La Jerarquía Espiritual en los Seres Humanos

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La Jerarquía Espiritual en los Seres Humanos Vicente Beltrán Anglada Barcelona, 8 de enero de 1977

Tratamos el tema de las jerarquías espirituales de acuerdo con las energías de los Siete Rayos. Así, asistimos al nacimiento de nuestro Sistema Solar y estudiamos las analogías existentes entre aquellas entidades psicológicas que constituyen el centro de un Esquema Cósmico, sus derivaciones solares y, finalmente, llegamos a la conclusión de que, siguiendo la ley hermética de la analogía, existía también una jerarquía planetaria. Y, hoy, extendiendo todavía más nuestro razonamiento, tenemos que analizar lo que significa la jerarquía espiritual en el mundo de los seres humanos, en la humanidad, entendiendo que el hombre es el microcosmos del gran macrocosmos, y que si estudiamos el Cosmos, forzosamente tendremos que estudiar al individuo y viceversa, porque todo está unificado, no existe una separatividad en el Cosmos, solamente es la mente intelectual del ser humano la que divide, separa y analiza.

Les invité a seguir para nuestro estudio esotérico la regla mística de los iniciados, con aquellas cualidades básicas que constituyen el propósito de vida de todo ser nacido, que es el querer, el saber, la audacia en la búsqueda y, finalmente, el silencio, la humildad.

Con estas cuatro cualidades, la del interno propósito perseverantemente sostenido, con la sed de conocimiento superior buscado siempre en forma impersonal; la intrepidez o la valentía, la audacia en penetrar en las regiones desconocidas de la conciencia; y finalmente, aquella silenciosa humildad del hombre que ha conquistado una verdad y se limita a reverenciar a la Divinidad y no se vanagloria de aquella verdad contenida en su interior ya como fruto de una experiencia.

Teniendo ya como base de nuestra búsqueda interior este propósito sostenido, esta sed de conocimiento, esta intrepidez en la búsqueda y esta humildad sostenida también, vamos a analizar aquello que constituye la esencia, la raíz, la interrogante de todo ser humano cuando en determinado momento de su vida se pregunta quién es, de dónde proviene y adónde se dirige.

Bien, siguiendo el proceso analítico de la analogía hermética, hoy estudiaremos lo que puede ser el principio del 4º Reino de la Naturaleza, de lo que es el reino humano, teniendo en cuenta que todo cuanto vamos diciendo no debe ser interpretado en forma intelectual, siguiendo un razonamiento más o menos lógico, sino tratando de profundizar en aquel océano desconocido de verdad que es la intuición.

No acepten tampoco nada de lo que se diga aquí por el hecho de que tengan confianza en la persona que está exponiendo tales ideas, sino teniendo en cuenta el que si algo es verdad, la verdad se sostiene por sí misma, no necesita defensores.

Por lo tanto, solamente hay que seguir muy atentamente todas y cada una de las ideas que iremos exponiendo y tratando, dentro de esta atención, de dejar que la mente intelectual quede automáticamente paralizada o suspendida en sus funciones a fin de permitir que la atención sea tan profundamente analítica que pueda comprender si realmente hay verdad o, por el contrario, hay una deformación de esta verdad en estas palabras.

Siguiendo pues el proceso de analogía, les voy a insinuar que conforme vaya hablando vayan ustedes mirando estos gráficos que están en la pizarra, empezando ya por el lado derecho de la imagen, a la izquierda de ustedes, verán en el primer triángulo qué es lo que esotéricamente se denomina como el triángulo iniciático.

No sé hasta qué punto Uds. saben algo, por sus lecturas o por su propia comprensión intelectual o espiritual, de lo que significa la iniciación referida al ser humano. Cuando hablamos de iniciación nos estamos refiriendo concretamente al esfuerzo que realiza el ser humano para penetrar en zonas más elevadas de su propia naturaleza divina.

Así, en el cuarto reino, como en todo, deberá penetrar un día en el quinto reino, y como que existe tanta diversidad de experiencia y de evolución entre los seres humanos es lógico que la entrada en estas iniciaciones hacia el 5º Reino de la Naturaleza se vaya realizando en forma muy selectiva y de acuerdo con los merecimientos espirituales y por la experiencia de estas entidades humanas que están preparadas para ello.

Pero, si se analiza el fondo de la cuestión iniciática, se verá que existe una gran relación con el fenómeno eléctrico que produce la luz, evidentemente, existe un foco de energía potencial que envía su radiación, su proyección, su fuerza, hacia un punto determinado, pero este punto determinado, que es el ser humano, tal como lo estamos tratando, no podía sostener la fuerza que dimana de estas potencialidades cósmicas que transmiten su fuerza para preparar a un ser humano para un nuevo estado de conciencia o para la iniciación, se precisa siempre de dos polos como en todas las cosas de la vida, por cuanto vivimos materialmente bajo la ley de la polaridad.

Entonces, cuando el candidato, el ser humano que está preparado, tiene que entrar ya en otra expresividad superior de su naturaleza, tiene que estar avalado por dos entidades superiores que pertenecen precisamente al quinto reino.

Son dos elementos del quinto reino que, en nuestros estudios esotéricos, llamamos Adeptos o Maestros de Compasión y de Sabiduría, son seres que en el pasado fueron seres humanos, pasaron bajo la técnica de la iniciación, bajo un entrenamiento muy severo, según las leyes del tiempo, hacia el quinto reino, se convirtieron en seres humanos libres del tiempo y del espacio, adquirieron la capacidad de ver las cosas bajo el punto de vista de una nueva dimensionalidad, y son estos, precisamente, los que ayudan al ser humano en esta tarea de entrar, de penetrar dentro de los misterios de la Divinidad a través del ejercicio o del proceso de la iniciación.

Así que, el ser potencialmente eléctrico que dirige, que canaliza la fuerza hacia el candidato, se denomina técnicamente el Hierofante o el Iniciador, Él transporta la energía del Cosmos a través de una reducción muy selectiva de otros seres que asisten en el proceso que va desde el Logos Solar al Logos Planetario, a Aquél que representa en nuestro planeta al Logos Planetario que llamamos Sanat Kumara, y viene después del Hierofante, que puede ser una entidad del 2º Rayo, el Bodhisattva o el Señor Maitreya, o aquél a quien esotérica o místicamente llamamos El Cristo.

Es Éste, virtualmente, el que asiste, el que transporta la fuerza del Señor del Mundo hacia el candidato, siendo los dos Maestros los polos positivo y negativo que hacen que la vida del candidato no sufra peligro debido a la potencia eléctrica que transporta desde el Cosmos esta Entidad Crística.

Pues bien, dense cuenta de que el fenómeno de la iniciación no solamente ocurre con esta entidad que llamamos el ser humano sino que es una ley de la naturaleza creativa de la Divinidad en cualquier plano o dimensión de la naturaleza, lo que ocurre con el fenómeno iniciático en lo que corresponde al individuo, ocurre asimismo en el Cosmos, así que cuando se habla del ser humano o del 4º Reino de la Naturaleza se sobreentiende que su nacimiento fue el producto, el resultado, de un proceso iniciático de carácter cósmico en el cual intervenían poderes cósmicos y no poderes individuales.

Se nos dice, esotéricamente, que la humanidad en su conjunto constituye el centro Laríngeo del Logos Planetario, entonces, se nos da cuenta que cuando vino la iniciación de ciertas unidades del 3er Reino de la Naturaleza -el reino animal- buscando su proyección en el ser humano, fue una energía transportada desde el plexo solar del Logos Planetario hacia el centro Laríngeo en virtud del hecho iniciático.

No sé si estarán de acuerdo con el tiempo, esotéricamente se nos habla de veinte millones de años que la humanidad posee mente, es decir, que una serie de individualidades concretas provenientes del reino animal a través del proceso de la iniciación se convirtieron en seres humanos.

En aquel tiempo, se nos dice, el hombre-animal…, y al decir el hombre-animal hay que hacer una distinción que también viene avalada por la interpretación y la experiencia de aquellos que pueden leer en el Akasha, en la Memoria Cósmica de la Naturaleza, para los cuales no existe edad, no existe tiempo, veinte millones de años no es, digamos, un obstáculo para ver un hecho, existe este poder de penetrar mediante el ejercicio de una intuición muy depurada aquello que pertenece a la memoria del propio Logos Planetario, o también del propio Logos Solar, en la conciencia cósmica de la Naturaleza.

Se nos dice que en aquel tiempo se produjo una conjunción magnética estelar entre tres grandes planetas sagrados: Júpiter, Mercurio y Venus, y que por una, digamos, casualidad, estaba nuestro planeta Tierra situado entre Mercurio y Venus. Sabemos que Mercurio es un planeta de tipo positivo o masculino y que Venus es de tipo femenino, siendo la potencia que venía, digamos, de Júpiter, de carácter potencial, era el fuego eléctrico de la Divinidad, y Júpiter no hacía sino interpretar la Voluntad del Logos Solar de acuerdo con aquel centro, dentro de Su propio Esquema planetario.

Se nos habla de que estaba Venus bajo la influencia de Cáncer, seguramente para aquellos que estudian astrología se nos dice que estaba en la Casa 4ª del Esquema que pertenece dentro de la astrología al Logos Planetario.

Se nos dice también, y hay que hablar en estos términos, que la constelación de Géminis estaba también situada de acuerdo con Venus que hacía una conjunción perfecta, y como que estaba la Tierra equidistante y Júpiter formaba un triángulo perfectamente equilátero, visto desde el Cosmos, con relación a todo el Sistema, se dice que aquello produjo como consecuencia la 3ª Iniciación del Logos Planetario, que desarrolló el centro de la laringe y se constituyó por primera vez en la historia del planeta el 4º Reino de la Naturaleza, el reino humano.

Desde entonces el hombre, como tal, empezó a ser. Hasta aquí existía solamente un reino mineral, un reino vegetal, un reino animal, muchas de cuyas individualidades provenían todavía del Esquema lunar, y el oriundo de la Tierra que se había preparado desde el principio de su nacimiento para ser un ser humano, pero, ambas evoluciones, la evolución transportada desde la Luna y la evolución propia del planeta, constituían un reino humano suficientemente especializado para poder acceder a la gloria de la mente, y conforme el Cetro iniciático, en manos de Júpiter, iba recorriendo la superficie de la Tierra y conforme el aspecto, digamos, positivo de Mercurio, estaba aguantando terriblemente esta fuerza de SHAMBALLA, y en tanto Venus estaba transportando desde las Pléyades el carácter femenino que da la Naturaleza, se estaba produciendo este hecho: el ser humano era una hecho.

Pero, consustancial con este hecho…, y les ruego que no crean que estas palabras encierran el afán de situarles a ustedes en un nivel de sueño, sino que se trata de una realidad que con el tiempo todo el mundo admitirá como se admite la ciencia eléctrica en el sentido de que corresponde siempre a un polo, a un negativo y a un neutro, de que realmente cuando estamos hablando de estas cosas estamos hablando fundamentalmente del ser humano, y que el ser humano una vez resuelta su esencia, su proceso de enaltecimiento, su principio y su finalidad, que se está penetrando dentro de la gran corriente iniciática a la cual todos debemos acceder, pero, démonos cuenta dentro de la similitud del proceso, que no solamente el Logos Planetario en virtud de esta iniciación que produjo el reino humano y que desarrolló por primera vez el centro Laríngeo de su naturaleza etérica, sino que también, en virtud de la fuerza transportada por Júpiter proveniente de Sirio a través del Logos Solar, produjo también dos hechos sintomáticos: primero, fueron invocados del quinto principio cósmico, del quinto plano del Sistema Solar, aquellas misteriosas entidades que esotéricamente llamamos Ángeles Solares, los Manasa-putras, o bien los Agnisvhattas, los Señores del Fuego del quinto principio, también se les denomina los Prometeos del Cosmos, aquellos que arrebatan el fuego de la Divinidad y lo transportan a la Tierra para beneficio del ser humano que ha nacido.

El reino vegetal adquiere una tremenda importancia debido a la sutilidad de los elementos que entran en juego, y el reino mineral por primera vez en su vida evolutiva se hace radioactivo.

El planeta desde aquel momento pierde peso, en un sentido muy figurado, simbólico, pero al propio tiempo muy real, significa esto que vamos penetrando muy audazmente en estos misterios que antaño constituían secretos iniciáticos, pero, en este momento, nuestra humanidad, como un todo, está penetrando profundamente y, muy rápidamente también, en estas zonas de sí mismo que deben traer como consecuencia la liberación de su naturaleza material y acceder, como tantos otros han pasado a través de los siglos, de la oscuridad a la luz, de lo irreal a lo real y de la muerte a la inmortalidad, que es lo que hace el verdadero iniciado y el que se convierte, por obra y gracia del Espíritu Santo –empleando un término místico cristiano– en la gloria de la propia Divinidad.

Pero, hemos dicho que el ser humano es el microcosmos del gran macrocosmos, esto significa que, analizado en su constitución septenaria, está respondiendo a la energía del Cosmos de una manera total, solamente existe la diferencia potencial, pero no la esencial.

Así que, cuando hablando del Logos Planetario, decíamos que era un centro dentro del Logos Solar, y que los planetas llamados sagrados, analizados en su constitución etérica, espiritual y psicológica, no eran sino cualidades de la actividad solar manifestándose a través de estas entidades, deberemos forzosamente admitir que el ser humano tiene que tener, también como una consecuencia natural, una constitución septenaria, debe responder a idénticas leyes y principios, y debe tener también una finalidad que es la liberación, siendo la liberación el que cada uno de los centros o chacras de su cuerpo etérico, que responden a planetas o a fuerzas planetarias, se conviertan también en planetas sagrados, que es lo que hace la Divinidad con respecto a Sí misma.

Está tratando de convertirse en planeta sagrado, y el ser humano ha nacido para ser sagrado en todos los conceptos, no ha venido solamente para interpretar sacramentos, ha nacido para convertirse en un sacramento, y ese sacramento es la iniciación. Así que, cuando en el próximo mes analicemos el aspecto humano desde el punto de vista de la evolución espiritual, veremos cómo toda su tendencia es convertir sus centros en radiactivos, lo mismo que hizo el Logos Planetario cuando adquirió el poder de la palabra, cuando desarrolló el centro Laríngeo.

La humanidad está dando un paso en un sentido evolutivo tratando de conquistar aquello que en el pasado fue un misterio, ¿o es que el misterio debe ser siempre algo desconocido?, ¿o es que el empleo, por ejemplo, de la electrónica no constituye un milagro, algo que la naturaleza va produciendo y va expresando, dando conciencia y vida a otras dimensiones del espacio?

Bien, estamos en el centro de un gran proceso planetario, y si analizamos el hombre en su constitución etérica, que tiene su contraparte física, naturalmente, veremos un sistema de relaciones realmente singulares.

Tal como voy a proyectar el primer Esquema, voy a tratar de decidir y descubrir al propio tiempo, y ustedes me darán después, si o no, la razón de lo que puede constituir el ser humano ideal de acuerdo con su constitución septenaria y de acuerdo con su contenido psíquico y físico.

  1. Por ejemplo, encima de la cabeza, en el trono, como esotéricamente se dice, hay un centro o chacra que se denomina místicamente el loto de mil pétalos, se dice que es el centro que mayormente responde a la gloria de la Divinidad, el último que se desarrolla en el proceso mágico de la vida y el que produce la total liberación del ser humano como un hombre, para convertirse en un ángel, para convertirse en un Adepto, en un Maestro de Compasión y de Sabiduría, este centro cuando está realmente activo, cuando cada uno de los mil pétalos ha sido desarrollado, está en contacto directo con las energías de 1er Rayo a través del planeta sagrado Vulcano, y su consecuencia es la liberación. La energía de 1er Rayo es la última que desarrolla el ser humano por su extrema peligrosidad, por su tremenda potencia, por su carácter, eminentemente y profundamente místico.
  2. El segundo centro, es el centro denominado Ajna, el centro del entrecejo, el que constituye la vida intelectual y al propio tiempo psíquica del ser humano. El desarrollo de este centro conecta al individuo con el Logos Planetario de Venus, del 5º Rayo, y el 5º Rayo es fundamentalmente el que lleva a puerta, digamos, natural apertura hacia la Divinidad, el 5º principio cósmico al cual nos habíamos anteriormente referido. Este centro, conforme veremos más adelante, está dividido en dos partes; una parte está conectada con el centro Sahasrara o coronario, encima de la cabeza, y el otro va directamente al corazón, por lo tanto, está dividido para unificar. El día que el centro Ajna no tenga división será el símbolo de que el centro Coronario y el centro Cardíaco han establecido unión. En esta unión, el hombre por primera vez en la historia de su vida, depende única y exclusivamente, ya no de su libre albedrío y de su voluntad humana, sino de la voluntad del Dios que lo creó. No hay resistencia.
  3. El tercer centro, el centro de la Laringe, está regido por el planeta Saturno, trae las energías del 3er Rayo, y esta fuerza tremenda debe constituir la base del Verbo creador. La persona solamente podrá hablar en presencia de los Maestros cuando tenga completamente desarrollado el centro de la Garganta (Visuddha). Cuando este centro está completamente desarrollado no puede mentir, solamente puede decir la verdad, y sus palabras tienen la virtud de convencer, porque está en posesión del Verbo, de la palabra, el OM se ha hecho místico, se ha hecho carne en él, y constituye el punto de anclaje de las energías del Logos Planetario tal como se consideró en aquellos tiempos en que adquirió por derecho de su propia evolución la conciencia de la 3ª Iniciación.
  4. Tenemos, después, el centro Cardíaco, el centro Anahata, el cual tiene como consecuencia el traer al hombre las energías del 2º Rayo por medio del planeta Júpiter. Según se nos dice esotéricamente el planeta Júpiter es la reproducción a escala cósmica de lo que fue el discípulo Juan de acuerdo con la vida de Jesucristo. Se nos dice que no es porque el Logos Planetario o el Logos Solar ame más a Júpiter, sino porque Júpiter ama más al Logos Solar, que es lo que sucede con Cristo. Cristo no puede establecer distinciones, pero es energía cósmica, y si Juan ama más a Cristo, lógicamente más energía de Cristo tendrá Juan, por tanto, no hay división, es una Ley de la Naturaleza. Pero la particularidad de este centro es que está dividido en doce porciones, cada cual con su propio delicado matiz, cada uno de estos aspectos o, estos lotos, porque parece una flor visto clarividentemente, es una proyección de cada una de las Constelaciones del Zodíaco, y cuando se nos habla de Cristo y de sus doce apóstoles no es más que la reproducción en el concepto místico planetario de este poder central con los Doce Rayos que surgen de sí mismo, representando cada uno una fuerza de las constelaciones.
  5. Vamos a analizar el centro del Plexo Solar (Manipura). Este centro está muy conectado con la vida afectiva o emocional de los seres humanos. Cuando ustedes acusen una gran alegría, una gran inquietud o, un gran dolor, sentirán una opresión en este sitio sagrado. Es una fuerza que está regida por las energías del 6º Rayo y vienen canalizadas por Neptuno, aquí hay un indicio para los estudiantes de astrología, porque Neptuno es una de las fuerzas que tienen que actuar ahora junto con el 7º Rayo en la evolución de la Nueva Era, porque el hombre tendrá que dejar de ser emocional o instintivo para convertirse en una entidad pensante, en una entidad realmente intuitiva.
  6. Y, llevando ya la consideración al sexto centro, veremos que el centro sacro, el centro Svadhisthana, es el centro que está conectado directamente con el Sol, es el que lleva las energías solares por todo el organismo, y está regida esta fuerza por Urano, el cual transporta a través de este centro las energías del 7º Rayo. Si nos damos cuenta que este centro está conectado con el órgano reproductor de la especie humana, se darán cuenta del tremendo conflicto sexual que existe actualmente, porque Urano está actuando constantemente, cada vez con más potencia sobre la humanidad. Así que lo que vemos actualmente, la pornografía ambiental, todo este proceso al cual parece ser que el sexo tiene una máxima importancia, viene en gran parte como consecuencia de la gravitación de Urano sobre el centro Sacro de la humanidad como un todo.
  7. Y, finalmente, tenemos el centro básico, el centro inicial, (Muladhara) el centro del depósito de Kundalini, el cual tiene por objeto vivificar todo el contenido etérico y todos los centros para tratar de convertir al ser humano en un ser divino. Este centro canaliza las energías del 4º Rayo por medio de Mercurio, y Mercurio se convierte en el cuerpo del Adepto, no olviden ustedes que estamos hablando también del cuerpo del Adepto, y estamos hablando solamente de contactos con planetas sagrados, por lo tanto, es el esquema de un Ser perfecto, que existe, naturalmente.

Entonces, un ser perfecto, desde el ángulo de vista de la ciencia esotérica, es aquél cuyos centros y cuyas glándulas endocrinas -que ahora consideraremos también- están conectados directamente y sin interrupción con uno u otro de los planetas sagrados del Universo, con uno de los Siete Espíritus ante el Trono de la Divinidad, tal como podemos leer en la Biblia cristiana.

Bien, todo esto que analizamos aquí en forma, digamos, ideal, en un ser de gran evolución, pero que no tenga la categoría de Adepto, tiene el mismo sistema de conexión, excepto uno, que Mercurio no actúa, y en lugar de Mercurio actúa el planeta Plutón, que no es sagrado, pero, si analizamos un ser humano corriente existen tremendas modificaciones, porque el ser humano evoluciona de acuerdo con la evolución de sus centros etéricos y con la evolución de sus glándulas endocrinas.

Así que viendo la enfermedad, la depresión nerviosa, viendo el problema tremendo que existe en la humanidad, nos daremos cuenta de que no actúan planetas sagrados en el ser humano corriente.

Por ejemplo, lo que en el Adepto es Vulcano, en un ser humano corriente es Plutón, el centro de la Cabeza, fíjense. Venus, como constituye el centro de la mente, continúa actuando a través del centro Ajna, pero el centro de la Laringe que en el Adepto y en el Alto Iniciado corresponde a la evolución del planeta Saturno, en el ser humano corriente está vivificado por la propia esencia del planeta, que también pertenece al 3er Rayo.

El 4º Rayo que viene vivificado por Júpiter, en el ser humano corriente tiene que venir vivificado por los rayos solares, es decir, que Júpiter vendrá después en forma individualizada a obtener la armonía de este centro.

El centro Neptuno que rige el plexo solar ha desaparecido en el hombre corriente, o no ha sido todavía alcanzado y, entonces, el planeta que rige es Marte, del 6º Rayo. En el centro Sacro continúa actuando Urano, que es el de la Nueva Era, y al final vuelve a surgir Plutón.

El hombre corriente tiene a Plutón en el centro Coronario y en el centro básico, hace un campo de fuerzas, se halla, tal como esotéricamente se dice, en el Kurukshetra, está en la más tremenda de las luchas, pero tengamos en cuenta algo muy importante, todas las modificaciones de conciencia que se notan actualmente en la humanidad, todo cuanto vemos de desastroso por doquier, nuestras propias tensiones, la inquietud, el miedo, la intemperancia, y el escaso dominio que tenemos de nosotros mismos, viene provocado en parte -y no es para justificarnos- por el hecho de que nuestro Logos Planetario al cabo de veinte millones de años está accediendo a la cuarta iniciación, y ahora está desarrollando una conexión entre este centro y este [señala en la pizarra] y como que la cuarta iniciación, místicamente hablando, corresponde al misterio de la crucifixión de Cristo, nos daremos cuenta que ahora estamos en el centro de las más grandes tensiones que ha vivido la humanidad en toda su historia.

Digo, que no es para justificar, sino para que seamos conscientes de nuestra propia responsabilidad, teniendo en cuenta que siendo unas expresiones, por así decirlo, del Espíritu Santo, teniendo una mente analítica que nos permite pensar con toda la fuerza de la razón y del entendimiento, más un corazón que se va desarrollando, digo, debemos adquirir la responsabilidad de trabajar en favor de esta cuarta iniciación, y no quedar detenidos como estamos haciendo constantemente en el aleteo de las pequeñas emociones, en los pequeños problemas que tenemos, sino que como buenos aspirantes espirituales debemos de desarrollar aquel fino sentido de observación de todas las cosas que nos permita adueñarnos del tiempo y convertir el tiempo en una expresión de la naturaleza divina.

Todo este proceso que hemos visto, y ahora hemos analizado aquí, tiene justificación porque de todo el entero esquema que hemos desarrollado existen tres aspectos fundamentales que surgen cuando analizamos la constitución del hombre.

El ser humano, según descripción de Pablo de Tarso, es Espíritu, Alma y Cuerpo; la moderna psicología también define al hombre como un arquetipo, una mente muy consciente o superconsciente y, después, una expresión más o menos instintiva, pero, realmente, el triángulo que hemos visto es el hombre.

El hombre, si pudiéramos considerarlo en una quinta dimensión, se nos convierte en un triángulo. Tenemos un punto rojo –un rojo al que nuestros colores conocidos no responden a esta realidad-, en lo alto, que significa el Espíritu creador; un color azul que significa la conciencia o el Alma, el Ángel Solar, y un color amarillo que significa la personalidad, constituyen, como verán ustedes, el triángulo de colores que forman la base del colorido de la naturaleza.

Dense cuenta de que la línea de la Mónada o, del Espíritu, desciende en vertical una línea que va a culminar en el centro Cardíaco, en el centro Anahata, para decir que el centro de la vida a través de este sutratma, de este hilo de la vida, se conecta con el centro Cardíaco y produce el misterio de la vida.

Pero, al dividirse esta corriente hacia la conciencia, por mediación de la entrada del ser humano en el 4º Reino, asistimos a la creación de tres direcciones.

En potencia tenemos por desarrollar el centro Coronario, el centro Ajna, y el centro de la Laringe.

La parte personal o, yo inferior, tiene por objeto desarrollar el centro Muladhara, Svadhisthana y el centro Manipura, o centro de la base de la columna vertebral, el centro sacro y el centro plexo solar.

Dense cuenta, también, que el centro está ocupado por el Cardíaco, tengan en cuenta que el 4º Rayo dentro de un Esquema Solar siempre es el rayo que unifica. Si se dan cuenta, al principio, cuando hablamos de Mercurio y de Venus, tenemos que Mercurio pertenece al 4º Rayo, luego conectado con el centro Cardíaco, místicamente hablando, y que (Venus) está regido por el 5º Rayo de la mente, o del 5º principio cósmico.

Si ustedes suman estos dos números tenemos el 9, el misterio del porqué el ser humano nace al cabo de 9 meses; esto será así hasta la próxima Ronda o hasta que el Logos Planetario adquiera una nueva iniciación.

Tengan en cuenta de que a pesar de que hablamos en términos cósmicos lo estamos representando en nuestra vida particular, por lo tanto, no es algo que sea un misterio, solamente hay que profundizar, hay que tratar de indagar el misterio, el misterio de la vida, hay que tratar de seguir… [corte de sonido] … o como la estatura de Cristo.

Estamos aquí para esto, estamos tratando de educir un nuevo tipo de conciencia, estamos tratando de revelar un arquetipo, estamos tratando simplemente de vivir de acuerdo con las leyes cósmicas, y para ello, naturalmente, tendremos que esforzarnos.

El esfuerzo para adquirir las bases que serán primero el desarrollo de los centros inferiores, el control de los mismos por medio del amor, el centro Cardíaco, ya que sólo por el amor se puede llegar a la sabiduría, progresando después por la línea del fuego de Kundalini –y esto lo analizaremos el próximo mes– en el sentido de desarrollar por esta línea de paso los centros superiores, aquellos que constituyen la relación espiritual.

Dense cuenta, por la personalidad estamos en contacto con la vida material, con estos tres centros, con la línea del alma estamos en contacto con la vida espiritual, y con el espíritu del 4º Rayo del centro Cardíaco estamos en contacto con la propia Vida de la Divinidad, representado por el espíritu o por nuestra Monada espiritual.

Para terminar este pequeño esquema y para que se vea que los Siete Rayos no son simplemente expresiones de la mente calenturienta de un psicólogo determinado o el fruto de un invento sino que es algo concreto, algo científico, algo que constantemente se está estudiando, tengamos en cuenta que cada uno de estos centros está siendo estudiado en su expresión física por la ciencia médica y por la biología.

Por lo tanto, allí donde esotéricamente se sitúa un centro, la ciencia médica, la biología, sitúan una glándula, una glándula que responde precisamente al ejercicio más o menos pronunciado o desarrollado de este centro.

Así, fíjense bien, los centros superiores carecen todavía de secreción glandular, este centro y el Cardíaco, biológicamente todavía no se ha encontrado el nexo de conexión con una glándula o con una secreción determinada. La glándula pineal se conoce, pero, es un misterio, en tanto que el centro Ajna, dividido en dos porciones, se analiza solamente el aspecto intelectual, y se ha encontrado que tiene una secreción llamada pituitrina. Se conoce la mitad de este centro, pero es algo ya; pero la conexión con el corazón todavía no ha sido descubierta.

El centro Laríngeo está descubierto en su sentido correspondiente a través de la tiroides, exactamente en el sitio en donde esotéricamente se sitúa el centro Visuddha, pero, después de éste la glándula timo se conoce pero no existe secreción reconocida todavía. Se conoce la insulina, la insulina sí se ha podido determinar a través de la secreción del páncreas, conectado con el plexo solar.

También la adrenalina, que constituye la base de este centro en correspondencia con la glándula sacra, o esta glándula suprarrenal o adrenal, y la secreción del séptimo centro es el elemento reproductor de la especie, reconocida.

Entonces, el ser humano se conoce solamente en parte, se conoce naturalmente en su parte material, pero el aspecto espiritual prácticamente todavía continúa siendo un misterio, y este misterio ¿quién tendrá que revelarlo sino el propio hombre?, a medida que se esté preguntando constantemente aquella triple interrogante que constituye la base de la evolución de la humanidad: ¿quién soy?,¿de dónde vengo? y ¿adónde voy?, dándonos cuenta, ya para terminar y dar paso al coloquio, que el ser humano ha nacido para una gran empresa, la empresa de participar conscientemente en esta obra de estructuración de una nueva avenida de contacto con el Logos Solar por parte de nuestro Logos Planetario.

Ya cada uno de nosotros no puede admitir que ha nacido al azar, nada nace al azar, todo tiene una finalidad y un principio, y también cada una de las cosas de la vida tiene que desarrollar un magno secreto, y esta tremenda alquimia que debemos desarrollar en lo profundo del corazón constituye la senda iniciática.

Todos estamos preparados para esta senda, solamente falta que nos autodeterminemos y que tengamos la suficiente valentía para penetrar con audacia en este reino misterioso que es el estudio esotérico, que es el que permite saber aquello que está más allá y por encima del intelecto. Siempre decimos aquí que el hecho de que estemos reunidos tiene un singular valor debido al hecho de que están profundamente interesados ustedes en descubrir algo más de lo que conocen, y no conocer algo inmediato; me hace el efecto de que ustedes están suspirando por la meta más lejana, por aquel arquetipo de perfección por el cual hemos nacido y por el cual trabajamos. Muchas gracias.

 

Interlocutor. — De la primera y segunda iniciación no se tiene conciencia, según parece, de la tercera sí se tiene conciencia; entonces, vamos a ver, el Morador del Umbral se presenta en la tercera iniciación, en la tercera iniciación es cuando te presentan todo, pero, ¿puede presentarse en escala, el Morador del Umbral, en varias fases? Es esto lo que quisiera saber.

Vicente. — Sí, sí. Cada vez será más sutil la fuerza del Guardián del Umbral. Bueno, yo no sé si ustedes sabrán lo que hay que entender por el “Guardián del Umbral”, pero, esotéricamente se nos dice que cuando el ser humano ha desarrollado suficientemente sus aptitudes espirituales llega un momento en que debe enfrentar su vida tal como es en su propia esencia, sin mistificación y, entonces, ante el portal iniciático se le presentan dos opciones, dos elecciones, está en conexión con esto…, mirar, el sentido de la dualidad se le presenta. Se dice que a un lado se presenta el Guardián del Umbral, o, si ustedes lo prefieren el diablo, el demonio, y al otro lado el Ángel; el ángel te da lo bueno y el otro te ofrece lo malo. El proceso de tentación viene siempre por el lado del demonio o del Guardián del Umbral, dice: “tírate que los ángeles te sostendrán”, y te está diciendo todo, te hace su programa. Pero, de hecho, este Guardián del Umbral es la suma de todos los actos, digamos, kármicos, en sentido negativo que ha creado el ser humano a través del tiempo, desde el principio mismo de su participación en la vida activa de su propia individualidad, luego tenemos un pasado kármico que se remonta solamente a veinte millones de años. ¿Cuánto habremos pecado desde entonces hasta aquí? me pregunto yo. Bien, entonces, todo esto viene progresado, y en los planos mentales adopta la forma de lo malo, claro, ya ven ustedes la forma del diablo tal como se presenta en todos los escritos de la antigüedad y en todos los dibujos que conocemos. También tenemos, por otra parte, la forma simbólica del Ángel, todo blanco, lleno de luz con sus alas volando, que es el patrimonio activo de todos los actos buenos y a favor de la evolución que hemos ido creando y estructurando a través de las edades, desde aquellos remotos tiempos en que adquirimos la facultad de pensar; así que cuando hay que resolver un misterio, cuando hay que penetrar en la cámara iniciática, cuando hay que ponerse allí en aquel triángulo, en el centro, antes de entrar allí, antes de entrar en la cámara iniciática donde están aguardando los padrinos, los dos Maestros, tenemos que ver si podemos vencer la última de las tentaciones que corresponde a aquel grado iniciático y, entonces, tenemos por un lado el Guardián del Umbral y por el otro lado el Ángel de la Presencia, y siempre verán ustedes en la vida que se hallarán ustedes en el proceso de elegir, de efectuar una elección, de ahí que cuando hablemos de esta iniciación en la cual desaparece la dualidad, entonces, el ser humano ya no encuentra ante sí al Guardián del Umbral ni tampoco al Ángel de la Presencia, ha vencido, está por encima de las leyes del espacio y del tiempo. Esto está místicamente explicado en el tercer misterio cristiano de la transfiguración, en el cual Cristo en el Monte Tabor resplandeciendo de luz está contemplando sus tres cuerpos dormidos, los tres cuerpos de los discípulos, significa que ha vencido el yo mental, el yo emocional y el yo físico, está por encima, que es lo que produce la ilusión de separatividad, hemos perdido el contacto con el mundo externo, vivimos de cara al mundo interno, de ahí la forma de luz que muestra Cristo en el Monte Tabor. Pero, cada una de las iniciaciones está (presente la elección), excepto esta en la cual se decide por finalizar ya y se deja todo ya al amparo del tiempo y se adopta como género de vida la eternidad, existen otras iniciaciones, son tres iniciaciones en las cuales hay elección. En la cuarta ya estamos progresando del Monte Tabor hacia arriba; viene después la crucifixión y después la ascensión, y entonces ya viene la incorporación del ser humano dentro de las huestes del 5º Reino de la Naturaleza. Tendrá todavía un cuerpo parecido al de los seres humanos, pero, virtualmente el iniciado ya no es un ser humano, ya pertenece al 5º Reino de la Naturaleza, y ahí, dense cuenta, que en el iniciado (no) está actuando Mercurio que es el que rige la humanidad, en tanto que a los pequeños iniciados, pero que no han llegado todavía a la gloria del Adeptado, están bajo la tremenda acción externa del 4º Rayo o de Mercurio, el cual actúa en virtud de que pertenecen al cuarto reino, o a la humanidad, bajo este poderoso rayo. No sé si se dan cuenta de esto.

Interlocutor. — Podría ser, solamente para aclarar un poco esto, que el ser, nosotros, pasamos en unos momentos de nuestra vida por ciertas tentaciones, por ciertas cosas muy sutiles, que no podría ser este proceso un paso que puede llevar a la iniciación, o sea, que a veces nos parece que tiene que ser una cosa interna, aparatosa, pero, no, debe ser el paso que vivimos, lo exteriorizado, a ver si me entiendes, cuando vivimos a veces que se nos pone delante de nosotros la tentación de no saber qué decidir o aquel beneficio que nos puede dar una vanidad, un orgullo o estas cosas, ¿puede que sea el momento de este paso?, ¿el Morador que nos pone lo uno y lo otro… ?

Vicente. — Podemos decir que el proceso de la tentación es cósmico, en el sentido de que siempre encontraremos como opción dos caminos, o más, y nos veremos obligados a elegir, la vida nos obliga a elegir. Lo interesante es efectuar buenas elecciones, no en sentido político, ¿eh?…[Risas], ya hablaremos de las elecciones otro día…; pero elegir bien significa que el Alma va profundizando dentro de sí misma y está estableciendo contacto con el propio ser interior. En esta iniciación, cuando esta separación desaparece y cuando, digamos, el corazón se desarrolla en lo alto de la cabeza, en el loto de mil pétalos aparece un círculo blanco que representa el loto de 12 pétalos del corazón. Solamente entonces ha desaparecido del individuo esta necesidad imperiosa, causa de la vida evolutiva de la humanidad corriente de tener que elegir entre una o varias situaciones. Por eso se dice, se aconseja, se induce a los aspirantes espirituales a que estén muy atentos siempre al proceso de la vida que se desarrolla ante sí, porque si estamos muy presentes en el momento del tiempo que estamos viviendo este ahora, nos veremos libres un día de la capacidad de tener que decidir. Solamente decide la persona distraída, una persona que esté realmente despierta, que esté constantemente observando y discerniendo, no se ve nunca dentro de esta necesidad imperiosa de elegir qué es lo que es realmente la vida de los seres humanos corrientes. Dense cuenta de que sólo cuando estamos muy atentos es cuando sienten virtualmente esta fuerza del yo interior. En tanto están divirtiéndose con las cosas del ambiente o tomando partido de algo, o formando parte del ambiente y al propio tiempo dejándose condicionar por el ambiente, es cuando se ven ante el tremendo dilema de elegir, y esta elección será tanto o más acertada o, menos acertada, conforme ustedes hayan seguido el proceso con mucha atención. Me pregunto si es posible que el ser humano pueda estar atento ante todas y cada una de las situaciones de su vida, que enfrente sus problemas psicológicos cara a cara, que destruya todos los intermediarios entre él y su propio corazón ¿Será posible esto?

Interlocutor. — ¿Qué es un intermediario?

Vicente. — Cualquier cosa que te obligue a salir del ritmo de ti misma es un intermediario, por ejemplo, si se nos dice que Dios está en nosotros, ¿cuál es el intermediario entonces? Si tú estás apercibida de que Dios está en ti verás a Dios en todas las cosas, no en un sitio determinado, y ¿qué pasa ahora?, ¿cuántas religiones hay buscando a Dios?, y, ¿cuál es la mejor? Cada una de las personas que haya elegido dirá que la suya es mejor que la otra, y el propio Dios, ¿qué dirá?, es el mismo Dios de todos, entonces, no es mejor ni peor en unas que en otras, es lo mismo. Entonces, ¿quién decide? La persona que dice: “¿cómo están pelando por Dios si todo el mundo dice que Dios está en ti?”, ¿verdad? Si Dios está en ti la opción para la persona inteligente es (ir) hacia adentro, y conforme penetras hacia el Dios interno las cosas externas dejan de gravitar sobre tu ánimo y no tienes el riesgo inmediato de equivocarte, como pasa cuando tienes que elegir poderosamente influido por alguna estructura especial creada en el tiempo. ¿Hay alguna estructura ideal que permita al ser humano ser libre dentro de la propia estructura? Esta es la cuestión, si hay una estructura especial que sea capaz de abarcar todas las estructuras, de acuerdo.

Interlocutor. — ¿Puede ser una conciencia?
Vicente. — Pero, si nos situamos dentro de una estructura para luchar contra otra estructura, ¿dónde está la capacidad de decidir? Y si decidimos que aquello es lo bueno, ¿estamos seguros?, ¿tenemos paz en el corazón?, ¿podemos vivir de acuerdo con el aliento de lo externo?

Leonor. — Cuando estabas hablando de las iniciaciones, yo pensaba siempre en lo pequeñito, en las (iniciaciones) pequeñitas que pueden llegar antes de llegar a las otras, pensaba que si la primera iniciación humana, corriente, no sería el sentido de responsabilidad. En este caso, cuando el Guardián del Umbral nos ofrece dos cosas, no es el positivo y el negativo, serían las tentaciones más bien como el camino de las facilidades y el otro el de las responsabilidades. Si el individuo está preparado tiene que aceptar siempre una responsabilidad, si vive siendo responsable la iniciación tiene que llegar pronto. Yo quería decir esto en el sentido de que lo pequeñito tiene mucha importancia, si empezamos por una formación de carácter y empezamos por tener sentido de responsabilidad, en este caso difícilmente nos puede ofrecer este ente que llamamos diablo o tentación o camino de facilidades, no nos podrá vencer si tenemos ya un sentido de responsabilidad desde las cosas pequeñas. Por eso quería preguntar si antes de la iniciación, digamos, de tipo elevado, no tendríamos que pasar primero por la confección de un carácter estable.

Vicente. — Evidentemente, toda creación de un carácter viene condicionada mucho por la evolución, viene también muy caracterizado por la atención del ser humano hacia ciertos niveles de conciencia. En la era pasada, en la Era de Piscis, la construcción del buen carácter, el que un hombre fuese muy puro y que llevase una vida moral ética en sus costumbres, era parte principal del discipulado, dense cuenta de que los tiempos han cambiado y, ahora, la Jerarquía Planetaria, los grandes Maestros, cuando están tratando de atraer a su núcleo, a su ashrama particular, a algún discípulo que puede ser útil a la humanidad, prescinden por completo de todo cuanto puede constituir un defecto personal, en tanto que el énfasis va dirigido a sus capacidades de ser un buen discípulo que pueda ayudar al mundo en algo. Es decir, que lo que antaño fue lo principal aquí es secundario, se deja al equipo del propio discípulo y se le dice: “tú sirve a Dios y en el servicio llegarás a ser perfecto”; antes se decía: “construye un buen carácter, sé ético, sé moral en tus costumbres y llegarás a ser un buen servidor”. Fíjense bien cómo han cambiado las técnicas. Se daba énfasis al ejercicio de estos tres centros, en tanto que ahora el ejercicio va dirigido hacia los centros espirituales. Se aprecia bien que si el ser humano va educiendo las facultades superiores, tal como hace el esoterista, esto no tiene más remedio que seguir, será un proceso en el tiempo, pero ya en el tiempo se está creando un vórtice de energía creadora dentro de la humanidad que puede ser utilizado de inmediato por la Jerarquía. Y, naturalmente, la Jerarquía está profundamente interesada en que un gran número de seres humanos penetre hoy día en la corriente iniciática, que ingrese en los ashramas o en los grupos selectivos donde se prepara al ser humano para entrar en el 5º Reino de la Naturaleza, y cada vez se aprecia menos el valor del que se disciplina. Porque si la polaridad del hombre es espiritual, lo demás tiene que seguir; en cambio, si la polaridad va hacia el hombre personal, el hombre se puede perder o al menos estar mucho tiempo pensando en su propia disciplina. Hoy día, el yoga, la meditación en todos sus aspectos, por ciertos elementos de la Jerarquía se considera negativo, en el sentido de que la persona que ingresa en algún grupo de yoga o de meditación lo hace pensando en sí misma, en su propia evolución personal y no pensando en el servicio a la humanidad. Entonces, no es que se niegue el proceso, sino la visión, la percepción del individuo de acuerdo con el proceso, por el sólo hecho de estar pensando en los centros superiores y tratar de actualizarlos se está penetrando en el más profundo de los yogas, que es el yoga del servicio y del sacrificio, y cada cual tiene algo que ofrecer dentro de la economía de sus centros etéricos un punto de anclaje para las energías de la Divinidad; y cada cual puede servir de acuerdo con el desarrollo de un determinado centro y de su correspondiente glándula endocrina, el cual afecta a un número considerable de hormonas que constituyen su cuerpo físico de expresión. Es decir, si un individuo está polarizado en el centro Sahasrara hará ingresar en su cuerpo físico y mortal una cantidad de hormonas que serán la base de la evolución del sistema planetario humano, o también las que penetren vía el corazón, cuya secreción todavía es desconocida, como lo es la de este centro. Entonces, sabemos muy poco del hombre espiritual, y la ciencia empieza ya a hurgar en los estilos arquetípicos de este hombre, y el día que el individuo, el científico, el investigador, se den cuenta de que todo está en correspondencia, y que al estudiar las glándulas endocrinas están entrando en el estudio de los centros, y que al estudiar los centros nos estamos poniendo en contacto con planetas, sagrados o no, y que a través de los planetas nos ponemos en contacto con las constelaciones siderales, habremos entrado en un campo psicológico superior. La ciencia, la psicología, la religión, la filosofía, incluso la economía de los pueblos tiene que entrar forzosamente en el estudio de los Rayos, porque cada uno de los Rayos, cada uno de los centros, cada una de las glándulas caracterizan un tipo humano apto para un servicio creador, y cuando analicemos Laya-yoga o la ciencia de los centros, cuando entremos en el desarrollo de este misterio que es Kundalini, y cómo Kundalini llega a unificar este centro con el de arriba de la cabeza, cuando se construye este equipo superior del hombre, y cuando se penetra ya audazmente por las sendas del Adeptado, nos daremos cuenta de que todo cuanto estamos realizando en este momento, y en todos los momentos de la vida en los que sintamos realmente un ansia profunda de paz y al propio tiempo de integridad y de servicio creador, seremos conscientes de que estamos trabajando conscientemente por la propia Divinidad. No somos entes suplicantes que oramos a Dios pidiendo el perdón de los pecados y que nos libre de las tentaciones; estamos ofreciendo nuestro pequeño equipo, según su propio desarrollo, para que Dios tome de nosotros lo mejor para su propia obra creadora.

Interlocutor. — Has hablado de la sed del conocimiento y de la evolución, yo más bien quiero hacer una pregunta aclaratoria para lo que yo tengo entendido. Yo entiendo por evolución cuando la persona adquiere un conocimiento a través de la mente y le llega al corazón, entonces, se crea un estado de conciencia que está en él, entonces, es cuando, creo yo, si evoluciona en el discipulado evoluciona en la meta en que su yo está prescrito para la manifestación de un ser, para la evolución completa de ir hacia Dios. Entiendo yo que entonces es necesario el estado de conciencia de todo aquello que nosotros impedimos a través de nuestra mente. Cuanto tú dices, si lo hubieras leído, yo lo que he captado, digo, con vuestra benevolencia, si tú no tuvieras en ti un estado de conciencia no llegarías tan limpiamente al conocimiento de estas materias. Esto quiere decir que lo que importa es que nos llegue a nosotros este conocimiento a través de este estado de conciencia, que para crear este estado de conciencia yo creo que es tan sencillo como, por ejemplo, el dejarle el asiento a una persona, siempre que esto no lo hagas con intención sino con puro amor y el no hacerse el estado de conciencia en mí creo que es, por ejemplo, yo puedo saber mucho y bajar a la calle y dar una patada a un perro, este conocimiento a mí me es nulo porque no tengo el estado de conciencia que debo tener para esta evolución de la que has hablado. Y, luego, aparte, decirte –estoy nervioso– lo confortable que es escucharte, tal como yo lo veo, has tocado un punto que me ha fascinado, de verdad ha sido una cosa…, una pura delicia, lo tenía aquí anotado: la liberación personal, yo entiendo, también en plan aclaratorio, hermano Beltrán, de que es un fin no divino, no es un fin puro divino la liberación de uno mismo, ¿por qué?, es simplemente el dar, el sentir la atractividad de las cosas terrenas para liberarse. Uno conociendo esto ya es libre, pero como no es un fin divino no llega a elevarse, por lo que tiene que volver para que esta elevación de conciencia individual consiga hacerla en elevación de conciencia colectiva, y me parece que ha sido un punto que tú has tocado y que me ha parecido muy bonito.

Vicente. — Me alegro mucho. Realmente este es tu punto de vista que es muy aceptable, además porque lo sientes verdaderamente, pero una cosa es la liberación, por ejemplo, darse cuenta de que la liberación tal como la entiende la mayoría de las personas es sacar cosas de encima, y aquello sí, puede representar un tremendo acto de egoísmo, en tanto que la persona que es inocua a lo que existe de fuera le desaparece todo, no hay que esforzarse en quitar ni añadir nada a nuestro equipo. Ahora bien, este equipo debe quedar tan puro y rutilante que las cosas no encuentren asidero en ellas. Por lo tanto, el conocimiento, el verdadero conocimiento, no viene por los libros, nunca, siempre viene por vía infusa o intuitiva, ¿por qué?, porque en tanto la mente, el intelecto, esté calibrando la medida de las cosas, sin darse cuenta está progresando en la línea horizontal del conocimiento. Una persona erudita, como tu decías, puede salir a la calle y pegar una patada a un perrito o cualquier cosa, pero una persona que haya dejado el intelecto más allá, y que su conocimiento no sea simplemente intelectual, verá como consecuencia que viene de las altas esferas de su ser la vida de la propia Divinidad que te dice constantemente lo que debes hacer, cómo debes actuar, solamente eres un receptáculo, un médium, por así decirlo, de la humanidad, esto es lo que implica. Debemos ser médium en el sentido creador de la palabra, ¡cuidado!, que dejemos la mente y el corazón tan libres que el amor de la Divinidad y Su absoluta inteligencia puedan manifestarse a través de nosotros, y a esto se le denomina místicamente el Verbo revelado, y me pregunto si no podemos educir este Verbo, es algo que está en la propia naturaleza nuestra, y con el tiempo nos daremos cuenta que la necesidad de silencio, cuando progresivamente el intelecto deja de ser, viene (a desembocar en) una paz profunda, y esta paz, más que las palabras, es la que convence a las gentes. ¿Se dan cuenta de la sutileza? No hay que trabajar intelectualmente para formular una idea, lo cual no significa que no tengamos que tener un intelecto bien nutrido para poder expresar la gracia de la Divinidad. Entre dos artistas con la misma inspiración el que mejor revelará la Divinidad será el que tenga técnica; no hay que desdeñar el intelecto ni el conocimiento, pero, ¡cuidado!, no hay que hacer que el intelecto o el conocimiento se convierta en la meta, sino que hay que progresar hacia las esferas arquetípicas en donde existe la sabiduría de la propia Divinidad. Desaparece el intelecto solamente a voluntad de la vida interior, y dice: “ahora quiero intelectualizar y recobra el intelecto”, piensas porque quieres y no porque a ello te obligue el ambiente. ¿Qué es lo que ocurre? Que no pensamos sino que somos pensados. ¿Se dan cuenta de la diferencia que existe entre pensar por sí mismo o pensar condicionado por el ambiente, por los temores, tensiones e inquietudes del ambiente? Bien, con la progresión del fuego, como analizaremos próximamente, veremos cómo al desarrollarse cada uno de los centros, dejando de responder a lo inferior, y convirtiendo cada centro etérico en un núcleo de poder vital y creador, seremos conscientes de la magia y armonía de las esferas, llegaremos a ser uno con el intento creador y representaremos, realizaremos, el intento creador aquí y ahora, no mañana o después.

Interlocutor. — Hablando de los Rayos, me sorprendió el saber que había en el Perú, en las faldas de los Andes… [no se entiende la pregunta]

Vicente. — Yo no tenía conocimiento de estos hechos, pero, aquí se ha dicho en conversaciones pasadas que actualmente todo el planeta, en virtud de que por la ley precesional está penetrando en las zonas de Acuario, está bajo la actividad del 7º Rayo a través de Urano, así que no es solamente esta corporación de lamas, o como sea, que están en contacto con ciertas galaxias, sino que es toda la humanidad que está vibrando al impulso del 7º Rayo por medio de Urano. Usted ha entrado ahora, hace poco, ¿verdad?. [Sí] Bueno, hemos hablado también de que está actuando Urano ahora muy activamente sobre el centro sacro de los seres humanos, y que por eso la gran inquietud sexual, no solamente de la juventud sino general, se debe a que Urano está trabajando activamente sobre este centro en virtud de las energías acuarianas del 7º Rayo, pero, dense cuenta también que los Rayos no se desarrollan en orden numérico, 1, 2, 3, sino en virtud de ciertos acontecimientos cósmicos de acuerdo con las necesidades kármicas de los planetas, o bien de los sistemas solares. No se trata de que el 1º, el 2º, el 3º, vayan en orden o progresión en el sentido estricto de la evolución, sino que la evolución trae como consecuencia que cada individuo en virtud de su composición etérico-psicológica, está en contacto, está desarrollando un tipo de energía que corresponde a una determinada expresión de Rayo. Habrá personas del 1º, 2º, 3º, 4º, 5º, 6º y 7º Rayos sin que aparentemente seamos diferentes los unos de los otros, pero la energía condicionante de cada una de las personas dará como consecuencia un tipo psicológico definido. Ya no estamos en un proceso de activación tan grande de la civilización y de la cultura de los pueblos que todo cuanto se nos da como mensajes provenientes de galaxias quedan palidecidos por lo que estamos viviendo como cultura humana, estamos más allá y por encima del intelecto, como decía, y del conocimiento, y cada vez tiene menos importancia la devoción a un determinado Gurú o Maestro, porque los responsables espirituales de la Jerarquía Planetaria -viendo el desarrollo mental de la humanidad- ha considerado que cierto tipo de mensajes y revelaciones son de orden pisceano, y que ahora es el hombre el que debe enfrentarse a sí mismo sin posible intermediario, sólo así podrá alcanzar la liberación, podrá establecer un contacto entre las energías de Rayo que está manipulando, desarrollará armoniosamente todos y cada uno de sus chacras etéricos. En virtud de este desarrollo vendrá una composición química de las hormonas que la biología todavía no ha descubierto, y veremos que el ser humano tiene la capacidad de vivir más allá del tiempo y del espacio. Así que todo está aquí y ahora, pero la base del mensaje esotérico es que si Dios está en nosotros, y Dios es la base esencial del Cosmos, no será saliendo afuera en busca de mensajes sino hacia adentro buscando constantemente el Dios interno como podremos ponernos en contacto con el Dios de la más absoluta y grande de las galaxias.

Interlocutor. — ¿Puedo hacer una pregunta? ¿El ser humano, suponiendo que tenga la primera y la segunda iniciación, puede llegar en una vida a la quinta, o ya no?

Vicente. — Yo creo que no, yo creo que tendría que quemar tantas etapas… en mucho tiempo.

Sra. — O sea, que ya tiene que venir al menos con la tercera.
Interlocutor. — La analogía de que ahora empieza el 7º Rayo y que este Rayo, diríamos, es la fuerza del Logos que está constituido en el Maestro Saint Germain, ¿tiene una relación en que ya de por sí acaba el ciclo de la gloria planetaria para entrar en la Era de Acuario como principio ya unificador de los Siete Rayos en uno que lleva este Maestro, para darlos a la raza como potencial?

Vicente. — Bueno, podemos hablar solamente de la 7ª Subraza de la 5ª Raza. El arquetipo de la 7ª Subraza de la 7ª Raza corresponde evidentemente no al 7º sino al 1er Rayo. Cuando el 1º y el 7º se unifican, cuando el 2º y el 6º llegan a unificarse, y el 3º y el 5º se unifican, y el 4º está en equilibrio, se produce la iniciación correcta: la 5ª. Nosotros solamente hablamos de esferas inferiores, pequeños triángulos. Un triángulo, por ejemplo, el más corriente, que va desde la base de la columna vertebral a la garganta y al corazón, la mayoría de los seres humanos está en este triángulo. Otra serie de personas más evolucionadas desarrollan el siguiente triángulo: el del corazón, la garganta y el entrecejo, somos aspirantes espirituales. Los aspirantes espirituales o los iniciados en las primeras y segundas iniciaciones tienen un contacto entre el corazón, este centro, y la garganta. Y ya cuando se es de la 3ª hacia arriba hay una relación entre este cuarto, el segundo y el primero y, entonces, se produce el triángulo que coordina todo, porque cuando los 12 pétalos del corazón, o del chacra Cardíaco, cada cual respondiendo a una de las consideraciones espaciales, digamos, las constelaciones, llegan a desarrollarse, se sitúa entonces aquí este centro, el loto de 12 pétalos se sitúa en el centro del loto de 1000 pétalos y, entonces, tenemos la imagen del ser realizado. [Corte de sonido] …sigue al arquetipo supremo de revelación se asistirá a la 7ª Iniciación de todos los seres humanos que hayan logrado sortear el peligro de la indiferencia y de la falta de caridad, que hayan podido trascender el tiempo y el espacio, y para los cuales la meta no sea el intelecto sino que sea la sabiduría.

Interlocutor. — O sea, que ahora la humanidad está viviendo la crisis de la crucifixión.

Vicente. — Sí, justamente. Es decir, que la humanidad es este centro. Este centro ha sido vivificado a un extremo máximo, y hay grandes pensadores dentro de la humanidad que dignifican a la raza. Ahora bien, el Logos Planetario o aquel Dios que lleva como cuerpo de expresión el planeta Tierra, está educando ahora, está desarrollando este centro, el cuarto centro, que es el centro que trae como consecuencia, tal como se sabe en mística cristiana, el misterio o proceso de la crucifixión. No se extrañen pues de lo que ocurre en la humanidad, de estas absolutas tensiones, tanto psicológicas como geológicas, y viendo la consideración de este hecho desde un nivel netamente espiritual, ¡por favor! no tengan miedo, es un proceso de la naturaleza. Solamente perece aquél que kármicamente debe perecer. Recuerden también cuando la destrucción de Nínive y Babilonia o cuando se marchaban de sus hogares la familia de Lot, que un ángel advirtió que no mirasen hacia atrás, y como la mujer de Lot -siendo mujer era curiosa- volvió la vista hacia atrás y quedó convertida en una estatua de sal, lo cual significa, simbólicamente, que no podemos mirar al pasado sino que debemos de tener el proceso de evolución de la vida interior. Hay que mirar al presente con toda la atención del ser y con toda la profundidad de la conciencia. Si somos capaces de ganar como precio este eterno ahora, tan sutil, que pasa tan rápidamente y tan fugaz que a veces es casi imposible percibirlo, si podemos hacernos uno y correr con este momento veremos que todo lo maravilloso que nos viene de fuera no tiene importancia, porque vivimos más allá del tiempo, y viviendo más allá del tiempo dejamos de ser juguetes del tiempo, cabalgamos, por así decirlo, sobre rayos luminosos más rápidos que los de la propia luz.

Interlocutor. — A ver si podría usted decir algo sobre esto del profesor De la Fuente que ha dado un mensaje fatalista sobre que vendrá el Apocalipsis dentro de unos años, entre el 1979 y el 1982.

Vicente. — Bueno, cada cual tiene de la vida sus propias opiniones. Sin embargo, hay que darse cuenta de que cuando se habla de un misterio tan grande como es el de la humanidad, cuando hablamos del misterio que trasciende la propia humanidad y hablamos de Aquella Entidad que nos da vida a todos, y cuando hablamos de la relación de esta Divinidad planetaria con la Divinidad Solar, y ascendiendo ya dentro de la línea analógica empezamos a calibrar la unión sacramental que existe entre todas las galaxias es, digamos, infantil hablar de fatalismo. Toda persona que hable de fatalismos y hable de catástrofes es que su vida es catastrófica, porque existen unas leyes de armonía en el Cosmos, y venga de quien venga esta afirmación nunca podrán detener el curso de la paz, de la seguridad y de la armonía, que es el patrimonio que está conquistando la humanidad a costa de tanta sangre y tantos esfuerzos.

Leonor. — Encuentro muy práctico también sobre el tema que ha dicho aquí el amigo sobre las catástrofes que ha pronosticado el señor La Fuente, y puede ser que esté en lo cierto, porque para cada uno cuando sucede algo que hace perder lo que él posee, aunque sólo sea las ilusiones, es una catástrofe, esto en lo personal, y si hablamos del planeta, terremotos, maremotos, y todas las catástrofes imaginarias han existido y existirán siempre, pero, naturalmente, donde cae aquello es una catástrofe, porque la Tierra tiene que respirar por las diferentes venas que tiene, ¿verdad?, y esto ha sucedido siempre. Únicamente el hombre puede hacer con su capacidad y cuando se dé cuenta de lo que tú dices, de que también es divino, podría construir las ciudades en vez de sobre una línea telúrica construirlas en otro lugar, como construyen, digamos, los grandes palacios, y las catedrales que casi no caen nunca, en cambio cae en las ciudades donde habita el pueblo, esto debe de ser una catástrofe, por lo tanto, yo quería decir que tiene razón el señor y la tenemos los demás.

Vicente. — En todo caso, hay que darse cuenta de una cosa, y siempre he dicho que hay que estar muy atentos al fluir de los hechos para darse cuenta de cómo las analogías están dando la razón al esoterismo creador, en el sentido de que el 4º Rayo dentro de una función septenaria siempre, por su carácter de armonía, unifica el principio cósmico, pero, también hay que considerar que cuando en virtud de la iniciación, hace equis millones de años, el Logos Planetario desarrolló por primera vez en Su vida planetaria o en Su esquema astrológico el chacra Laríngeo, dando vida a la humanidad, estaba entrando en una era de oportunidades de las cuales la humanidad es la absoluta protagonista. Dense cuenta de que dentro de este Esquema planetario que constituyen siete Reinos de la Naturaleza, la humanidad constituye la cuarta jerarquía, es decir, que está haciendo la función como Entidad total, como lo hace el chacra Cardíaco, a pesar de que tenga ramificación con el chacra Laríngeo, por su peculiar expresión planetaria está desarrollando la capacidad de transportar la vida espiritual a la vida material, siendo el 4º Reino el que está tratando de llevar la energía del 7º, el 6º y el 5º Reinos al 3º, al 2º y al 1er Reinos. Es decir, que lo que ocurre en el mundo, diga lo que diga San Juan en el Apocalipsis, está ocurriendo no porque existan ángeles perversos que vienen del Sistema planetario o allende del Sistema planetario a traer desorden, sino que es la propia humanidad la que tiene el deber de redimir el 1er Reino, el 2º y el 3º, o sea, al Reino Mineral, al Vegetal y al Animal. ¿Y qué es el Reino Mineral sino el productor a través del fuego del Kundalini planetario de todos los accidentes geológicos, de lo cual la humanidad es la primera en participar de sus efectos destructivos? ¿Y qué es una guerra? ¿Es que la guerra viene por los ángeles cósmicos o porque vienen seres de Marte?, ¿o es que las civilizaciones vienen de los ángeles de Venus o los seres extraterrestres? ¿No es acaso la humanidad que ocupa el lugar privilegiado de dirigir las corrientes divinas hacia los reinos inferiores la que debe tener el control de toda esta energía para producir un orden y utilizar el 4º Rayo de armonía a través del conflicto para que sea armonía sin conflictos? ¿Y quién va a producir este milagro? ¿Las revelaciones que nos traen los gurús o los maestros de no importa qué religión?, ¿o será la persona cuando comprende que realmente es creadora? Cuando ve que puede crear a voluntad situaciones dentro de la Humanidad que no tengan carácter catastrófico o apocalíptico. ¿Se dan cuenta de que somos nosotros? Bien, si nos damos cuenta de que nosotros somos los creadores del nuevo orden social, ¿por qué hacemos tanto caso de las revelaciones apocalípticas? ¿No será porque estamos condicionados por el miedo? ¿Y qué es el miedo, por favor? ¿No es acaso nuestra propia incapacidad de ser creadores? Bien, somos nosotros los que hemos de tomar una decisión, o verificar una decisión tan extraordinaria que nos libre de posteriores elecciones. A ver si podemos sentirnos libres un día de cualquier tensión, miedo, inquietud, sentido agresivo, crueldad o falta de amor hacia los demás. ¿Podremos? Si fuésemos amorosos realmente y con este amor del corazón pudiésemos ver las cosas sencillas, sin complicaciones, tal como hacemos, ¿qué valor tendrían los términos espectaculares que hablan del apocalipsis? Despertemos, por favor, de una vez, en nosotros está todo, y la naturaleza, entendámoslo bien, solamente cumplirá su función verdadera de orden y armonía cuando el ser humano haya cumplido la suya. No esperemos milagros, solamente existe un milagro y éste es el hombre.

Interlocutor. — Me parece haber oído que decía usted que cada vez más se podrá prescindir de Gurús y de Maestros, y a mí personalmente me parece que es así, pero me llama la atención el hecho de que haya un gran símbolo cósmico de arriba y de abajo que es la circunferencia con un punto y parece ser que a nivel cosmogónico de biología superior parecer ser tiene que haber un núcleo inicial generador y cohesionador del círculo de lo demás, por lo tanto, parece ser que hay que entrar en la cosmogonía más o menos divina a través de un núcleo inicial que sea generador, como es un símbolo tan antiguo y tan explicado, y no sé si podría referirse también a ello.

Vicente. — Solamente estudiando la geometría, con la teoría de las circunferencias envolventes, vemos que una circunferencia mayor envuelve siempre a la menor. Bien, si usted quiere significar que siempre dependemos cósmicamente de algo superior, de acuerdo, pero, ¿cómo conseguiremos traspasar el núcleo que va de un círculo a otro?, ¿cómo? Sólo dejando de ser dentro de aquel círculo, no preocuparos si arriba estamos condicionados o si es el Maestro el que nos está dando instrucciones, sino que sabiendo que todo está en nosotros, mirando hacia adentro constantemente, lo cual significa, paradójicamente, que deberemos estar muy atentamente viendo lo que sucede a nuestro alrededor, lo cual no sucede así. De ahí, que el hecho de que fundamentalmente estemos atentos a lo que ocurre hace que por vía refleja vayamos penetrando hacia el núcleo, hacia este sagrado loto del corazón. Así que todo está en todo, pero, si venimos ya a la vida condicionados por el miedo y este miedo se convierte en la parte espectacular y constante de la conducta, nunca podremos penetrar en el círculo superior de conciencia, nunca; y aquel que está pendiente de un Maestro dejando olvidado el servicio creador está creando una separación entre él y el Maestro. Y el Maestro, entiendan bien, no está muy preocupado por nosotros, es el discípulo en todo caso quien debe estar preocupado por vivir de acuerdo no con su Maestro sino con la Ley cósmica, que hace que uno sea Maestro y otro discípulo. No se trata de vivir al amparo de algo superior en un sentido de dependencia. Otra de las técnicas del momento es que el Maestro no manda sino que simplemente insinúa y depende del discípulo, de su propia calidad, de su propio concepto de valores psicológicos el que debe decidir si lo que dice el Maestro lo debe seguir o no. Se trata simplemente de esto, y no de lo que hacemos, constantemente pensando: ¿qué pensará de mí el Maestro?, ¿por qué hago esto?, pues en tanto estemos haciendo esto estamos dentro de la capacidad de decidir, y al estar decidiendo la vida con su eterna fruición se escapa de este eterno ahora. Dejemos de pensar en el Maestro, quizás estemos dentro del Maestro, y no nos condicionemos por las explicaciones que vengan de cualquier persona. Hoy día la persona responde solamente a estímulos espectaculares, ha perdido la noción de lo sencillo, y si tiene que seguir a alguien debe ser un gran Maestro o debe presentarse una panorámica del mundo tan catastrófica que te obligue a seguir con atención todo el proceso. En todo caso, ¿qué es lo que hay que hacer? Cuanto más miremos la vida en términos de simplificación, cuanto más estemos pendientes del aliento de lo eterno en este momento que estamos pasando, mejor será para toda la humanidad, no simplemente para nosotros, ¿o es que buscamos una conquista espiritual en vez de un sentimiento fraternal hacia los demás? ¿Y qué es lo que hacen las escuelas de yoga? Están vendiendo la vida espiritual por unas monedas, ¿no es una forma de traicionar a Cristo como hizo Judas Iscariote? No sé si me entienden lo que les quiero decir. La vida espiritual es tan sencilla, tan sin matices y al propio tiempo tan llena de matices, que la persona se puede perder. Hoy día si una persona se autotitula Gurú y viene con hábitos y llevando en su mano la antorcha de no sé qué, y al propio tiempo está diciendo “esto vale tanto…”, ¿dónde está la vida espiritual?. Señores, ¡por favor!, seamos conscientes. Hay que vivir tan dignamente, hay que vivir en forma tan sacramental, en forma tan mística dentro del corazón, que todos y cada uno de nosotros debemos ser el propio Gurú, el propio Maestro. En tanto no hagamos esto siempre dependeremos de las circunstancias externas, estaremos condicionados por la autoridad y por el miedo, y cuando existen el miedo y la autoridad, ¿dónde está el ser humano? Prácticamente ha desaparecido, ¿verdad? Pues bien, se trata simplemente de auto descubrirnos, de llegar a una plena participación de los poderes de la propia Divinidad y darnos cuenta de que ahora, en este presente ciclo de vida, tenemos la oportunidad de redimir definitivamente todo el contenido kármico de nuestra naturaleza, yendo directamente a la propia vida y dejando ya, así, a un lado, todo aquello que venga del exterior y que quiera condicionarte a través de la autoridad. Solamente esto. Ya podemos terminar porque me parece que están cansados. Muchas Gracias.

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