La Ley de Jerarquía y los siete rayos

0
299
La Ley de Jerarquía y los Rayos


En relación con nuestro estudio de los 7 Rayos, ante todo vamos a considerar, siquiera brevemente, lo que tratamos el mes anterior, acerca de la relación que existe entre los Rayos y los yogas.

Definimos a la humanidad en tres grandes sectores como son personas mentalmente polarizadas, aquellas que sienten los impulsos mayormente emocionales, y otras que dirigen aparentemente toda su atención hacia el mundo físico. Bien, cada uno de estos grandes sectores, sin que se lo proponga, está actualizando un tipo específico de yoga:

  • Aquellas personas polarizadas en el mundo físico, seguramente se sentirán atraídos por el Hatha yoga;
  • las personas polarizadas en el mundo emocional, seguramente practicarán consciente o inconscientemente un Bakti yoga, el yoga de la devoción;
  • y las personas mentalmente polarizadas, seguramente que adoptarán, sin darse cuenta de ello, –si se dan cuenta es porque ya están dentro del camino espiritual– el Raja yoga.

El Raja yoga obedece siempre a la línea del 5º Rayo, tal como dijimos; el yoga de la devoción obedece a la línea del 6º Rayo, y todo cuanto tiene que ver al mundo físico obedece al 7º Rayo.

Existen también yogas superiores a los antes referidos, son aquellos que nacen cuando la persona se ha polarizado no solamente en el mundo mental, concreto, intelectual, sino que viven en zonas netamente intuitivas; para estas personas ha nacido un nuevo yoga que es Agni yoga, el yoga de Síntesis o el yoga de Fuego.

Para los grandes iniciados de la raza existe el Devi yoga, el contacto consciente con el plano búdico. Y existen dos yogas por desarrollar que tendrán su cumplimiento en razas futuras mejor dispuestas que las nuestras, por ejemplo las que corresponden al mundo Átmico y al mundo Monádico. Esto, naturalmente, no dice gran cosa a las personas que no han estudiado previamente esoterismo, sea por medio de la teosofía, sea por el budismo, el budismo zen también, sea porque mentalmente no estén polarizadas todavía en el mundo mental superior.

Lo interesante es comprender que todos pertenecemos, queramos o no, porque forma parte de la raíz de nosotros mismos, a un tipo muy definido de Rayo, y que de acuerdo con este Rayo, el Rayo que condiciona nuestra vida espiritual se manifestará, indefectiblemente, según un tipo determinado de yoga, y este yoga es el camino, el sendero que conduce al cumplimiento de nuestra vida humana, a la búsqueda incesante del Arquetipo, siendo el arquetipo siempre el tipo mejor o con mejores cualidades y mejor dispuesto que puede presentar cualquier tipo de raza en un momento determinado del tiempo y en cualquier civilización humana.

Bien, hoy vamos a interesar nuestra atención hacia aquello que denominamos Jerarquía o Jerarquías dentro de los Rayos. La idea de jerarquía no está elegida al azar, por cuanto pertenece al equipo mundial, al equipo planetario, al equipo solar y al equipo cósmico. La jerarquía existe por doquier, está en todas las cosas; sin darnos cuenta todos obedecemos a la Ley de Jerarquía. Y aquí no me refiero a una función jerárquica. Cualquier persona puede tener una función jerárquica en el tiempo para la cual evidentemente no está capacitada; lo veremos en el campo de la política, de la economía, de la ciencia, del arte, en todas partes vemos personas que cumplen funciones jerárquicas pero que carecen de Jerarquía.

Cuando me refiero a Jerarquía de acuerdo con los Rayos me refiero simplemente a la Ley general, universal que podemos definir como jerarquía en funciones de Jerarquía, las personas capacitadas que por sus valores psicológicos, morales, éticos y espirituales están por encima del resto de la humanidad. La humanidad en sus múltiples sectores psicológicos está ofreciendo la imagen de jerarquía, desde el salvaje, el hombre primitivo sin alicientes psicológicos apenas hasta el propio Señor del Universo; desde este hombre incivilizado hasta lo más grande a lo que podemos llegar con la imaginación existe lo que podemos llamar una Escalera de Jacob ocupada cada tramo por un ser específico de ser humano que está siendo condicionado por la Ley de Jerarquía.

Hoy vamos a atrevernos –si ustedes me permiten esta expresión- a desvelar el secreto del hombre y tratar de dilucidar aquellas eternas preguntas del ser inteligente –¿quién soy?, ¿de dónde vengo? y ¿a dónde voy? – que han motivado a todo tipo de civilización y han marcado los cauces de la historia. Para nuestra investigación deberemos utilizar, sin duda, aquellas grandes cualidades que se exigen a todo aquél que realmente quiere descorrer el Velo de Isis y presentar al mundo una imagen del hombre totalmente desconocida, una imagen que tiene que ver no solamente con lo individual sino mayormente con lo cósmico.

Ya hemos dicho en procesos anteriores que el método del esoterista es captar primero el universo y después descender hasta el hombre para tener una imagen psicológica completa de lo que es el ser humano, a diferencia del método místico que consiste en aportar detalles sobre detalles glosando así un gran conjunto. Pero aquí, nuestras conversaciones y su título esotérico indican que damos una preferencia al camino que va desde las cumbres hasta el valle y no al sistema que va desde el valle hacia las cumbres. Es decir, vamos a indagar en la vida del propio Dios descendiendo en sus cualidades y atributos hasta converger en un ser humano, para darnos cuenta precisamente de que somos dioses y que debemos demostrarlo.

Las cualidades requeridas son, tal como ha alegado la ciencia esotérica de todos los tiempos, el querer, el saber, el osar y el callar, lo cual traducido psicológicamente significa que hay que tener una gran resolución para poder hurgar en los misterios de la divinidad; hay que ser personas realmente bien dispuestas, con potentes ideales y propósitos creadores. De no ser así fracasará en el intento. ¿Y qué es lo que buscamos? El saber, el conocimiento claro y real de quiénes realmente somos y qué es lo que realmente pretendemos dentro de esta sociedad, dentro de la cual estamos inmersos y la cual, seguramente, hemos creado o hemos ayudado a producir.

Existe, a su vez, la audacia, la valentía que necesitamos adquirir para poder penetrar en los misterios decididamente, con el ánimo sereno y tranquilo, y la convicción de que no vamos a retroceder, para finalmente, una vez hayamos descubierto un mundo de misterios y hasta cierto punto los hayamos educido en nuestra vida particular y personal, tengamos la suficiente humildad para callar, para ser humildes, pues el conocimiento engendra siempre ambición y poder. Pero, dentro de la línea espiritual, los términos posesivos no tienen valor, por tanto deben ser desechados. Solamente viven las cualidades; las ambiciones y las pequeñas ilusiones humanas tienen que desaparecer. Solamente debe quedar la realidad, y esta realidad somos nosotros. Así que estamos intentando, conjuntamente, la gran aventura de la conciencia.

Cada uno de nosotros deberá reconocer cuál es su Rayo típico de poder para establecer firmemente y en forma psicológica su propio sendero, el sendero que tiene que llevar directamente, a través de un hilo de luz que ha creado de sí mismo al propio Señor de su Rayo, a Aquél que, como iremos considerando, corresponde a la esencia misma y mística de nuestra vida. Adquiridas las cuatro cualidades, y estoy seguro de que todos las poseemos en alguna medida, podemos emprender la gran búsqueda, la gran aventura de la conciencia que debe revelarnos el secreto del cosmos, empezando, naturalmente, por el secreto que subyace en la creación de nuestro universo, un universo –ustedes lo saben bien– es un sol o un conjunto de soles con planetas oscilantes a su alrededor que constituyen su expresión vital.

Los universos, con el tiempo, y utilizando la lógica de la analogía hermética, pueden ser considerados como grandes familias; no existe separación cósmica. Bien mirado los hombres entre sí, sólo están separados por muchos muros y por fronteras convencionales, pero los grandes espacios universales habitados por estos grandes universos están unidos y compenetrados por esta gran Ley de Fraternidad de la cual tan poco sabemos.

Así que todo el proceso de nuestra investigación esotérica tiene que ver con el estudio, con la raíz de aquello que fue, desde un principio de los principios, Causa y Vida de nuestro universo. Conforme vaya hablando, ustedes pueden ir siguiendo los gráficos que hemos pintado aquí en la pizarra, para que tengan una mejor comprensión de lo que se trata de demostrar.

Primero, la explicación del porqué nuestro universo es septenario y por qué el hombre es septenario, como una expresión microcósmica del gran macrocosmos. Pues bien, vamos a iniciar nuestra pequeña aventura dentro de la conciencia tratando de descubrir este misterio universal que trajo en su día a la existencia nuestro Sistema planetario.

Se nos dice, esotéricamente, –y esto queda al arbitrio de ustedes su resolución posterior, por cuanto no puedo ofrecerles prueba alguna de lo que voy a decirles, y a pesar de que aparentemente hable con cierta autoridad, ustedes deben aceptar solamente aquello que esté en la línea de su entendimiento; solamente hay que aceptar aquello que una persona asume noble, radicalmente, porque ha sido comprendido; que no sea la autoridad de una persona que afirma solemnemente una verdad, para que esta verdad sea completamente aceptada y reconocida. No se trata de esto, se trata de ser honestos para con nosotros mismos y aceptar, únicamente, aquello que realmente podamos comprender. De no ser así, es mejor permanecer en nuestra mente dentro de una duda inteligente–.

Se nos dice, pues, esotéricamente, que hace muchos millones y millones de años por medio de una conjunción magnética entre la Constelación de la Osa Mayor y la Constelación de las Pléyades trajo consigo una respuesta proveniente de la gran Constelación del Can y muy preferentemente, dentro de esta constelación, por la gran estrella Sirio. Las siete estrellas de la Osa Mayor, de carácter netamente positivo, del 1º Rayo, y las siete estrellas de las Pléyades –las Cabritillas como popularmente se las denominan–, de carácter femenino, dentro de esta gran conjunción magnética originaron la respuesta y encarnó, aparentemente de Sirio, dentro de la nebulosa creada por esta conjunción Aquel gran Ser del cual tan poco sabemos que llamamos Dios, el Dios de nuestro universo. No podemos pasar de ahí.

Bien, contribuyeron muy espectacularmente a la evolución de este principio cósmico recién creado la Constelación de Aries y la Constelación de Cáncer, con una respuesta de la gran Constelación de Leo. Y en lo que a nuestro ámbito particular de la Tierra respecta hay que contar siempre con la influencia de Plutón, de Júpiter y de Venus. Estas conjunciones constituyen triángulos de fuerza, que fuerzas cósmicas, más allá de nuestro entendimiento, están llevando energías cósmicas a nuestro pequeño Planeta, y naturalmente a este pequeño ser que llamamos hombre o ser humano.

Bien, como resultado de la unión de las siete estrellas positivas de la Constelación de la Osa Mayor con las siete estrellas femeninas de Constelación de las Pléyades incorporadas en el destino de este Ser que llamamos el Logos Solar, surgieron siete grandes cualidades, siete grandes expresiones de energías y siete grandes poderes universales creativos que llamamos los siete Rayos. Insistimos en este hecho, cuando hablamos de Rayos nos referimos concretamente a aquella fuerza que representa una cualidad explícita de nuestro Logos Solar. Cada uno de los Rayos representa parte de su vida, no existen favoritismos entre los Rayos, a pesar de que unos Rayos sean cíclicos, es decir, que se manifiesten en un momento determinado del tiempo, creando un surco en la historia o un nuevo tipo de civilización. Todo son cualidades dentro de este Ser que llamamos Dios.

Ahora bien, de la misma manera que el ser humano está condicionado por siete centros etéricos y por siete glándulas endocrinas, el Señor de nuestro universo manifiesta los grandes poderes o cualidades de Su poderosa voluntad por medio de Sus siete centros etéricos que son, como ustedes verán aquí,

  1. En la línea de progresión de su 1er Rayo, el Rayo de la Voluntad, al planeta sagrado Vulcano.
  2. En la línea de 2º Rayo se está expresando por medio del planeta Júpiter. Insisto en que al hablar de planetas me estoy refiriendo concretamente a aquellos Seres exaltados psicológicos que se manifiestan por medio de tales planetas.
  3. La tercera cualidad inteligente del Logos Solar se manifiesta por medio de Saturno.
  4. El 4º Rayo que tanto está condicionando al ser humano viene regido por Mercurio.
  5. El 5º Rayo, el que dio la vida a la mente del ser humano está regido por el planeta Venus.
  6. El 6º Rayo de la devoción a un ideal, que también tiene el Logos Solar, se manifiesta por medio de Neptuno.
  7. Siendo Urano el planeta que transmite las energías del 7º Rayo o aquella cualidad de cumplimiento propio, inherente al Logos Solar.

Bien, estos siete planetas que constituyen los siete centros o siete chacras del Logos Solar se denominan sagrados en orden a que dentro de la línea expresiva de su naturaleza o cualidad está expresando realmente aquello que el Logos quiere expresar, en tanto que como ustedes verán hay tres planetas no sagrados:

  1. Uno de ellos es Plutón, en la línea del 1er Rayo, que está en la cuarta iniciación, por lo tanto le falta todavía una ronda, una reencarnación para llegar a ser sagrado.
  2. En la línea de Saturno, del 3er Rayo tenemos a nuestro planeta Tierra. La Tierra pertenece al 1er Rayo, está educiendo recién ahora la inteligencia creadora;
  3. En la línea del 4º Rayo, en el Rayo de Mercurio, tenemos al planeta Marte. Marte está siendo condicionado actualmente por grandes poderes.

Si ustedes ven una pequeña variación es que hay actualmente una gran propulsión de fuerzas que aquí veremos también al hablar de los Maestros de Sabiduría que están actualizando ciertos poderes y funciones a parte de su propio Rayo, lo cual quiere significar que estamos siendo trasvasados de energía en energía buscando cumplimientos mayores que los conocidos actualmente.

Si están ustedes de acuerdo con el principio hermético de analogía que dice que a cada una de las Constelaciones Zodiacales le corresponde un planeta es lógico admitir que faltan todavía dos planetas que descubrir, dos planetas desconocidos, uno en la línea del 4º Rayo y otro en la línea del 2º. Uno de ellos seguramente aparecerá cuando Sagitario por la precesión de los equinoccios esté atravesando esta constelación, les hablo de unos cinco mil años solamente. Pero dense cuenta que el Rayo que está en la línea de Mercurio y que por lo tanto tendrá su expresión dentro de la constelación de Géminis aparecerá dentro de veinte mil años. No podemos demostrarlo, ¿verdad?. Bien, acéptenlo como una teoría, pero solamente para que veamos cómo hay que familiarizarse con ese tipo de enseñanza para poder tener una noción más acabada de quiénes somos nosotros, de donde venimos y a donde vamos.

Ahora bien, vamos ahora a referirnos a nuestro planeta Tierra que es el que fundamentalmente atrae nuestra atención, es nuestra morada, ¿verdad? Bien, interesa pues que sepamos cuantos más datos sean posibles sobre nuestro planeta. Como verán ustedes, nuestro planeta está en la línea del 3er Rayo. Como existe un planeta sagrado dentro de nuestro esquema terrestre, que es Saturno, lógicamente estamos dependiendo de Saturno para recibir ciertas fuerzas que provienen de las constelaciones zodiacales y son en parte responsables de la inteligencia del ser humano.

Dense cuenta cuando hablemos el próximo mes del hombre particularmente cómo fue una posición óptima entre Saturno y Venus que produjo la mente humana, el tercer principio cósmico de la inteligencia creadora y el 5º Rayo de la inteligencia concreta crearon la mente del hombre. Luego se nos dice que vinieron los Ángeles Solares y que depositaron el huevo de la mente dentro de la matriz del cerebro animal del hombre primitivo. Son cosas que hay que aceptar, como digo, intuitivamente más que por el razonamiento, porque no podemos pretender captar con el intelecto cosas cósmicas. Así, cuanto más avancemos dentro de lo cósmico y perdamos de vista lo que es la cosa individual veremos porciones del cosmos desconocidas y cesarán las ilusiones en las que estamos habitualmente inmersos, como, por ejemplo, la exacta proporción de lo que hay que aceptar, por ejemplo, de los viajes interplanetarios o por la visita de los extraterrestres.

Esto debe quedar sentado y muy sentado: que existen actualmente en el planeta Tierra y en zonas allende nuestra imaginación unidades de vida conscientes que están monopolizando el cerebro de ciertos hombres –hombres incautos naturalmente– para producir grandes fenómenos de ilusión y de espejismo. Por lo tanto, habrá seguramente en el futuro, en un próximo futuro me refiero, una gran profusión de aventuras o de personas que dicen haber pasado la gran aventura de un contacto con extraterrestres, sin tener en cuenta algo muy importante que cada planeta tiene sus propias fronteras y esta salvaguardado por la fuerza de aquellos que son responsables del planeta y que no hay que tomar las cosas en forma tan literal como se hace usualmente.

Cualquiera de estos grandes seres que voy a definir tiene el poder de materializarse a voluntad y de producir un espejismo si el hombre no está bien preparado para discernir lo que es una ilusión de lo que es la realidad, y naturalmente hay que estar también muy en guardia para saber captar lo cósmico y, sin embargo, ser capaces de ser enteramente individuales, de no perder un ápice de nuestra capacidad creadora como individuos, es decir aquello que decimos que la liberación del hombre como entidad aislada.

No es la gota que se sumerge en el océano de la Divinidad, y que allí pierde su existencia y queda aniquilado, sino que por el contrario es el mar en su totalidad el que se está vertiendo dentro de la gota de lo individual. Existe, entonces, la conciencia individual más la conciencia cósmica o, si ustedes prefieren, la conciencia cósmica más la conciencia individual. Lo interesante es ser creadores, que nuestra mente sea siempre el árbitro de nuestras acciones, que sea el poder que nos eleve, y que cesemos de una vez de depender de otras personas por más espirituales que les consideremos en su vida privada o en su vida cósmica.

Bien, dijimos que en la propia línea del planeta Saturno encontramos a nuestra Tierra. Nuestra Tierra, como todo astro en el universo viene regido por poderes espirituales. Ustedes dirán, “no vemos nada de esto en nuestra vida”. Aparentemente, el mundo está dentro de grandes conmociones y está siguiendo un curso realmente inhóspito para los propios pobladores del planeta y no se ve poder espiritual alguno; no vemos las causas, podemos decir, pero los efectos son la civilización y las razas humanas en creciente evolución o en evolución constante.

Por tanto, no hay que decir, por ejemplo, que no exista la Jerarquía porque no conocemos las causas, como tampoco podemos decir que no existe la electricidad porque ignoramos su procedencia; es decir, que sabemos que existe la electricidad y monopolizamos esta energía, como en el caso de las computadoras electrónicas o la televisión en color, creando realmente maravillas con esta fuerza, cuya causa ignoramos. Voy a hablarles de algo que pertenece al mundo de lo desconocido para la gran mayoría de la gente, y que por tanto como es desconocido y es un lugar casi sagrado, por el sólo hecho de no poder penetrar el misterio no vamos a decir que no existe sino que podemos decir, simplemente, vamos a dejar esta idea suspendida dentro de una duda inteligente y, a partir de aquí, fabricar nosotros mismos nuestras propias hipótesis e ideas para llegar un día a glosar un gran sentido de valores psicológicos, morales, éticos y también universales. Vamos a penetrar, pues, en el estudio de aquellas potencias que gobiernan ocultamente nuestro planeta.

Existe, como ustedes verán, una Entidad psicológica del 3er Rayo cuya Vida da vida a nuestro planeta y nosotros formamos parte de esta Vida, somos como pequeños elementos, pequeñas células dentro de ese gran conjunto estelar; y todo cuanto hacemos, pensamos o decimos reacciona sobre esta Vida inmensa, este Dios planetario, de la misma manera que todo cuanto ocurre dentro de la conciencia de esta gran Entidad psicológica repercute también dentro de la humanidad, dentro de nuestra mentes y de nuestros corazones. Por tanto, vamos a ver si a través de una cierta descripción analógica, analítica, de este cuadro de valores psicológicos desconocidos para la mayoría podemos llegar a encontrar, quizás, el punto luminoso o la meta inmediata para nuestras pesquisas espirituales. Este Logos planetario, este Ser cuya Vida colma nuestro planeta y le da movimiento de rotación, y le da vida en lo que representa reinos, razas, dimensiones, planos, todo cuanto ustedes sepan esotéricamente, se manifiesta también porque tal es la Ley por medio de siete centros, de siete chacras, tres de estos chacras junto con el Central.

El Logos planetario pertenece esotéricamente a aquello que llamamos los Budas esotéricos. Buda no es simplemente el nombre que se da usualmente a Gautama el Buda, Sidharta Gautama fue el príncipe que halló la liberación. Por lo tanto, Buda es un estado de conciencia, y significa iluminado e iluminador. Así que, tres grandes Budas esotéricos mantienen el contacto de nuestra Entidad planetaria psicológica con el Cosmos absoluto, con sus hermanos los demás planetas del espacio vital o Sistema solar dentro del Cual vivimos, nos movemos y tenemos el ser.

Hay también dentro de la expresión de esas cualidades otros tres Budas de carácter exotérico que, en la terminología esotérica, llamamos los Señores de la Llama. Los Señores de la Llama o los cuatro Kumaras son Sanat Kumara y aquellos tres grandes discípulos que hace solamente veinte millones de años, se nos dice, llegaron al planeta Tierra para crear aquí las condiciones de evolución de las cuales nuestro planeta carecía. Estos planetas exotéricos o estos Budas exotéricos o Pratyecas, como también se les denominan, constituyen el anclaje de las energías de las Constelaciones de las Pléyades, de la Osa Mayor y de Sirio, y constituyen las reservas espirituales que utiliza Sanat Kumara para expresar los poderes de la gracia santificante a través del tiempo y del espacio.

Tenemos también, y sé que se van fatigando ustedes ya, … [no] Bien, aunque esto constituye una particularidad muy distintiva esotéricamente de aceptar las cosas por intuición y no por el juicio analítico que se presta a confusiones, que tenemos también dentro de la Ley de los Rayos a aquellos grandes seres que llamamos los Chohanes. Esotéricamente, Chohán significa una entidad con el poder suficiente para llevar adelante un tipo determinado de Rayo; son entidades que antaño pasaron por la etapa humana, y de estado de conciencia siempre inundando de espirales, de revoluciones superiores llegaron a consumar su destino, vencieron las limitaciones del tiempo y del espacio, cabalgaron, tal como se nos dice ocultamente, en rayos más rápidos que los de la luz y se convirtieron en programadores de la fuerza de los Rayos o encarnaciones místicas de las cualidades del Logos Solar para nuestro planeta.

Conocer los siguientes –ustedes pueden seguir el proceso, no sé si lo verán bien-

  1. En la línea del 1er Rayo se manifiesta como Chohán, como jefe de Rayo para nuestro planeta al gran Adepto Maestro Morya.
  2. En el 2º Rayo tenemos al Maestro Koot Humi.
  3. La línea del 3er Rayo viene cualificada por la inteligencia del gran Maestro que llamamos El Veneciano.
  4. En la línea del 4º Rayo tenemos al Maestro Serapis, aquél que enseña a los ángeles, está en la línea del Ángel Creador, de la belleza, de aquello que es angélico.
  5. En la línea del 5º Rayo tenemos al Maestro Hilarión, aquél del cual se nos dice que en encarnaciones pasadas fue San Pablo –lo dejo a la consideración de ustedes–.
  6. En la línea del 6º Rayo, tenemos al Maestro Jesús, aquél que ofreció su cuerpo en el bautismo en el Jordán para ser ocupado por el Señor Maitreya, el cuerpo de Cristo.
  7. Y en la línea del 7º Rayo tenemos al Conde de San Germán o bien al Príncipe Rakoczy, que también se le denomina así.

Pero tengan en cuenta que al hablar de estos excelsos seres no sitúen sus entidades en esferas allende nuestra razón y entendimiento; son entidades psicológicas que viven en cuerpo físico aquí y ahora, no se trata de ilusiones, se trata de hechos vivientes.

Bien, de la línea de los Budas, por ejemplo, algo que es interesante es que existe una coparticipación más objetiva en la tarea de redención planetaria y sirviendo de enlace de unión con esos Maestros que acabamos de nombrar tres poderosas Entidades cuya misión es salvaguardar las Razas, las Religiones y la Cultura, son el Manú, el Cristo o Señor Maitreya como es conocido esotéricamente y el Mahachohán, el Señor de la Civilización; estos grandes seres unifican todo gran proceso de incorporación de energía que proviene de los Budas exotéricos para llevar a la Tierra el perfume idealista de aquello que constituyen las cualidades sagradas del Logos Solar.

Hemos dado un salto de muchos millones de años tratando simplemente de demostrar que el ser humano participa de lo cósmico, forma parte de lo cósmico y debe revelar lo cósmico en su vida individual. Se trata siempre de un proceso de incorporación de energías superiores a la búsqueda incesante de un arquetipo de perfección, y todos nosotros estamos involucrados en este proceso de incorporación de las cualidades de vida de la Divinidad en nuestra propia vida particular. ¿Cómo vamos a realizarlo?, ¿cuál es el método?, ¿hay un sistema de disciplina que conduzca a esta maravilla? Solamente se precisa de buena voluntad, un entendimiento claro y una aspiración superior; con esto tenemos en nuestro poder toda la disciplina necesaria para vivir de acuerdo con los grandes arquetipos de belleza que se agitan gozosos allá en los profundos arcanos de la conciencia de Dios. ¿Y cuál ha de ser la posición psicológica ante esta maravilla? De humildad, una humildad de la cual evidentemente carecemos.

Estamos tratando de reproducir las grandes armonías del cosmos utilizando simples cañas, flautas hechas de caña. Me pregunto si podemos ennoblecer nuestra visión y si podemos crear delante de nosotros un arquetipo superior de belleza y de equilibrio, y si podemos mantenernos a la altura de este ideal, un ideal que está o debería estar más allá de nosotros mismos; si seremos capaces de dejar el intelecto y todo el conocimiento intelectual que producen las grandes ambiciones de la humanidad y podemos penetrar… [Corte de sonido] … los problemas humanos.

Si logramos esto habremos dado un gran paso, por cuanto somos pequeños problemas producto de grandes espejismos, sin embargo, los que producen esta atormentada humanidad que conocemos actualmente con sus guerras, conflictos, y siempre tejiendo y destejiendo cosas sin llegar aparentemente a ningún sitio. Lo cósmico puede ser la gran aventura que podemos iniciar hoy sin dejar de cumplir fundamentalmente con los problemas kármicos de la vida cotidiana.

Solamente que bajo las alas de lo cósmico podemos tener el suficiente valor para resistir las pequeñas pruebas de la vida a las que tanta importancia asignamos. Si conseguimos esto me parece que vale la pena estar juntos aquí hablando de cosas que quizás nunca podremos probar pero que dejan una sensación de paz y de dulzura en el corazón. Ustedes tienen la palabra ahora.

Leonor.— ¿Estos divinos Maestros, podríamos decir, ayudan con su trabajo –porque no sé qué palabra utilizar- ayudan al Dios planetario o ven más que el Dios planetario?

Vicente.— ¿Cuáles?

Leonor.— Los Maestros de Sabiduría, ayudan al Dios planetario o pasan más del Dios planetario.

Vicente.— Están inmersos en Su aura y cooperan en Su trabajo.

Leonor.— ¿Ven su plan?

Vicente.— Sí, sí, ven su plan

Leonor.— Ellos trabajan por restablecer el plan con sus trabajos de cada uno exacto para la evolución de la humanidad.

Vicente.— Exacto. Esto nos da a nosotros la idea de cuál debe ser nuestro trabajo. Hasta aquí, la persona cuando se dirige a la Divinidad, dense cuenta, está siempre pidiendo; que yo sepa hay muy poca gente que ore a la Divinidad diciendo ¿qué puedo hacer por Ti? Es esto, es el enfoque el que hay que cambiar. Fíjense bien, como dijimos el mes pasado, el “Padre Nuestro” está registrando precisamente una tónica definida en el sentido de que el Padre debe ayudarme. Sí, estamos diciendo, por ejemplo, Tú eres el Dios que venero, pero Tú debes darme el pan de cada día y protegerme de la tentación, ¿verdad? Pero es que realmente si aceptamos que somos células conscientes del Cuerpo de Dios, nuestro interés será el de cooperar con la Madre Fuerza que nos da vida, y entonces surgirá, lógicamente, un nuevo cúmulo de valores diferentes de los reconocidos hasta aquí, de entregar nuestra vida, de ser partícipes de Su voluntad, de hacer posible que la parte del plan que esté a nuestro alcance quede bien delimitado en nuestra mente y corazón y podamos actualizarlo ¿verdad? Entonces, el enfoque es muy diferente, el de la persona que le pide a Dios del que se ofrece a Dios. Solamente esto. Todo cuanto estamos diciendo aquí es para ver si podemos hacer algo. De momento estamos aquí en paz, ya es algo ¿verdad?

Interlocutor.— Entonces, ¿si nosotros tratamos de hacer…, de superarnos dentro de lo humildemente posible, ayudamos a Dios?

Vicente.— Naturalmente. Fíjense bien, cuando la Entidad planetaria, el Logos planetario dio la mente al ser humano, por las circunstancias que estudiaremos el próximo mes, se creó dentro del propio Dios una división, y sabía Dios a lo que se exponía cuando le dio al hombre el libre albedrío, porque el libre albedrío es un atentado contra la Voluntad de Dios; no hace el hombre por el albedrío lo que es parte de la Voluntad de Dios, hace su propia voluntad, que no es lo mismo. No sé si me explico. Es que estamos viviendo creyendo que el libre albedrío es lo más grande que tenemos. Yo digo que un día, en razas futuras, el hombre no tendrá libre albedrío tal como lo conocemos actualmente; siendo el libre albedrío la capacidad que tiene el hombre de decidir, de elegir y de crear situaciones. ¿Se dan cuenta?

Interlocutor.— ¿Y de desequilibrar, el hombre?

Vicente.— …Voy a terminar la idea si me permite. Entonces, démonos cuenta de que si tenemos un libre albedrío que nos separa y que la pérdida del libre albedrío es lo que nos edifica, en todo caso, ¿qué es la pérdida del libre albedrío? Ya dijimos aquello de que la totalidad del mar se vierte en la gota individual. El libre albedrío no se pierde, alcanza la categoría de lo cósmico, pero no es nuestro caso, ¿verdad? No estamos en lo cósmico, estamos simplemente en lo particular, en lo individual, dentro del egoísmo de los valores cambiantes.

Interlocutor.— Yo quería decir que el libre albedrío, claro, el día de mañana conscientemente sí que estará de acuerdo con todo el orden universal, ahora bien, claro, ahora existe esta posibilidad de que tratemos de hacer lo mejor posible para no desequilibrar, precisamente, el orden desde lo más pequeño hasta lo más inmenso.

Vicente.— Lo cual quiere significar que si vertimos el libre albedrío en lo universal deja de ser libre albedrío tal como lo conocemos [sí, sí] De acuerdo.

Interlocutor.— Por qué no nos aclaras un poco esto de la conjunción magnética entre la Osa Mayor y las Pléyades, y el papel de Sirio, porque siempre lo vengo oyendo desde hace mucho tiempo…

Vicente.— No sé si me tomarán por un iluso, por una persona con ideas nebulosas, pero dense cuenta de una cosa muy importante: la relación magnética entre la Osa Mayor y las Pléyades con el resultado de la invocación de Sirio es exactamente la misma del contacto sexual entre el hombre y la mujer, porque existe la Ley hermética de analogía que dice que igual es arriba que abajo, igual es abajo que arriba. Ahora bien, por favor, no tomen literalmente mis palabras; estoy hablando de conjunciones magnéticas, no vayamos a situar a estos grandes Seres a nuestra altura, hay que crear otra fórmula de vida. Solamente estoy tratando de clarificar algo que realmente es muy difícil de ser interpretado, pero no es la única manera de ver cómo se ha creado un universo, un universo que es físico. ¿Cómo puede ser creado un universo físico a partir de las leyes naturales, creadas por la propia Divinidad?

Interlocutor.— Ruhi Yoga Devi, la dama de Loto ¿qué lugar ocupa entre los Señores de la Llama? ¿Podría saberse algo?

Vicente.— Solamente entre los Señores de la Llama y el Señor del Mundo existe un solo ser: Buda, lo demás son cosas que se han puesto sobre Buda, y este nombre que das puede ser algo que se asigne a Buda. El Buda que conocemos en la historia del planeta o Sidharta Gautama, como tampoco habéis visto cuando he hablado, por ejemplo, de los yogas he utilizado los más concretos, lo que más definen la actitud yóguica: para el físico el Hatha-yoga, para el emocional el Bakti-yoga, para el mental el Raja-yoga, dándonos cuenta que en el Hatha yoga hay el Karma-yoga, el Laya-yoga, el Mantram-yoga, y una serie de yogas que están dentro del yoga principal. Por lo tanto, todas las ideologías, por ejemplo, singularmente el lenguaje sánscrito, se prestan a confusión, solamente existe un intermediario entre los grandes Señores, El Manú, Maitreya y el Mahachohán, el Señor digamos del Gobierno o de la Política o de las Razas, de la Educación y de la Religión, y de la Civilización, a través de Buda, y esto se ve, muchos de ustedes lo sabrán, durante el Festival místico de Wesak, en el plenilunio de la Constelación de Tauro, o del signo de Tauro, en la luna llena de Tauro, ¿verdad?. Pues bien, sólo hay un intermediario cósmico, Éste, más una serie de intermediarios que desconocemos. Por ejemplo, la Jerarquía actualmente tiene alrededor de sesenta y cuatro Adeptos, personas que son conscientes de su vida de unión con la Divinidad; están muy por encima; y por debajo tenemos las grandes ramificaciones que estudiaremos más adelante. A partir de aquí, ya vamos a hablar del hombre. Aquí hablamos del 5º Reino de la Naturaleza, del 6º y del 7º, y ahora nos toca hablar del 4º Reino. El 4º Reino es el que cualifica al ser humano. Por lo tanto, lo que vamos a hacer ahora es reducir todo el contexto y no meternos demasiado en los términos conocidos en la literatura esotérica, desconocidos para la gran mayoría. Los grandes Pitris, los grandes Mahachohanes, los grandes Mahadevas existen porque son entidades. Ahora bien, si a un Mahadeva le doy un nombre occidental diré que es un Arcángel… ¿para qué tengo que hablar entonces en sentido figurativo? Hay que decir tal como está. Así que Buda es la expresión de esta fuerza que unifica los tres grandes Departamentos Humanos con los Grandes Budas de Actividad. A partir de aquí, y a través de Sanat Kumara tenemos contacto con todo el Cosmos y con la participación de los Señores de la Llama.

Interlocutor.— ¿Así es que en la conjunción de la Osa Mayor y de las Pléyades se manifestó un universo, nuestro universo?

Vicente.— Sí, el nuestro, el que está a nuestro alcance.

Interlocutor.— ¿Y entonces, todo lo que está aquí está dentro de este universo?

Vicente.— Sí. Hablamos de nuestro universo, es nuestro pequeño universo. Y aún con todo, hay grandes vacíos, porque fíjense ustedes que al hablar de las grandes potestades y de las grandes jerarquías no les he hablado todavía de las potestades angélicas, y hay que hacerlo para que el cuadro sea más completo. Por ejemplo, tenemos que con cada uno de los Logos planetarios está un gran Arcángel que secunda su trabajo, y en la línea de los Logos están los Ángeles Cósmicos. Ahora bien, al hablar de ángel y al hablar de Logos podemos decir que el Logos es la Voluntad que idea, y el Arcángel es la Fuerza que construye. Entonces, cuando existe una gran, digamos, conjunción en cada plano de los siete que constituyen el universo entre el Logos planetario, un gran Arcángel y la multitud increíble de pequeños devas que secundan el trabajo de los grandes Arcángeles tenemos un plano con todas sus formas; es como si dijésemos que el sonido creador de cada uno de los Logos ha creado un color, y este color es habitado por un Arcángel y a través de aquel color crea por medio de sus huestes angélicas la multitud de formas geométricas que constituyen un universo. Es por tal motivo que Platón decía: Dios geometriza. Y si no examinen cualquier tipo de átomo y verán una o varias formas geométricas perfectas creadas por los ángeles, no por las manos de los hombres, como el cuerpo de luz al que se refería Pablo de Tarso. Tenemos los grandes Arcángeles cósmicos en relación con los Logos planetarios y Logos Cósmicos, tenemos también los grandes Arcángeles, digamos, pertenecientes a la línea de actividad de los Logos planetarios, tenemos a los ángeles que secundan a los Arcángeles, y tenemos multitud de devas, porque entonces tenemos que entrar al estudio de la parapsicología. Se estudia todo menos lo esencial, la participación dévica en cualquiera de los signos parapsicológicos que existen en la humanidad. Ahora empieza ya la ciencia a admitir la existencia de elementos que desconoce pero que existen, que funcionan, que actúan. ¿Se ha definido completamente, por ejemplo, por qué al hablar –yo y ustedes están escuchando- se puede transmitir mi voz y ustedes recoger aquello? ¿Cuál es el vehículo que existe? El éter, pero ¿qué es el éter en sí? No puede ser algo que esté muerto, tiene que estar vivo para que mi voz llegue hasta ustedes.

Interlocutor.— Yo quería preguntar –no se si sabré hacerla, pero usted me captará bien– el planeta Tierra, cuando vino Sanat Kumara de Venus, qué representa Sanat Kumara, el alma o el espíritu del cuerpo físico que es la Tierra. ¿Puedo hacer esta pregunta?

Vicente.— Sí, claro. Lo que no sé es si la podré responder adecuadamente. Puede hacer las preguntas que quiera, pero dense cuenta de que la posición de Sanat Kumara con relación al Logos planetario es idéntica a la de Cristo con respecto al Maestro Jesús, o la misma con respecto al alma y la personalidad del hombre. Es la misma, dándonos cuenta que cada Logos planetario está unido al Logos Solar, y esto claro es una cosa que…, cuando empieza uno a pensar en esto se queda…, pero lo interesante es la humildad que entra en uno cuando se ve tan pequeño e inmerso en tan grandes causas.

Interlocutor.— Haciendo referencia al Conde San Germán he leído algo sobre él, de alguna encarnación que tuvo en Francia y de los fenómenos que se habían producido por intervención del Conde de San Germán, ¿nos podría decir usted algo sobre esto?

Vicente.— ¿Sobre San Germán? Bueno, el Conde de San Germán, más adelante fue el príncipe Rakoczy, es un Adepto que tiene cuerpo físico y viaja mucho por Europa y por América…

Interlocutor.— Yo he leído esto en francés y parece que sus principales conocimientos están en Francia…

Vicente.— Sí, lo que conocemos de San Germán es lo que está más cerca de nosotros, fue en la época de la Revolución Francesa o anterior a ella; vemos su nota clave allí. Pero dense cuenta de una cosa interesante con respecto al Conde de San Germán y es que –ustedes pueden aceptarlo o no– está ocupando la posición de Mahachohán, está ocupando la posición que tenía el Mahachohán [anterior] durante muchos miles de años, como función interpretativa de los deseos de la Divinidad con respecto a la civilización de la Tierra. Entonces, hablar de San Germán es meternos ya con el asunto de los grandes Chohanes que están por encima de los Rayos, y que conocemos tan poco de ellos. Pero, se nos dice actualmente que por disposiciones, porque hay concilios y de la misma manera que estamos reunidos en cónclave aquí más o menos, hay concilios planetarios y concilios solares donde se determina qué es lo que va a ser de la humanidad en los próximos mil años o diez mil años; se proyecta, se planifica, se ordena y naturalmente están de acuerdo con las grandes posiciones astrológicas de los astros para saber cuándo la humanidad puede recibir, sin peligro, cualquier tipo de energía. Por ejemplo, la energía del 1er Rayo es totalmente desconocida, el Rayo puro me refiero; cuanto conocemos acerca del 1er Rayo es solamente una expresión o un subplano del 2º Rayo del Sistema Solar, el Sistema de Amor. [Corrige unas indicaciones escritas sobre la pizarra: aquello es Logos Solar, está equivocado esto, es Logos Solar, ahora me doy cuenta, es el Logos Solar, el Dios del universo, el Logos planetario estaría aquí, rectifiquen, por favor, es Logos Solar].

Interlocutor.— Como es arriba es abajo y si sabemos que antes de la concepción de un ser humano su ego ya preexistía, porque hubiera tenido otras reencarnaciones, yo pregunto, ¿antes de la conjunción magnética de las Pléyades y de la Osa Mayor, el Logos de nuestro Sistema Solar preexistía o fue un resultado, una creación, un resultado de aquella conjunción?

Vicente.— No, no, preexistía. Los Logos y los seres humanos no somos como las setas en el bosque, somos algo superior. Por lo tanto, es preexistente por su propia evolución. Es decir, que lo que el Logos Solar hace con su cuerpo universal es cuanto tratamos de hacer nosotros, muy imperfectamente con el cuerpo físico, con las glándulas, digamos, los centros etéricos y con el conjunto de sistemas que nos están condicionando y que nosotros debemos condicionar, y que cuando con el tiempo se hable del misterio de redención, del Cristo por ejemplo, sepamos que se refiere también a que el espíritu humano debe redimir todo su conjunto universal, de su cuerpo, y esto es la base del yoga por ejemplo. Redimir el cuerpo físico a través de Hatha-yoga, redimir el cuerpo emocional por medio de Bakti-yoga, y liberar la mente o redimir la mente por el proceso del Raja-yoga y Agni-yoga, y después los cuerpos superiores ya están dentro de un plan tan absolutamente arquetípico que no podemos hablar de ellos, como de las razas que aparecerán en el futuro, ¿qué sabemos de la razas que aparecerán dentro de cincuenta millones de años? No sabemos nada, pero podemos predecir solamente algo importante, que estamos en la 5ª subraza de la 5ª raza, significa que el 5º Rayo es el Rayo de la mente concreta, y significa también que estamos evolucionando tranquilamente, sin darnos cuenta, por medio de la intelectualidad y por medio de la superación del intelecto también, buscando la intuición, siempre dentro de la línea del 5º Rayo que a través de Venus viene del 5º gran principio cósmico del plano Solar. Claro, dirán ustedes cuenta unas cosas que…, pero es que todavía hay cosas mayores, pero… hay suficiente me parece, hay bastante.

Interlocutor.— Es que antes no me terminó de contestar a esto. Se puede entonces considerar que la Osa Mayor como padre y las Pléyades como madre dieron lugar al cuerpo del Logos Solar y el Logos Solar como Ego, por así decirlo, por analogía, es un gran Adepto de la Logia de Sirio.

Vicente.— Sí, justo, y que encarnó en este cuerpo formado. Sí, puedes aceptarlo bajo las leyes herméticas de la analogía. No estamos traficando con valores emocionales, por favor. Estamos tratando simplemente de ver si es posible que la entidad que llamamos hombre pueda ser reconocida en su más elevada dimensión porque si elevamos el concepto a lo máximo será posible que los pequeños problemas humanos desaparezcan algún día. Hay dos maneras de enfrentar un problema: con una gran atención y con una gran desatención. Las personas que no tengan más potencia que el intelecto deberán afrontar el hecho directamente con toda la atención de su vida; las personas que tengan su vista en lo abstracto no se preocuparán de sus problemas, el problema pasará pero no pasará con ellos o ellos no pasarán con el problema. Entonces verán que la atención y la desatención es lo mismo, es como la nada y el todo; dense cuenta, aparentemente es un contrasentido pero la nada y el todo son la misma cosa. La nada es la ausencia, pero si en esta pizarra no hay nada pintado, igual les da la idea de la nada y del todo. Ah, si ponemos un pequeño puntito ya es algo y es la nada y es el todo. Ahí empieza el problema del karma humano, esta pequeña cosa que nace en las fronteras del todo y de la nada. ¿Se dan cuenta?

Interlocutor.— ¿La inteligencia concreta está por encima del intelecto?

Vicente.— Es lo mismo. Está en el 7º, 6º, 5º y 4º subplano de la mente, de manas, digamos de la literatura esotérica. La mente se manifiesta en siete substratos; en el 1º, 2º y 3º pertenecen al Alma, y el 4º, el 5º, el 6º y el 7º que es intelecto puro, que es concreto pertenecen al ser humano, al alma en encarnación, digámoslo así.

Interlocutor.— Has dicho Jesús y Cristo ¿No es lo mismo?

Vicente.— No. Ustedes si han leído algo de la vida de Cristo, verán que hay un gran pasaje en Su vida, que es el bautismo, un misterio en el cristianismo, en el Jordán, en el cual Juan el Bautista bautiza a Jesús. ¿Qué pasa aquí? Sumerge el cuerpo de Jesús, y en tal momento viene Cristo, el Instructor, y se posesiona del cuerpo de Jesús, y entonces tenemos a Jesús el Cristo, Jesucristo. Cosa que no explica nunca la Iglesia, es raro, porque es una cosa tan importante. Se ve la Paloma, pero ¿qué es la Paloma? Es el Espíritu de Cristo que se introduce en el cuerpo del Maestro Jesús. Claro, al hablar del hombre tenemos que hablar del Maestro Jesús y de Cristo como los Avatares que están traduciendo simbólicamente la expresión psicológica que tiene el hombre y su alma. Esto claro, lo estudiaremos la próxima semana cuando estudiemos al hombre, esta tremenda incógnita y, claro, después de ver las implicaciones universales nos será más fácil porque entonces veremos un cuadro como éste pero correspondiente al esquema humano, con sus glándulas, con sus centros diríamos condicionadores, etéricos, y con sus sistemas nervioso, sanguíneo, circulatorio, etc. , para ver que somos hechos a imagen y semejanza de Dios, como dicen todas las religiones, pero que no explican nunca. Es tal el misterio, como la Trinidad. La Trinidad es un misterio, pero ¿por qué es un misterio? Que Dios es uno, que Dios es dos y que Dios es tres, y la gente dice, “bueno y eso qué es”. Pero si el hombre siendo el Yo, un alma, puede pensar, puede tener un pensamiento, puede sentir y puede actuar sin dejar de ser el Yo ya está explicado el misterio, digamos, de la Trinidad. Entonces, no hay que buscar demasiadas apelaciones ni demasiados argumentos, simplemente hay que tratar de ser lógicos y utilizar el sentido común, el menos común de los sentidos, me parece tal como se dice. Claro, la analogía hermética acaba de configurar el cuadro que tenemos planteado para saber qué es la mente o qué hay que hacer y dónde hay que proyectar los valores inmarcesibles del espíritu.

Interlocutor.— Jesús antes del bautismo era Jesús y con el bautismo fue Jesucristo.

Vicente.— No.

Interlocutor.— ¿No? ¿Fue Jesús y Cristo, Jesucristo?

Vicente.— Yo digo que Cristo…, quien permaneció fue Cristo, Jesús desapareció. Fue Cristo con el cuerpo del Maestro Jesús, que se vio ahogado en el Jordán.

Interlocutor.— Entonces, ¿Jesús se fue y dejó su cuerpo a Cristo?

Vicente.— Sí.

Interlocutor.— Me ha parecido entender que no puede haber mucha relación entre los seres de otros planetas y nuestro propio planeta; actualmente en un par de libros, que quizá usted conocerá “Yo estuve en Ganímedes” y “Preparación para Ganímedes”, que hablan de una posible conmoción telúrica, próxima, en nuestro planeta Tierra y cómo unos seres de otros mundos, de otros planetas intentan salvar lo salvable de esta humanidad, transportándola a estos otros mundos. Me gustaría saber su opinión concreta sobre estos hechos.

Vicente.— ¿Muy sincera la quiere? [Sí, muy sincera]. Bueno. Me parece que es una gran ilusión; la misma ilusión de aquellas personas que se creen salvadores, con complejo mesiánico, que están salvando constantemente cuando apenas se han salvado ellas mismas, sus almas. La mayoría de gurús, dense cuenta, están tratando de salvar cuando ellos mismos todavía no están salvados ni redimidos. ¿Qué hacen entonces de las fuerzas que tratan de monopolizar?, están siendo monopolizados, pero con respecto directamente a su pregunta, hemos dicho algo esencial, que las fronteras de cada mundo están protegidas y salvaguardadas por la Jerarquía, por esta fuerza inmensa espiritual, y nadie que venga de otro planeta podrá pasar sin pasaporte, seguro. Es esto lo que hay que mirar, ser realista en todo, a ver si creemos que un planeta es un balón con el cual está jugando cualquier futbolista. No, señores. El planeta tiene una vida llevada por esta Entidad gloriosa de la Cual formamos parte. Por tanto, ¿por qué empequeñecer la gloria de nuestro planeta y sus posibilidades internas de redención buscando salvadores de otros mundos que tendrán bastantes problemas, seguramente, también. Por lo tanto, los libros no tengo tiempo de leerlos, se lo aseguro a usted. No conozco estos libros, pero mejor que no se conozcan, porque están creando la ilusión en el planeta, una ilusión que crea problema de relación, que está ensombreciendo la visión de estos grandes conjuntos universales, que están trayendo dispersión mental en vez de fusionar los ánimos. ¿Quién va a salvar a quién? ¿Quién nos va a salvar a nosotros? Solamente la comprensión interna y la aspiración superior, nadie más.

Interlocutor.— Me gustaría entonces, si pudieras decirnos cómo podríamos nosotros ir a los otros sitios, porque supongo que también tendrán sus guardianes esos planetas como tenemos nosotros.

Vicente.— Es que no tenemos por qué ir. Para qué vas a ir a vivir fuera de tu casa, ¿no estás bien en tu casa?

Interlocutor.— Yo no, pero van, hemos podido ver…

Vicente.— He dicho que para tener comunicación con los otros mundos tenemos a los Señores de la Llama y tenemos a Buda y a otros señores que pueden penetrar a través de la Logia con las Logias espirituales de otros mundos. Pero que nosotros, como están diciendo por ahí muchas personas ilusas, que sueñan que se van a Venus, que se van a Marte dan explicaciones muy imaginativas pero carentes de toda certeza. Ilusiones astrales, maya. La ilusión del mundo astral, por ejemplo. Hay quien sueña cualquier cosa y cree que es un extraterrestre o es una entidad, qué sabe una entidad, Dios sabe que puede ver; otras personas que ven a la Virgen, por ejemplo. Fíjense bien, que ve una persona una imagen astral, no tiene importancia, los perritos ven cosas astrales, y los caballos ven cosas astrales, y los elefantes ven cosas astrales, son animales, el que una persona en un éxtasis astral vea una forma y diga que es la Virgen, y que la gente se arrodille allí. ¿Adónde hemos llegado?, me pregunto yo. ¿Se dan cuenta? La ilusión está encima de nuestras cabezas, es la espada de Damocles constantemente cernida sobre la cabeza de la persona que tenga ilusiones, y es la primera gran lucha que debemos entablar contra el terrible guardián del umbral de los misterios. Una cosa solamente, por favor, mantengan siempre mente y corazón; solamente ustedes pueden salvarse a sí mismos, nadie más. Los demás pueden darnos orientaciones, señalar caminos, pero el trabajo es de ustedes, de ustedes y mío.

Interlocutor.— Quizás no me he explicado, me refería precisamente no a los seres que dicen que van a otros planetas sino a los artefactos que mandamos desde aquí y que nos están mandando, por fotografías…

Vicente.— Antes que nada, son artefactos físicos creados por la técnica, una técnica que no ha dado resultado en nuestro mundo, porque la técnica no nos ha liberado de las guerras ni de las tensiones planetarias. ¿Se dan cuenta? Enviamos, técnicamente, artefactos a otros mundos, y ¿qué vamos a ver? Ilusiones. Supongan ustedes que un artefacto enviado a Marte empieza a registrar y veremos aquello que se nos deje ver, aquello que la Entidad planetaria nos permita ver; otra forma de ilusión. Dense cuenta ustedes, porque es una gran ilusión que la programación técnica de la vida tiene un significado, pero, ¿y la ética, y la moral? Los dineros gastados, por ejemplo, en crear artefactos para visitar otros mundos, cuando nuestra Tierra, el Tercer Mundo, carece de lo más necesario para vivir. ¿Se dan cuenta? ¿Qué vamos a ver entonces? ¿La realidad? Solamente la ilusión engendrada por la propia técnica, y si vamos a un planeta mejor que el nuestro, ¿qué vamos a ver?, lo que nos permitan ver, y veremos pedruscos como los que vemos en Marte. ¿Es Marte así? ¿Qué sabemos nosotros? ¿Sabemos cómo se pueden manejar los éteres, cómo un Adepto mismo puede crear situaciones ambientales para crear esa confusión en la mente de una persona que quiera, por ejemplo, activar armas nucleares? Qué paso, por ejemplo, en el año 1943, cuando Alemania estaba a punto de vencer en la guerra, y la Jerarquía creyó necesario que Alemania no debía ganar la guerra porque no estaba en la línea del Plan de la Jerarquía, y entonces creó una imagen mental sobre el cerebro de los científicos alemanes que nunca encontraron la fórmula final. Sin embargo, Estados Unidos y Rusia crearon la bomba atómica. ¿Se dan cuenta? La bomba atómica a favor de Alemania cuando todo era victoria, Alemania había llegado a Moscú, tenía Francia, Italia, tenía casi toda Europa, España incluida aunque no se diga, y ¿qué pasó entonces? Los guardianes del planeta, señores míos, solamente esto.

Leonor.— Una pregunta sobre la visita a otros mundos, y naturalmente también hay quien piensa en la visita auténticamente terrestre de poner los pies en la luna. En este caso puedo decir que pusieron los pies pero no la cabeza [exacto] porque resulta que no poder explicar grandes cosas y además han cambiado completamente su modo de ser, de la misma manera que en los mundos abisales con el Profesor Picard con otros artefactos como aquellos los hombres que vivían un mes debajo del agua, en este mundo del silencio sobre el que se ha escrito al volver a la vida nuestra, esto que era el mundo abisal de nuestro propio planeta dejaron de ser como eran antes. O sea que, precisamente, yo creo que todos nuestros órganos y nuestros sentidos pueden cambiar si cambiamos de lugar, y lo que podemos decir a la vuelta vuelve a carecer de sentido o no sabemos si decimos verdades, me parece a mí.

Vicente.— Exacto, porque una cosa es visitar un planeta; supongamos que tenemos la posibilidad de visitar un planeta, bien, hemos creado un vacío en el éter, hemos ido a otro planeta, pero si las condiciones de aquel planeta, físicas, emocionales y mentales son distintas de las nuestras, ¿qué podremos captar de allí? Y cuando hablamos de vida, siempre comparamos la vida de los otros planetas con la nuestra. Estamos tratando de descubrir el tesoro del cosmos con unos pequeños instrumentos que son residuos en comparación con la técnica de las estrellas, causando confusión dentro de la verdad, porque si la persona no está bien preparada para resistir lo que es la mente, lo que es la emoción y lo que es la condición física de otro planeta no captará nada, y en caso de que llegara a coincidir plenamente en estos tres niveles cabría captar entonces, si está suficientemente capacitado aquel ser que ha ido allí, con la gran hegemonía espiritual que pueda reinar en aquel planeta y si se ve entrada a la verdad por medio de las grandes Jerarquías de aquel planeta. Yo creo, soy muy sincero, que tenemos un gran trabajo que realizar aquí y ahora, que todo cuanto no podamos comprobar por nosotros mismos debe ser considerado como un objeto de duda, duda inteligente pero al fin una duda; la persona que acepta o que rechaza porque su naturaleza es aceptar o rechazar, si se dan cuenta, está equivocándose a menos que tenga la intuición lo suficientemente desarrollada para que cuando diga sí que sea sí y cuando diga que no sea que no, lo cual se ve por la evolución de la humanidad que no es así, que la persona se equivoca frecuentemente y como se equivoca, como está dentro del maya de los sentidos, la ilusión emocional y el espejismo mental está creando situaciones planetarias realmente deprimentes. La técnica, repito, no ayuda a la civilización si no existe una ética en dicha civilización. Lo demás pertenece al mundo de las ilusiones.

Interlocutor.— Quería hacer dos preguntas relativas a la innovación tecnológica… Sirio porque me llamó la atención este verano que estuve recogiendo traducciones antiguas… en Provenza, y resulta que una alemana que viajó allí me parece que tradujo la escala clásica, popular, folclórica de lo que acaba de decir usted sobre esa conjunción magnética y que los pastores antiguos de Provenza creen todavía que hay un matrimonio entre las estrellas y, al decir usted esto, pienso que se podría referir a esa conjunción magnética entre, precisamente hablaba usted de las Pléyades y de la Osa Mayor. Y luego, la segunda cosa es que como todo en la vida, las grandes verdades cósmicas se proyectan a nuestra escala planetaria, a veces este famoso ciclo de Arturo, porque Arturo astrológicamente es el Oso, si tiene alguna relación con la Osa Mayor el famoso ciclo céltico de Arturo.

Vicente.— Sí, sí. Completamente, y todo cuanto se atribuye, por ejemplo, a los Señores de la Tabla Redonda y todo el conjunto de verdades que hoy está en la alquimia tradicional está en las grandes verdades esotéricas, en la masonería ciertamente también; están reflejando esto, lo que pasa es que hay temor a presentar la verdad porque la gente teme que le tachen de loco o de iluso, pero el pueblo que tiene un gran sentido de valores ha recogido la tradición en forma de alegorías y de cuentos, pero que reflejan indiscutiblemente la verdad cósmica, porque somos cósmicos, simplemente por eso.

Interlocutor.— Lo que quería decir es que se puede rastrear esta conjunción magnética con lo de los dos principios, el eterno masculino y el eterno femenino.

Vicente.— Enteramente, fíjense bien que Cáncer es madre por excelencia; existe Venus que es la madre de la mente; por tanto todo es analógico, tal como decía Hermes Trismegisto “Igual es arriba que abajo, igual es abajo que arriba”, y las grandes verdades cósmicas se reflejan siempre en las alegorías guardadas tradicionalmente por todos los pueblos de la Tierra. Bueno, y ahora tendríamos que ver los padres y las madres de las Pléyades y los padres y las madres de la Osa Mayor…

Leonor.— A ver si aclaramos una cosa que me gustaría, de las Cabritillas que ha servido una, esotéricamente dicen, la sabiduría, que aquí hay un secreto oculto, ¿podría estar –esto es mi intuición– relacionado con el planeta Tierra para el día de otra conjunción magnética?

Vicente.— Sí, y entonces seguramente que el planeta Tierra será sagrado.

Leonor.— Yo lo relaciono con esta Cabritilla que se ha perdido, no sé, digo yo.

Vicente.— Bueno, hay una Cabritilla, una serie de Cabritillas… Hay una o dos estrellas particularmente de la Osa Mayor y de las Pléyades, por ejemplo que son Alción y Mizar que tienen una gran significación en la conjunción, pero claro si nos extendiéramos en astrología cósmica necesitaríamos días y días para hablar solamente de esto. Yo creo que se han cansado ustedes bastante porque este es un tema…

Leonor.— La canción del Boyero que cantan los de estas regiones por aquí…[los Cátaros] los Cátaros, cantan la canción del Boyero todavía los agricultores que se refiere a la Constelación de Orión.

Vicente.— Sí, sí, ya digo que las grandes verdades del cosmos y las grandes Constelaciones siderales se reflejan a través de las tradiciones populares, porque el pueblo sabe guardar fielmente la gran expansión del cosmos, seguro.

 

  Descarga epub

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.