentalidades que puedan encontrar las soluciones… hasta cierto punto este otro grupo encontrará estos Adeptos, los encontrará en el momento en que la Humanidad tenga un mayor poder de llamada, aquello de que “llamad y se os abrirá, pedid y se os dará”, pues cuantos más llamen, más grupos. Pero, hay que tener mucho cuidado en clasificarlos, los curadores de este mundo invisible, pensad que no es malo ver este mundo invisible, siempre se han criticado en el mundo de lo concreto porque no se van a encontrar esos efectos, por eso hay dos grupos, el de los verdaderos médicos, médicos y curadores que pueden ser personas que no sean de título, pero esos dos grupos hay que reconocerlos, no pueden actuar los dos a la vez, o sea, los dos a la vez sí, pero el mismo en los dos lugares a la vez no. Difícilmente la persona que tiene en su interior facultades desarrolladas para poder penetrar en estos mundos, muchísimas veces poca cosa puede hacer en el campo concreto, se ha de producir una mutación, y difícilmente cuando una cosa está muy apoderada ¿verdad?, esto ya pertenece al otro grupo que tiene que evitar que llegue a ciertos estados, porque ya se encuentran las medicinas adecuadas para aquél estado de cosas, pero hay que primero limpiar porque si no aquello se va acumulando, se va acumulando como el polvo que se va acumulando en las alturas y tarde o temprano caerá abajo, al suelo, y hay que llegar a las alturas para que no caiga. Yo creo que hay que hablar mucho sobre los grupos de curación, yo he conocido hablando con muchas personas y no he visto que comprendan esto de qué grupo de curadores hay que formar, todo el mundo quiere curar y se puede aliviar, pero hay que atacar esa causa, y para esto ha de haber grupos de curadores. También hay que ir con cuidado para que no haya grupos de curadores que se digan que ellos atacan las causas y no hagan nada, en fin esto y queda para la responsabilidad y la pureza de cada uno, que se hagan responsables ¿no?

Xavier. – Nosotros también cuando formamos individualmente o colectivamente un grupo de curadores estamos haciendo los planos más o menos psíquicos a través de las energías que derramamos y atraemos por la meditación. Entonces, hay meditaciones ligadas concretamente a la curación de alguna enfermedad de algún pariente, un amigo, etc., y también hay otro tipo de curación que por decirlo así vas extendiendo en círculos. Es decir, la curación llega un momento que…, al menos la limpieza a través de este fuego llega a nivel planetario.

Leonor. – Sí, claro que llega pero no es el mismo individuo el que puede hacer muchas veces estas cosas.

Vicente. – … entonces, tiene razón el Maestro Tibetano cuando dice en Discipulado de la Nueva Era que hay que buscar un grupo de curadores para atacar las causas del mal, no habla de las causas como algo diferente a los egregores, hemos comprendido a través del tiempo quizá por propia experiencia, habla con cierta propiedad de los egregores.

Bien, entonces la base es esta, cuando el mal está presente es difícil de controlarlo en nosotros sus efectos, estos efectos continúan porque existe una perpetuación kármica de situaciones y esto, naturalmente, pertenece a la propia persona individualmente o como grupo de remediar estas situaciones.

Ahora, por ejemplo, nos encontramos con el inconsciente racial, el inconsciente colectivo, que si lo ponemos a una escala, digamos, psicológica superior o, esotérica, tenemos que es la acumulación de todos los actos nefastos creados por la Humanidad hace mucho tiempo, que se dividen dentro de la Humanidad en dos grandes sectores: un sector llamado el bien y otro sector que nosotros llamamos el mal, y en un sector se agrupa esta entidad que llamamos el Guardián del Umbral, y en el otro el Ángel de la Presencia, y esto lo hemos dicho muchas veces y no hay que repetirlo; pero que están dentro de la subconsciencia racial o inconsciente racial, es decir, que participamos de una herencia colectiva.

Ahora bien, la liberación del individuo es poder surgir triunfante del inconsciente colectivo.

Cuando todo cuanto reacciona te afecta como entidad individual, esta persona captará las causas no los efectos, porque los efectos están en el eje, por lo tanto no se puede atajar un efecto.

Se pueden prever causas a través de la educación, que también lo hemos dicho, a través de una educación social, promoviendo que la gente sea más amable, no sea tan dura, tan cruel, tan inhumana como lo es en el presente.

Lees la prensa y encontráis horrores, y estamos próximos a entrar en el siglo veintiuno y vemos que poco o nada se ha profundizado en el mensaje de Cristo.

Así que el pequeño grupo de las personas interesadas en emular a los Maestros de la Jerarquía tendrán forzosamente que crear un masa compacta de energía positiva dentro de un mundo demencial, porque el mundo es demencial, porque lo que se hace es demencial, es inhumano, es injusto, es cruel, por lo tanto, esto no va con el esoterista.

El esoterista, bien, reconoce que estos efectos creados por causas anteriores a nuestra vida conocida actual y que nuestra Humanidad actual como sociedad humana y nosotros como individuos debemos participar forzosamente de un karma que viene de Dios sabe desde cuándo.

El problema es pues ahora mismo tratar de detener en nosotros el curso de los acontecimientos, ya sea en forma de enfermedades, en forma de tensiones y en forma de programas sociales, en forma de cuanto queráis, en forma de divisiones y separatividad, o de egoísmo que existe por doquier.

Y ahora en estos momentos es una batalla que estamos tratando de poner nuestras armas en la lucha, y todo esto que está sucediendo ahora es en parte: primero, que hay una constelación que ahora es muy potente, una estrella de la constelación de Acuario de un gran poder, nos dice el Maestro Tibetano que envía una serie de energías del 1er Rayo que igual pueden destruir que pueden crear una nueva sociedad, entonces, el Tibetano dice: ¿Cuál será, digamos, la actitud del discípulo mundial?

No voy a hablar de la gente común, la masa al Maestro Tibetano ni al propio individuo le interesa; ahora, el grupo de discípulos mundiales sí que interesa al Maestro Tibetano y a la Jerarquía, cómo trabajan, cómo pueden trabajar, cómo pueden extenderse individualmente y como grupo para crear una atmósfera que pueda recoger parte de esta tremenda energía del 1er Rayo y canalizarla para fines correctos.

Todo el trabajo de disciplina, todo el trabajo de la escuela Arcana sobre los estudiantes es preparar el cáliz, es decir, unir los vehículos de aproximación a la verdad, o sea, el cuerpo físico, que ya no es un principio porque fue ya completamente tratado, establecido y moldeado en la época lemur, por más que nos esforcemos no nos saldrá ningún miembro de más, por lo tanto, está trascendido ya, ya no es un principio.

Ahora bien, lo que es un principio todavía es el cuerpo emocional, ¿por qué? Porque el hombre no lo ha trascendido todavía.

Al contrario, la Humanidad es completamente emocional, y solamente se nos dice que dentro de la Humanidad hay un 5 % de personas mentales, cuando el Maestro Tibetano hace esta revelación vemos que hay más agua que tierra.

Por lo tanto, en la proporción que hay más agua que tierra hay más mundo emocional y menos mundo mental, y menos mundo físico.

Así que el desafío está latente, pero hay que expresarlo tal como dice el Maestro, podemos realizar lo que no pudo ni supo realizar el discípulo mundial de la era pasada, con la guerra del 1914 al 1918 fracasó el discípulo mundial, porque, primero, se forma en el plano mental, y como que allí no se pudo dominar la separatividad sobrevino la guerra como una explosión de energía negativa.

Sobrevino después otro estado de cosas, vino el nazismo y el fascismo en Italia, y lo que estaba trabajando esto es la misma fuerza engendrada en el pasado que no fue totalmente eliminada.

Entonces, el Maestro dice: “¿Seréis capaces de vencer en esta lucha contra las fuerzas del mal?”

Y hay que entender bien el significado, porque solamente puede triunfar del mal el bien, al menos establecer un equilibrio de funciones en el cual no exista separatividad ni exista la guerra.

Fracasó el discípulo mundial en el 1914, en la guerra de 1914, y en la guerra que terminó en el 1945, que según dice él mismo en sus escritos es la continuación de la misma guerra, y lo que existe ahora y después del 1945, fijaos bien cuántas guerras han habido, locales y totales.

Existen todavía hoy día, existen el poder de las minorías raciales.

Aún todavía estando en América, en el año 1967, había un departamento para negros y otro para blancos, y no puedes pasar de departamento porque te lo priva el mismo Rector.

Una peluquería: blancos [White] o negros [Black], vas a una escuela, en Atlanta mismo, no puedes entrar en una escuela de blancos si eres negro, y los blancos no irán a una de negros, por supuesto.

Y es lo que pasa en Rhodesia y en África del Sur con el apartheid, ya lo sabéis.

Por lo tanto, a pesar de que somos civilizados en apariencia, somos los mismos hombres no domesticados todavía de la prehistoria, y ahí está el problema que enfrenta la Jerarquía de la tremenda crisis que se avecina que es la iniciación del Logos Planetario, pendiente de esta crisis mundial.

Entonces siempre está diciendo: ¿Qué haréis vosotros, discípulos mundiales?

Y esto lo dicen los Maestros a sus discípulos en sus ashramas respectivos, y esto lo siente el aspirante espiritual bien intencionado a través de las revelaciones de su Ángel Solar.

Y hay una serie de factores que hay que considerar y ver si como grupo se puede hacer algo para disipar que estas fuerzas malignas vuelvan a cernirse sobre la Humanidad y que puedan provocar una guerra por cuestiones de intereses fatuos, por interés de territorio, por intereses políticos, por intereses económicos, por intereses de fronteras

¿qué es esto al cabo de 2000 años de enseñanza Crística?

¿Qué se ha, digamos, acusado, dentro del corazón?

¿Qué es lo que dentro de sí ha aprendido el hombre?

Nada, la lección queda todavía sin aprender.

Solamente queda -el Tibetano lo dice muy bien- el discipulado mundial y el Nuevo Grupo de Servidores de la Humanidad, que son una serie de individuos de todas partes del mundo que por orden y gracia de la Jerarquía y en forma subjetiva se reúnen constantemente formando una jerarquía que está evitando que planee constantemente el mal sobre la Tierra.

Y, ahora, en virtud también desde esta estrella de la Constelación de Acuario, cuyo nombre es un secreto iniciático, están llegando a la Tierra una serie de Ángeles Superiores del 1er Rayo, que igual pueden crear que destruir porque son devas de la fuerza ígnea, tal como son definidos en los anales esotéricos, y son aquellos que según se dice en el Libro de los Iniciados están llevando la espada de fuego a la que me refiero constantemente, y son los que pueden ayudar a todos aquellos que levanten su espada para que ellos mantengan con el fuego de la intención…

Y ahora estamos en un estado similar que tenemos no solamente la fuerza destructora del 1er Rayo, desde el punto de vista de las forma, y luego existe la fuerza productora de energía positiva del mismo Rayo cuando está canalizada por el corazón de los discípulos.

Por eso se hace en estos momentos un énfasis especial sobre el Agni Yoga porque es el yoga del corazón.

El corazón hasta aquí era un órgano, ahora es la sede de la vida espiritual, y hay que reconocerlo así y que toda la sabiduría surge del corazón y no de la mente.

La mente es un recipiente de semi-verdades, pero el corazón cobija la verdad siempre, la mente siempre está tratando de coartar las cosas, el corazón las dignifica, entonces si hay un yoga de fuego, hay un yoga de síntesis, este es el Agni Yoga, el yoga del corazón, y es ahí donde hay que trabajar, y fijaos bien, por qué insisto, a pesar de que digáis: “bueno, siempre hacemos el mismo delineamiento de la meditación”, voy a decirlo en principio que es lo que hacemos más que una meditación es un intento de aproximación directo a la verdad, porque la mente, cuando menos yo no la necesito para nada.

Cuando estoy hablando solamente hablo, pero mi mente está tranquila, está por así decirlo vacía.

Si hay este vacío entonces puede haber comunicación con la verdad, o con el Logos Solar hasta que entra el Ángel Solar, porque somos hechos a su imagen y semejanza y, por lo tanto, cuando decimos esto, fijaos bien el problema de la Divinidad en estos momentos, que una era determinada como, por ejemplo, la Era de Acuario, con todas sus potencialidades y sus oportunidades de nada servirán si la persona por sí no da un paso hacia delante, porque una energía penetrando en el planeta sin que haya canalización es para destruir el planeta, porque lo único que canaliza las fuerzas del 1er Rayo es la fuerza del 2º, del amor, y hay muy poco amor en el seno de la Humanidad, o está tratando de surgir del imperio de los sentidos y de lo que existe en el entendimiento y de lo que existe en el mundo emocional, se ofrece un plan de todo esto, y esto sólo puede hacerlo el discípulo mundial.

Y el Maestro Tibetano habla mucho del Agni Yoga, del Yoga de Fuego, del Yoga de Síntesis.

Yo he tenido el privilegio de traducir escritos inéditos del Tibetano para las gentes de Buenos Aires, que no se han publicado ni creo que se publiquen todavía, y hablan del Agni Yoga y habla mucho del Maestro Morya como impulsor del movimiento del Agni Yoga, y no precisamente el Conde Saint Germain.

El Conde de Saint Germain tiene otra misión, que es la misión de unificar cinco rayos en uno, porque la magia es la unificación de todos los rayos, se puede decir del 7º Rayo.

El 7º Rayo es la expresión sintética del 1er Rayo cuando el 1er Rayo se hace objetivo, y si hay liberación a través de la magia el 7º se convierte en el 1º, siempre, y el 2º en el 6º y el 3º en el 5º y el 4º siempre es el eje de la evolución.

De ahí que el eje de la evolución es el 4º Rayo, la 4ª Raza, el cuaternario en el hombre, los Cuatro Señores del Karma que están dirigiendo el equilibrio del Universo; y todo cuanto sea cuatro, por ejemplo, el 4º Reino, el reino humano, veréis que está siempre relacionado con el centro de la evolución.

Cuando la persona reconoce que es el centro de la evolución se dará cuenta de su responsabilidad, pero tiene que conocer bien a fondo el proceso.

Pero, esto es algo que se puede explicar en palabras y se puede comprender incluso a través de la analogía, sabiendo que la analogía es el privilegio de los universos del 2º Rayo.

Quizás en un universo de 1er Rayo no sea la analogía la ley determinante de la acción o la que dirige todo el movimiento, digamos, espiritual, esa quizá sea otra modalidad, porque en nuestro universo de 2º Rayo impera el amor, entonces el amor es unificación, entonces hay una concatenación de hechos que van de un efecto a una causa, de una causa a un efecto, y van siempre constantemente, siendo siempre la misma fuerza, y que el hombre que se conoce a sí mismo conoce a Dios, y el hombre que conoce a Dios se conoce a sí mismo, igual es abajo que arriba, igual es arriba que abajo.

Y todo esto está dicho por Hermes Trimegisto hace millones de años, así que solamente repetimos lo que dijeron los sabios, y nos creemos sabios, estamos repitiendo como loros.

La única forma de sabiduría es el silencio, porque a la hora de hacer el silencio no hay algo que venga importando del exterior, sino que acoges lo que hay en el ambiente más conveniente en un momento determinado del tiempo.

Y ahí está, la verdad es ésta, que cualquier forma de verdad vendrá a ti si tú estás en silencio.

Si tú no estás en silencio la verdad no se te podrá comunicar jamás. Y, claro, argüirás, buscarás, estarás pensando, estarás recordando, estarás imaginando, pero todo cuanto realices buscando la verdad será falso, será una meta buscando la verdad y entonces volvemos al principio.

Así que cuanto menos interesados estemos en descubrir la verdad más la tendremos, porque es algo tan sencillo que no necesita una lección, es dejando el pájaro o el corazón suelto y se va sólo, la paloma del corazón resurge y se queda en silencio.

 

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